• Jorge con el popular ‘Nanito’ en pleno paseo peatonal de Ovalle (Foto: Rodolfo Pizarro)
  • Otros de los murales de Jorge está en la población Fray Jorge, retratando las diversas aves que habitan en la zona.
  • Jorge y sus estudiantes de la Escuela HeleneLang pintaron un mural en las dependencias del colegio.
Crédito fotografía: 
Rodolfo Pizarro
Jorge Gomila es uno de los tantos muralistas que se toman Ovalle para dar vida en cada rincón.

Por Rodolfo Pizarro

Hace un año retornó a su ciudad de origen a entregar vida en los distintos muros de la ciudad. Jorge Gomila Ávalos es muralista y sus trabajos llenan de colores las distintas calles de Ovalle.

Comenzó estudiando diseño industrial, pero su motivación y mente estaban puestos en el dibujo. Por tal razón decidió estudiar en la Escuela de Bellas Artes de Viña del Mar.

Estuve dos años, aprendí cosas, pero me enseñaban a ser pintor de galería y eso no era lo que quería. Desde momento comencé a pintar en la calle”, cuenta.

El primer mural fue dentro de una casa, con un tiempo de duración que ahora con su experiencia sería eterno.

“Era una imagen de una machi con una frase y me demoré cerca de cinco días en pintarlo, y ahora ese mural de ese tamaño me demoro menos de un día. Fue en Valparaíso en el lugar que vivía. Luego con los meses pinté un muro allá en el barrio que vivía, como para darme a conocer dentro de los vecinos y para decir que venía a aportar al sector”.

Y en este año de regreso en su ciudad Natal se ha encargado de retratar el entorno en distintos muros. El más conocido fue el retrato a ‘Nanito’, quien acostumbra deambular por las calles céntricas de Ovalle.

“El muralismo es una herramienta de contracultura. La cultura que está imperando es ese pseudoprogreso, cuando llegan las tiendas grandes, centros comerciales”-Jorge Gomila

“El mural del ‘Nano’ no lo hice con el fin de mostrarme, sino de empoderar la imagen de la persona que habita en la ciudad, que la gente los reconozca, porque a veces pasan desapercibidos. Yo lo he visto durmiendo en el paseo peatonal y casi nadie se detiene a verlo. De hecho, el ‘Nano’ es más de la ciudad que todos nosotros, porque nosotros somos pasajeros, nos podemos ir cuando queramos. En cambio, él no, siempre estará en Ovalle”, reflexiona.

Ese mural ubicado en pleno paseo peatonal de Vicuña Mackenna llamó la atención de los transeúntes, quienes a través de las distintas redes sociales manifestaron su alegría. Este trabajo junto con otros más realizados en la ciudad le abrió puertas en la Escuela HeleneLang y la Escuela de Los Leíces, donde realiza talleres para los estudiantes.

Pero, ¿por qué realizar murales repartidos por la ciudad? Jorge considera que es una forma de preservar la identidad local, aquella extraviada por los nuevos tiempos.

“El muralismo es una herramienta de contracultura. La cultura que está imperando es ese pseudoprogreso, cuando llegan las tiendas grandes, centros comerciales. A la gente le gusta eso, pero es una cultura vacía y va borrando la historia de cada ciudad. Yo creo que nunca hay que olvidarse de las raíces, de quiénes estuvieron aquí antes que nosotros y para eso reafirmarlo con los murales”, afirma.

El próximo proyecto de Jorge es relejar las distintas culturas Diaguitas o Molles, para dejar una huella más de lo que fueron los primeros habitantes de la provincia.

 

 

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