18 Mayo 2013 - 3:00am
Recordamos que hasta hace unos años la fiesta del 1 de Mayo era motivo de participación gozosa de los matrimonios con sus hijos, no sólo para interiorizarse del contenido de los discursos, sino también, para disfrutar de los cantos, poemas, juegos y carreras que se ofrecían desde temprano.
En los tiempos que corren han ido creciendo las justas demandas de las y los trabajadoras(es) colocando sobre las mentes y oídos de las autoridades la gratuidad y calidad de la educación y salud públicas, contar con justas pensiones, que se ponga fin a la carestía de alimentos, luz, agua, combustibles, movilización, derecho a una recreación sana sin costo para niños y adultos, seguridad en los barrios, término a la depredación del medio ambiente por las grandes empresas mineras y otros rubros, y que los recursos naturales sean de propiedad de todos, es decir, que recuperemos como país la dignidad y soberanía a las que tenemos justo derecho.
No cabe dudas, que la gente anhela volver a creer en los gremios y sindicatos, pero para ello, la luz de la transparencia y consecuencia en el accionar de los dirigentes debe ser un faro que destelle con fuerza para que los actos del 1 de Mayo se empapen de las ansias de los ciudadanos por tener un Chile con verdadera justicia social desterrando las promesas incumplidas que atormentan a quienes habitamos este país.
Comentarios
¿Hace unos años? Unas cuantas décadas diría yo, Pedrito estimado; los integrantes de la CUT regional son bastante poco representativos del trabajador promedio y eso básicamente porque el gobierno militar (y luego la misma Concertación donde usted y yo militamos) fueron eficientes a la hora de crear uno y mantener la otra prácticas que impiden la sindicalización, al permitir que empresas como las de retail atomicen en varias razones sociales a sus empleados, de manera tal que no les sea posible sindicalizarse. Para qué vamos a hablar en el ámbito de la educación, que ambos conocemos sobradamente, como existen presiones soterradas para desmotivar la filiación a cualquier movimiento ciudadano, o las organizaciones del Estado que emplean a personas como profesionales a honorarios, impidiendo que tengan acceso de esa forma a beneficios como FONASA o previsión social. Así perdí aspectos importantes de mi vida como trabajadora y como yo, somos legión ¿Cómo nos convoca la CUT?
Don Pedro:
El ultimo gremialista de Chile fue DON CLOTARIO BLEST.
De ahi para adelante. NINGUNO.
¿Reencantarnos con el neo-gemialismo?
Dificil.
Los actuales son SOLO PATACHEROS (les gusta comer bien y ojalá con un buen vinito) claro que a costa de los incautos que pagan las cuotas del sindicato.-
Atte