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Diputado Marcelo Díaz no renuncia al PS

Mediante una carta que envió a sus compañeros socialistas, y que público Diario La Nación el diputado Marcelo Díaz señaló que no dejará la colectividad.

Mediante una carta que envió a sus compañeros socialistas, y que público Diario La Nación el diputado Marcelo Díaz señaló que no dejará la colectividad.

"Sé que no será fácil hacer los cambios que se requieren, pero mi disposición es colaborar a ello, entendiéndolo como un decisivo esfuerzo por rescatar la convivencia democrática y crear un clima de debate y deliberación internos".

 

Marcelo Schilling

Jefe de Bancada Diputados Socialistas

Compañeros de Bancada

Después que se hiciera pública la posibilidad de mi renuncia al Partido Socialista de Chile, se han gatillado una serie de hechos y declaraciones significativas que están marcando un punto de inflexión dentro del Partido y que no puedo ignorar.

Tanto la Bancada Socialista como destacados dirigentes del PS, entre ellos de Ricardo Núñez, Gonzalo Martner, Ricardo Solari, Jaime Gazmuri y Marcelo Schilling han señalado que están de acuerdo con el diagnóstico de que nuestra convivencia democrática está en crisis y que es necesario tomar medidas para revertir esta situación.

La crisis del PS no se ha resuelto con estas declaraciones; pero evidentemente generan un escenario más propicio para el cambio. Despiertan en mí y en muchos socialistas expectativas que no teníamos. Por ello, he decidido reconsiderar mi renuncia y sumarme a este esfuerzo colectivo.

Sé que no será fácil hacer los cambios que se requieren, pero mi disposición es colaborar a ello, entendiéndolo como un decisivo esfuerzo por rescatar la convivencia democrática y crear un clima de debate y deliberación internos.

Por ello, es necesario delimitar las cuestiones que han generado el malestar y las divergencias políticas, para situar sus espacios de solución.

En primer lugar, existen diferencias políticas importantes con la línea política de la actual Directiva.

Nadie sostiene fundadamente en el PS que es posible construir mayorías nacionales sin un entendimiento entre la izquierda y el centro expresado en la  DC. Sin embargo, hemos dicho a su vez que es indispensable caminar hacia una nueva y más amplia coalición -política y social- que preserve dicho entendimiento y en ese marco, el rol del PS debe ser el de contribuir a la articulación y fortalecimiento de la izquierda y su relación con el centro. Lamentablemente el PS ha estado lejos de ejercer esa función. Y más lejos aún de ponerse en una actitud de autocrítica y escucha abierta a una buena parte de la ciudadanía que ha manifestado su malestar con la situación del país y con la propia Concertación.

Por eso, en mi opinión, la crisis de fondo del PS es política, ética e intelectual. El juicio social que se cierne sobre nosotros es duro, pero justo: hemos vivido y sobrevivido en los últimos años en un espíritu cínico y acrítico, de espaldas a la sociedad, sin capacidad de encarnar la voluntad de cambio del mundo social y político al cual pertenecemos: la izquierda. Es nuestra responsabilidad conducir y orientar este nuevo impulso que vive sobre todo en las nuevas generaciones y darle una dirección responsable y moderna, pero a su vez valiente y comprometida con los cambios que la sociedad reclama. Revertir esto implica una transformación personal y colectiva que nos incumbe a todos.

No sirve para esta tarea, pensar que el PS debe ser sólo el adalid del orden y la gobernabilidad para un futuro Gobierno de la Concertación. La responsabilidad y el orden son necesarios, pero como un elemento de justa prudencia, no como el leit motiv de nuestra política.

La Concertación es una alianza de fuerzas diversas que se deben respeto. Ninguno de sus integrantes puede creer que en medio de nuestra crisis política, es momento para ejercer vetos a sus aliados. Debemos ampliar nuestras fronteras y dar señales de confianza y credibilidad a muchos actores sociales y políticos que dejaron de creer en la Concertación.

No creo, en consecuencia, que tengamos la elección presidencial ganada. Tenemos la mejor candidata, pero va a ser difícil el triunfo si como coalición no damos señales contundentes de cambio. E incluso, si llegamos a ganar, gobernar va a ser más difícil aún en el contexto de una crisis de legitimidad de la politica, de una ciudadanía con más expectativas y mas escéptica pero afortunadamente más despierta y vital. Necesitamos una coalición capaz de gobernar, de construir un programa de avanzada social que marque el inicio de una nueva etapa en Chile, y que rompa los diques conservadores que no hemos sabido enfrentar.

Son muchos los elementos del debate político que aún no analizamos con toda la profundidad que merecen, respecto de nuestro modelo de desarrollo, sobre las reformas democráticas, la participación ciudadana, una descentralización efectiva, una reforma tributaria profunda, sobre nuestra política energética y nuestra política medioambiental, entre otros muchos temas. La socialización de algunas propuestas programáticas en las últimas semanas nos muestran claramente que no tenemos un consenso sobre éstas y otras materias. Para ello necesitamos un espacio partidario adecuado, democrático, abierto hacia fuera y hacia adentro, para dar curso a las ideas.

Y este es el segundo aspecto de nuestra crisis. El PS no está promoviendo un espacio de convivencia interno que aliente este debate, con respeto a todas las opiniones y a la diversidad y riqueza de nuestro mundo. Por el contrario, sentimos que el ambiente ha sido de asfixia, de sometimiento de la minoría, de exclusión e imposición de quienes creen ser poseedores de la verdad.

El resultado ha sido una continua desafección de dirigentes y militantes del partido en los últimos años. Como ha señalado Ricardo Núñez: “primero se nos fue Jorge Arrate, después Marco Enriquez-Ominami, Carlos Ominami y otros en regiones, y creer que eso es bueno, porque así quedamos los más duros, es un gravísimo error. La idea de que un grupo dentro del partido es el único que tiene la verdad absoluta es lamentable y puede llevar a un desastre". Comparto el tenor y el contenido de esta afirmación de Núñez. Me sumo, asimismo al llamado de la bancada de diputados PS para "construir un sistema de recíprocas garantías que permita restablecer las confianzas, la fraternidad, el debate político respetuoso y procesos de decisiones transparentes, y aceptados por todos”.

Tenemos una oportunidad histórica de cambiar este estado de cosas, y sintonizarnos con el espíritu de cambio que se vive en las calles de nuestro país: democrático, transversal y horizontal, diverso y con una genuina ética social que valora la justicia, la solidaridad y la igualdad. No podemos promover cambios político-institucionales que alientan la participación ciudadana y una profundización de la democracia, si en nuestra propia casa practicamos lo contrario. Exigimos debate, deliberación democrática, reflexión conjunta, apertura a nuevas ideas y coherencia. Para eso tiene sentido permanecer y acogo el llamado que me hacen con ese ánimo y voluntad.

Marcelo Díaz

Diputado

Comentarios

Sr. Díaz don Marcelo, a usted no le creo nada de nada. Sigue primando en usted sólo sus intereses personales y ambición desmedida, Utiliza al PSCH para sus fines, prueba de ello es que su mentada " Revolución" fracasó y con ello sus bonos se fueron a la baja.
Si abandonaba el partido quedaba como Toribio el Naufrago, a la deriva, cosa que si bien es cierto pocos se han atrevido a realizar, es porque han tenido lo " cojones" bien puestos.
Su actitud de tira y afloja lo caracteriza como un político majadero, bizantino y chauvinista que utiliza a su gusto y ganas los espacios que ha obtenido gracias a los esfuerzos de militantes que le han colaborado desde que llegó de Santiago.
Nicolás Maquiavelo es su autor preferido.

Diputado Diaz:
Por verborrea y oratoria no se queda. Prueba de ello es la carta publica que hoy se da a conocer. Los analistas sacarán sesudas conclusiones de su misiva. La interpretarán de mil maneras y cada uno llevará, a partir de la carta, aguas a sus respectivos molinos.-
Pero, quien hace este comentario desde esta instancia le digo:
PARA REPARTIR LA RIQUEZA,..... PRIMERO HAY QUE GENERARLA. Y esto, mi honorable diputado, jamás los socialistas lo han entendido.
Lo invito a reflexionar sobre ello, aprovechando la instancia reflexiva a la que Ud mismo de ha autoconvocado.-
Diputado, esperamos un pronunciamineto sobre lo señalado.
Les hará muy bien a sus seguidores.
Un abrazo fraterno
Atte

El gran problema de todos los politicos es que les gusta que los escuchen y no les gusta escuchar, donde no se puede crear ninguna conversación, sino que solo es lo que se llama un emisor y un receptor pero sin comunicación.Dense cuenta de una vez por todas, si uds NO son los únicos inteligentes en este pais, delen credibilidad al ciudaddano comun y corriente y tengamos sentido comun en el bienestar de todos y no solo de pocos, ya que la desigualdad ya no da para mas.No puede ser que trabajemos 45 horas semanales y SIGAMOS SIENDO POBRES.

mijito riiicooooooooooooooooooooooo

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