23 Mayo 2013 - 7:00pm
Luego de una misa oficiada por monseñor Bernardino Piñera, unas 20 mil personas salieron a las calles a dar el último adiós al llamado “alcalde del pueblo”.
Una multitudinaria despedida fue la que ofreció la comunidad de Coquimbo a quien fuera su alcalde los últimos seis años, Óscar Pereira Tapia, y que falleciera la madrugada del viernes tras un rebelde cáncer que combatió hasta el último momento.
La misa, oficiada por monseñor Bernardino Piñera, a partir de las 11:00 horas, se celebró en el césped de la cancha del estadio Francisco Sánchez Rumoroso, oportunidad en que destacó el llamado que hace el Señor a las almas buenas.
Al recinto llegaron algo más de cinco mil personas, oportunidad en que lo despidieron organizaciones sociales de distintos sectores de la comuna, lo que también dio paso a representaciones culturales, como un pie de cueca, bailes de distinto género, como el pascuense y otra serie de representaciones, como la entonación de la conocida cumbia “De Coquimbo soy”, cantada por los Viking’s 5, mientras la carroza salía del recinto deportivo.
Los discursos se extendieron por más de una hora, tiempo en que lo despidieron cada uno de los concejales, el diputado Matías Walker, quien, además habló, a nombre de la Democracia Cristiana, a pesar que en la despedida se encontraba el presidente nacional de la DC, Ignacio Walker; el senador Gonzalo Uriarte y otros como el presidente de las organizaciones de los adultos mayores, Pablo Pérez, y su hijo Marcelo Pereira.
Este último resaltó los valores de su padre y lo catalogó como un hombre de bien que llevó su dolor en silencio, “sin dar muestras de debilidad nunca jamás”. Precisó que su permanente sonrisa y buen humor no demostraba lo que él vivía por dentro. “No quería perder un segundo de vida por seguir luchando por su Coquimbo querido”.
Afirmó que su papá “fue un hombre de verdad, de piel, de corazón limpio. Él no tenía mayores bienes materiales, muchas veces distribuyó su sueldo pagando recetas médicas a personas anónimas, llevando víveres a personas desposeídas”.
Una de las intervenciones emotivas fue la del presidente de la Unión Comunal de Adultos Mayores de Coquimbo, Pablo Pérez, quien lo recordó como “un hombre honrado, sencillo, no prepotente ni macanudo para tratar a sus pares y funcionarios, para tratar a la gente. Óscar Pereira tú dejaste un legado, Coquimbo te va a agradecer con amor, con cariño, porque tuviste amor, defensa y ojalá los que lleguen, como tú serviste a la municipalidad, no se sirvan de ésta”.
Lo catalogó como “un hombre bueno” y agradeció las obras que dejó para los coquimbanos.
Por su parte, el diputado por el Octavo Distrito, Matías Walker, en sus palabras de despedida para el edil mencionó que Óscar Pereira en la última conversación que tuvieron le dijo que a la gente había que hablarle con un mensaje sencillo y claro. Señaló que con su buen humor hizo entender “que nuestro paso por esta vida es transitorio y que debemos vivir siempre con alegría cada momento. Solía decir que nunca pedía para él, sino que para la gente más sencilla y si la burocracia impedía resolver algún problema a través del municipio, Óscar, simplemente se metía la mano al bolsillo para ayudar a la gente”.
LA COMUNIDAD LO LLORA. Los miles de coquimbanos dieron fe de la humildad y capacidad de ayuda que tenía Pereira. Marta Rojo lo recordó como “una persona excepcional, cuando estuvo mi padre enfermo consiguió que le compraran los remedios y nunca anduvo diciéndolo en algún discurso, era un hombre muy bueno”.
Margarita Sánchez, quien no pudo soportar las lágrimas, recordó que nunca dejó de saludarlos en la calle o donde los encontrara, “nunca cambió, él siguió siendo un coquimbano bueno para la talla y nos alegró la vida muchas veces, he venido con mis hijos a despedir a un hombre bueno de verdad”.
Jorge Castro, mencionó que, en momentos de apremio de su familia, “llegó a la casa de mi hermana con cajas con mercadería, esas cosas no las hace cualquier alcalde, fue un día domingo por la noche, quizás después de trabajar todo el día, no se olvidó que mi hermana tenía hijos y su esposo estaba sin trabajo, se nos fue el mejor alcalde de Coquimbo”.
Alejandro Lara, asesor de Óscar Pereira y uno de los hombres más cercanos a él en el municipio, recordó, con la emoción viva en la piel, que el edil era “excepcional, muy humano. Él andaba con el tiempo de Dios, nos hacía pasar muchas rabias, porque las autoridades lo estaban esperando en una ceremonia y él se bajaba y saludaba a los conductores, a los Carabineros, a la gente y nosotros nerviosos porque lo estaban esperando las autoridades, pero él tenía el tiempo de la gente y no le importaba cuando alguien se acercaba y le estaba pidiendo algo, eso era lo más importante, aunque lo estuviese esperando el Presidente de la República”.
Referente a su enfermedad dice que nunca hizo mención, “al final tenía un régimen de comida muy estricto y nosotros tratábamos de que lo cumpliera, de la enfermedad nunca se quejó, nunca dijo suspéndanme esta actividad porque yo no puedo ir, él se daba fuerzas porque la gente era lo más importante”.
En la larga despedida que se le ofreció hubo una plena coincidencia en que quien dejaba esta tierra era “un hombre bueno” y así lo sintió la gente que fue a despedirlo, ya que muchos lloraron la marcha del edil.
Tras terminar el acto de despedida en el Francisco Sánchez Rumoroso, el carro fúnebre emprendió marcha lentamente, haciendo una parada en el Hospital San Pablo de Coquimbo, donde trabajó como paramédico por 35 años.
Finalmente, en el cementerio, fue el presidente de la Fenats Coquimbo, Luis Barahona y la alcaldesa de Ovalle, Marta Lobos, quienes le dieron la última despedida, luego del adiós de algo más de 20 mil personas.
Comentarios
si bien el no robaba, pregunten donde esta los dineros de los estudiantes de la comuna de coquimbo mas de 300 millones de pesos, sus operadores politicos se encargaron y todavia de desviar los recursos de llos chilenos para la campaña poltica, me pregunto el no lo sabia?...
como joven pensaba que todos los políticos robaban, eran corruptos y hacían fraude al fisco, eso hasta que conocí la gestión de don Oscar Pereira.
Uuna persona que a pesar de su cargo siempre fue humilde y cercano a la gente, siempre echando la talla, alegre y optimista, como político fue honrado, honesto y transparente.
es injusto que la vida se lleve a la gente buena, a la gente que necesitamos aquí...
gracias don Oscar, ahora nosotros lucharemos por Coquimbo, descanse en paz amigo
Comparto plenamente la opinion de Alejandro Yañez y la mejor forma de honrar su trabajo y su amor por Coquimbo es que la gente de Coquimbo elija a su sucesor pensando en él y no deje que los partidos les impongan a un candidato que solo viene con la intención de servirse del puesto para él y su partido.Don Oscar le dejo la misión a su hijo. Todo Coquimbo debe levantar la voz para que siga el legado de su padre.Los valores del padre los hereda el hijo . Don Oscar se entrego por entero por esta ciudad y los Velasques solo le hicieron la vida imposible no permitan que su obra se arruine.
gracias