23 Mayo 2013 - 6:00am
En el volcamiento se vio involucrada la familia de un carabinero, donde perdió la vida su pareja y quedaron heridos sus dos hijos menores de edad. La otra víctima fatal fue el conductor. El uniformado sólo tuvo lesiones leves
Los últimos días han estado cargados de malas noticias para la región. Aquello debido a los numerosos accidentes carreteros, que hasta el momento han dejado la funesta cifra de 6 personas fallecidas en sólo una semana. Esto desde el pasado viernes, cuando el choque de un bus con una camioneta arrojó 3 muertos en la Cuesta Porotitos. Luego vino el atropello de un peatón en la Ruta D-41 cerca de Vicuña y ahora lo acontecido ayer en la comuna de Los Vilos, con un accidente que se llevó la vida de dos personas.
Hace un año Los Vilos sufrió la muerte de 3 jóvenes en un choque dentro de la misma ciudad. Dos años atrás, una familia de Talca también pereció en un volcamiento con 3 fallecidos. Así que, lamentablemente, las tragedias no son una novedad en esta comuna, que ayer vino a sumar otra fatalidad en la Ruta 5 Norte, específicamente en el kilómetro 231, sector Agua Amarilla, por causas que aún se investigan.
Lo cierto es que a las 09:50 horas, el vehículo marca Toyota Tercel patente NB-2325, color burdeos, se salió de la pista tras enfrentar una curva con pendiente descendiente, a una velocidad no razonable ni prudente, de acuerdo a las primeras diligencias que realizó en el lugar Carabineros. De todas formas, tampoco se descarta la hipótesis de que se atravesó un animal por la carretera. Sean cuales fueren las razones de este volcamiento, que terminó con la parte delantera del vehículo en llamas, lo triste es el saldo que hoy vuelve a enlutar a la región. Fueron dos los fallecidos, identificados como Urbano Antonio Ávalos Valencia (52 años) y Leonor Alejandra Barraza Rojo (22 años). Los heridos, entre ellos, Jaime Godoy, funcionario de Carabineros y sus dos hijos, un menor de dos años de iniciales F.G.B. y una lactante de sólo 15 días, de iniciales N.G.B., fueron hospitalizados con heridas de diversa consideración (ver noticia en página 7).
La ruta se paralizó por este hecho que impactó a toda la comunidad de Los Vilos y de la localidad de Huentelauquén Sur, de donde provenían las víctimas. Por varias horas estuvo cortado el tránsito para los vehículos que venían del norte formándose un taco de al menos 2 kilómetros. Muchos que se encontraron con el tránsito detenido imaginaron de inmediato que se trataba de algo malo en la ruta. Mientras, un equipo de diario El Día partió rápidamente al lugar del volcamiento. En el trayecto, nuestro medio se encontró con un par de accidentes más que involucraban a camiones. Pero nada de la gravedad de lo acontecido en el sector de Agua Amarilla, donde pese a los esfuerzos ya no se podía hacer nada por las personas que murieron de manera instantánea, aunque sí se prestó un rápido auxilio a los tres heridos, tomando en cuenta, además, que había menores involucrados. En tanto, los cuerpos fueron trasladados al Servicio Médico Legal.
El fiscal de turno de Los Vilos, David Marais Pinto, explicó que “el conductor al parecer perdió el control del vehículo en la curva, previo frenado según el informe de la SIAT de Carabineros. Esto produjo que el auto se volcara, falleciendo el chofer al momento de impactar su cabeza contra el cemento y la persona que iba en el asiento del copiloto, al parecer sin su cinturón de seguridad”.
En todo caso, el fiscal prefiere no aventurar ninguna razón específica aún sobre el porqué se desató este suceso. “Estamos esperando el peritaje de la SIAT para determinar cuál fue la causa basal del accidente”, manifestó, por lo cual será también muy importante la versión del carabinero de civil que sobrevivió al hecho.
En el lugar había algunos parientes, amigos y conocidos de las víctimas, quienes optaron por no entregar declaraciones al estar demasiado afectados. De todas formas, diario El Día pudo indagar los detalles previos a la tragedia, que dan cuenta de cómo a veces los pequeños detalles pueden marcar el destino.
El carabinero y su pareja, madre de sus dos hijos, con la cual pensaba casarse este año, estaban en el poblado de Huentelauquén Sur esperando un bus que los llevara hasta Los Vilos, distante a pocos kilómetros. Era una tranquila, pero fría y ventosa mañana, donde no se presagiaba nada anormal. De pronto, apareció en su vehículo un vecino, que amablemente se ofreció a trasladar a la familia, en vez de que esperasen la locomoción. Ellos aceptaron y se subieron, sin imaginar jamás lo que pasaría minutos después.
Una fuente de la Tenencia Choapa confirmó que el uniformado pensaba casarse muy pronto. 01 01