23 Mayo 2013 - 10:00am
En mis habituales paseos por el centro de La Serena llegué a la Avenida Pedro Pablo Muñoz y una imagen golpeó todos mis sentidos. Era una mole tosca en construcción que deteriora la armonía que sobrevive en el damero central y en el entorno paisajístico que lo circunda.
Me he encontrado con una imagen que afecta el ánimo y la disposición al disfrute de lo que la promoción turística dice es la segunda ciudad más antigua de Chile. Un nuevo edificio tapa la vista al mar desde la primera terraza de la ciudad de La Serena.
La típica postal serenense en el paseo imperdible de cientos de turistas está siendo eliminada. La imagen por la que se ha hecho un privilegio visitar nuestra ciudad ha sido irremediablemente destruida. Una de las imágenes más promocionadas para cautivar al turista se ha borrado.
En reiteradas ocasiones he manifestado mi opinión ciudadana respecto al desequilibrado permisivismo que se ha otorgado para construir edificios que cierran los cielos y encapsulan el centro histórico de La Serena.
Hoy, en el horizonte del mar de la ciudad patrimonial y balneario, se está levantando un muro como símbolo de la paulatina pérdida de identidad de la que hemos sido testigos estos años.
Convengamos, estimados lectores, que una cosa es el crecimiento y abogar por el empleo y otra es el desarrollo respetuoso y equilibrado de una ciudad que requiere cuidar su identidad de manera como la nuestra.
El patrimonio serenense no sólo debe ser promocionado como gancho publicitario. Se debe proteger. Conservar. Reparar. Mejorar....de lo contrario sería publicidad engañosa, por decirlo de alguna manera.
La Serena no es Iquique ni es Viña Del Mar. Existe una suerte de complejo por tratar de hacer de esta ciudad una urbe que no lo es.
La Serena es la segunda ciudad más antigua en cuanto a su fundación. Reconstruida en los años 50 en una línea arquitectónica neo colonial. Una acción tan legítima como la reconstrucción de las más bellas ciudades europeas post segunda guerra mundial.
La tendencia mal aplicada de convivir entre hitos arquitectónicos del pasado y nuevas propuestas ha sido la causa basal del deterioro del cual somos testigos. Digo esto, pues se justica así la “modernidad, el desarrollo y la conservación” de la ciudad. Sin embargo no se tiene en cuenta que las ciudades que han privilegiado el desarrollo y la conservación han sido muy rigurosas en la estética, coherencia, calidad arquitectónica y el emplazamiento adecuado de las nuevas obras, que, de alguna manera, están llamadas a conformar el patrimonio del futuro. Pero aquí se ha privilegiado la arquitectura de mecanos y chatarra en beneficio de “la inversión”. Prueba de ello es “el estilo” de los mall`s, que se proyecta en otras obras en la ciudad, sin ofrecer ningún valor agregado al prestigio y la imagen que requiere conservar La Serena.
Nuestro mayor capital y patrimonio está siendo eliminado. Si queremos imitar a las grandes urbes que han logrado una buena convivencia entre el pasado y el futuro, hay que hacerlo. Sin embargo pareciera que no hay coraje, criterio y capacidad para discernir y optar por lo mejor para la ciudad.
El Muro de la Serena divide la proyección de la ciudad y su gente; separa los mundos, rompe la armonía original y quiebra nuestra manera en que hemos vivido mirando el mar desde nuestras terrazas que se han transformado en miradores. Nuestro entorno es tan o más relevante que el damero central, Es parte integral de nuestra identidad.
A propósito y en este contexto, quiero destacar de cómo Coquimbo con la reconstrucción del Hotel Palace en coherencia al Barrio Inglés, ha dado cátedra en materia de preservación y valoración del patrimonio urbano. En fin.
La tendencia arquitectónica que se ha instaurado con los mall`s, viene a destruir todos los estilos, en el pretexto de conservarlos. La misma arquitectura la encuentras en Nevada o La Serena. Es una suerte de industrialización de una línea arquitectónica que invade como un mecanismo que destruye el entorno para asimilarlo a un concepto comercial sin identidad, esencia ni que provoque reconocimiento de su emplazamiento. Una suerte de hipnosis tal cual la que se emplea con el diseño, los colores y ubicación de las mercaderías de un supermercado.
Uno de los ejemplos ha sido la construcción de la tienda Hites que ha seguido la tendencia de levantar edificios de arquitectura chatarra sin el más mínimo respeto a la línea arquitectónica neo colonial de la ciudad. A pesar de los parafernálicos reclamos de la autoridad por la prensa referidos a su fachada, no existió ninguna intervención efectiva de los organismos competentes
Esperemos que los edificios que se construyen en O’Higgins entre Cordovés y Prat, junto al edificio de IPChile en la esquina de AV. Francisco de Aguirre y Los Carrera, no sea un nuevo atentado a nuestro capital turístico.
En este contexto quiero destacar en mi opinión ciudadana, la actuación de la Asociación de Barrios Patrimoniales y Zonas Típicas de la Región de Coquimbo en razón a solicitar un costoso estudio para determinar si el edificio de la DICREP de Avda. Francisco de Aguirre con Balmaceda ha sufrido daño patrimonial al ser pintado de blanco.
¿De qué estamos hablando? ¿Es un chiste de mal gusto la “preocupación” de esta asociación? ¿Mientras la ciudad se destruye en sus propias narices? Seguramente en el mundo de los tecnicismos burocráticos es más importante el color y composición química de la pintura de una fachada, que la conservación arquitectónica de todas las construcciones que han sido “remodeladas” sin la opinión e investigación de esta asociación. Al menos merecemos una explicación por el silencio de esta entidad que se hace llamar defensora del patrimonio.
Es indignante que se siga destruyendo la imagen de la ciudad so pretexto de “la modernidad, el crecimiento y el empleo”. No se escatiman en argucias, promesas y quizás que otros argumentos que permiten dar el paso para deteriorar aún más a La Serena.
De tiempo en tiempo se analizan la identidad local como si esta fuese una energía abstracta y no un atributo cultural que se construye día a día producto del bien común, la protección de nuestras raíces y el respeto al entorno.
¿Cuáles han sido los resultados concretos de hablar de cultura, hacer conferencias, seminarios y cuanto recurso propagandístico se tenga a mano con un altísimo costo?; si por el otro lado la ciudad está perdiendo sus bases naturales producto de la sistemática destrucción de su identidad arquitectónica, su paisaje y consecuentemente su fuerza espiritual y la estética que la mueve y la posiciona en el país.
En este mismo contexto y para concluir, advierto la creciente proliferación de letreros monumentales en las calles que además de afectar la concentración del conductor en las congestionadas vías locales, destruyen la armonía, restan identidad a La Serena y deterioran el valor del suelo. Paradójico por decir lo menos.
Quizás es coincidencia que estos mismos letreros monumentales se vean ocupados en las campañas electorales con los rostros de quienes tienen la misión de cautelar por el bien común de la ciudad. Y uno de esos bienes es el recurso turístico que se ha venido deteriorando por afanes mercantiles poco inteligentes y cortoplacistas.
Comentarios
También creo que se han cometido demasiados errores y horrores arquitectónicos, aparte de una falta total de planificación urbanística.
Han sucumbido a la voracidad de las inmobiliarias, muchas de éstas foráneas, que tiene como único objetivo hacer dinero rápido, a costa de los permisos de edificación sin mayor análisis.
El problema social de la ciudad y de la vivienda, se puede ir solucionando de la mano de la planificación, impacto vial y de belleza en los proyectos.
Las autoridades administrativas y políticas de La Serena tiene el deber de hacer crecer La Serena, dentro de los mejores parámetros arquitectónicos y urbanísticos.
Ojo, el crecimiento sin paralé que ha tenido la Serena y Coquimbo es un atentado al urbanismo y lo peor a la calidad de vida. Como serenense veo amenudo como contructoras hacen miles de viviendas estilo antofagasta, es decir sin patio, casi pegadas y extremadamente caras. Aparte del abuso con la utilizacion de suelo cultivable y muy productivo. Ante este escenario, se ha preguntado al ciudadano comun que quiere de su ciudad, cuales son los limites del radio urbano. Sabran nuestros hijos que a las faldas del cerro grande se cultivaban alimentos, o la decenas de supermercados en construccion aumentan la calidad de vida ??
Te encuentro toda la razón. Se esta matando el suelo productivo y las áreas verdes. Así no vamos a detener la descertificación. "Hay que limpiar la municipalidad" y además evitar la sobrepoblación de la ciudad sin antes construir un centro alternativo al que tenemos.
Desde hace mucho están destruyendo la identidad de La Serena y también la de Coquimbo. ¿quién tuvo la pésima idea de gastar toneladas de cemento en una cruz horrible que no aporta nada de arte? Y el edificio del Escuadrón de Coquimbo se muere definitivamente, pudo ser muy bien aprovechado.
en cuanto a La Serena desde la construcción de la ex Compañía de Teléfonos frente a la Plaza de Armas comenzó el atentado a su arquitectura, no basta con disfrazar con ventanas de apariencia colonial con unos cuantos fierros a manera de rejas y unos pocos faroles colgantes.
Los faroles típicos del centro fueron cambiados por unas porquerías de mal gusto, ¿no podían ser adaptadas las luces nuevas usando los mismas bases de madera?. sinceramente ya no me gusta ir a La Serena, prefiero quedarme con el recuerdo de una bella ciudad que ya no existe. Vivo actualmente en Arequipa y siempre mencioné con orgullo, en esta colonial ciudad, los encantos de La Serena.
temo que algún turista vaya y me desmienta al regreso,y aquí en Arequipa sí que hay turismo masivo, en especial de Europa y de veras necesitamos reconsiderar lo que está pasando en lo que fue mi encantadora ciudad de los campanarios
la serena es la 2da ciudad mas antigua de chile y la mas atrasada es el colmo que las autoridades no se preocupen de hacer mas avenidas. los tacos son insoportables las casas son viejas de adobe . deverian demoler todo lo que queda del 1800 y hacer una ciudad mas moderna.
cada opinión es valida y es solo eso ,una opinión
...pero si encuentra esta cuidad vieja y atrasada que hace viviendo acá.
Creo al reemplazar el adobe por concreto no se logra una cuidad mas moderna o avanzada en sus características .
primero debemos cambiar nuestro concepto de cuidad moderna ,una cuidad abarrotada de edificios de lineas rectas unas escaleras electromecánicas,repletos de tiendas comerciales, patios de comidas, estacionamientos y mas ....esas moles de cemento que consumen demasiada energía y solo aportan al deterioro ambiental y al enriquecimiento de unos pocos,ese es el lamentable concepto de moderno en este país.
La construcción de nuevas avenidas vehiculares es directamente proporcional al aumento de vehiculos,o sea, mas carreteras mas autos ,mas tacos,al final es un circulo vicioso que no acaba hasta que saquen sus bicicletas a la calle!! o con la mejora de un transporte publico comodo,eficiente que se abastesca de energias limpias ,con la implementacion de luminarias solares ,semaforos solares,que el municipio exija a cada nuevo edificio autosustentabilidad 100%,limitar el uso de suelo para construir viviendas cercanas al mar y humedales,restringir el uso de autos......pero bueno es mas facil y rentable para el municipio cobrar por estacionar el auto, el permiso de ciculacion, acceder a la contruccion de un nuevo mall otro supermercado ,...etc.........genera empleos dicen ellos ...perfecto pero construllanlos en la periferia allá donde no molesten y en donde la gente verdaderamente los necesite, en donde al reponedor , al cajero,el guardia solo tengan que caminar a su trabajo en minutos de esta manera pasen mas con sus familias y no deban conducir o tomar un bus para generar mas tacos.
junto con el modernismo y la construccion de casas y departamentos tambien llega mas poblacion ajena a esta zona con otras costumbres y otros pensamientos,mas autos y todo eso que no queremos dejen de arrazar con los pantanos y humadales de la avenida del mar,las parcelas de peñuelas,edificios y casonas típicas como la esquina de huanhuali con balmaceda ,si continúan con este descontrolado desarrollo los ciudadanos que realmente hacen de la serena lo que es y lo que fue ,emigraran y de esta forma solo sera otra cuidad mas, sin identidad llena de los mismos edificios que encuentras en todos lados.
Por que no se recupera el faro antes de que lo perdamos ...no entiendo como un emblema de la cuidad con el cual la proyectan turisticamente al exterior este en tal deplorable condición ..
Bien Don Orlando, gracias por defender con ahinco a esa ciudad que queremos preservar y que el mercantilismo economicista sumado a la desidia o ignorancia de nuestras autoridades comunales nos están llevando a perder. Una ciudad llena de peligrosas gigantografías en las vias públicas, que permite moles horribles, atestadas de gente, mo es lo que deseamos. No solo se trata de dar trabajo, sino que de hacerlo bien. Vieron cuantas oficinas se construyen en el edificio de Amunategui con Balmaceda?, con poquísimos estacionamientos, provocará un caos vial en una de las esquinas más complicadas de la ciudad. Nuestro alcalde ya se vá, poco le debe importar, pero no nos olvidaremos nunca que en su ejercicio se consumaron estas trangresiones al desarrollo urbano sustentable.
Hable por usted. Hay quienes que nos agrada que La Serena tenga empleo, mas oportunidades, en el caso específico de la construcción. Concuerdo en que falto planificación y una idea mas a largo plazo en cuanto a los ejemplos citados. Pero eso precisamente involucra mas tiempo, y hay quienes no pueden esperar. En una zona en que cada vez hay menos empleos y poca actividad productiva, la gente se va a otros lugares a buscar con que poner pan en su mesa y alimentar a los hijos. Por ende las iniciativas que buscar retener la mano de obra en la ciudad siempre serán bienvenidas. Si esto viene de la mano con problemas propios de toda sociedad, de cualquier época antigua o por venir, debe analizarse profundamente y dar soluciones, no solamente echar tierra encima como a veces los columnistas hacen. Con su columna usted no aporta.... se ha transformado solo en un opinólogo... y de esos ya hay bastantes... espero que su próxima columna sea mas interesante y propositiva.
Bien planteado el tema. Es lo que todos pensamos.
Como dijo Bertolino en la digital el jueves si no me equivoco, durante el periodo de Peñafiel, en La Serena existía para los inversionistas grandes trabas (consideradas así para ellos) al momento de construir. Esas trabas tenían relación con la mantención del estilo arquitectónico de La Serena. ¿Que pasó ahora? nos han dirigido tan mal por años que me da pena y rabia. La plaza se ve menos verde, igual que la avenida. Los árboles se ven secos, hay mas cemento y menos pasto en ese sector.
No podemos cambiar ese tipo de políticas, debe ser algo duradero en el tiempo. La Serena es de una forma y no hay nada mas que hacer. Si se quiere crear un barrio industrial o un nuevo centro, que para mí sería la solución, debería comenzar a pensarse donde. El centro actual no debería tocarse ¡jamás!
Vamos los granates por La Serena ciudad Histórica, la que muchos quieren ver caer. Chao políticos viejos, Hola Pedro Bello, hola Freddy Galvez, Chao Lombardo (chuncho vendido)
concuerdo en algunos temas, pero decir que coquimbo está dando cátedra por favor, el verdadero muro que hace alusión se está gestando en el puerto, solo basta que espere unos años y verá como las moles de 21 pisos y más cercarán el paisaje, al menos en eso la serena tiene un limite de altura, quizás no el ideal pero al menos es algo