22 Mayo 2013 - 6:00am
El sistema de reglamentación para los refuerzos en la Primera B establece que cada equipo puede contratar un número de cuatro elementos. Además, podrían retornar jugadores que se encuentran a préstamo en otras instituciones.
Por mientras, proyecta la contratación de los refuerzos requeridos por el deté Luis Musrri.
Llegarán cuatro y tendrán que ser seleccionados con pinzas, ya que Musrri no puede equivocarse en esta pasada. En los últimos seis meses del año, se juega el ascenso y la propuesta de mostrar un fútbol más ofensivo, más grato y de mayor tenencia del balón.
Se van Otelo Ocampos -aparentemente para liberar cupo y costo- tras una decisión dirigencial, a quienes se suman Juan Estay y Juan Pablo Silva, Cristián Olivares y Roberto Figueroa, ya que desde el punto de vista técnico, Coquimbo cuenta con demasiados centrales y el afán del entrenador, siempre ha sido fortalecer el mediocampo ofensivo y el ataque, donde cada vez que se ausentó alguno de los titulares, el equipo cojeó demasiado.
A las puertas de cerrar el primer semestre es un hecho que el DT ya comunicó su decisión a la plantilla y en especial a los jugadores afectados, los que tendrán que comenzar a buscar nuevas opciones si no parten a préstamo.
La apuesta de Mussri para el segundo semestre es al todo o nada.
No hay margen para tropiezos y en ese juego deben estar muy relacionados los dirigentes.