15 Mayo 2013 - 3:00pm
La idea del progresismo de izquierda no es otra cosa que el comunismo disfrazado de Gramsci que muchos chilenos han absorbido como si fuera un nuevo maná que cae del cielo.
Un ejemplo de ello es lo declarado por el ahora diputado por gracia de la DC, Teillier, quien asegura que ese comunismo puede ser malo en algunas partes, pero que respecto a él es de lo más bueno que podamos conocer.
Olvida ese comunista que él generó el Frente Manuel Rodríguez y que con ese seudónimo asaltaron, robaron, violaron y secuestraron a personas, además de introducir armas en nuestro país, traídas en forma directa desde Cuba, cuyo origen era la Unión Soviética, suficientes para armar un ejército de no menos de diez mil hombres, que portarían en sus manos más de cinco mil ametralladoras que se hicieron famosas luego en Kosovo y otros lugares de la Europa comunista, además de preparar un magnicidio en la persona del Presidente de la República en que murieron cinco de sus escoltas y quedaron baldados doce de sus guardias.
En forma simultánea tenemos las declaraciones de la izquierda progresista, que bajo ningún aspecto quiere llegar a un pacto con el Gobierno de Piñera.En estas condiciones, las ideas de un progresismo de izquierda no es lo que nuestro pueblo reclama y lo que la juventud necesita para desarrollarse como nación.