• Al recordar sus días en la región de Coquimbo, expresa emocionada que “se extraña la calidez del chileno, sobretodo de los coquimbanos, las juntas en casa, las comilonas, el clima y el ambiente de puerto”.
  • Dagmar indica que en la fotografía se puede ver a esos "amigos que se vuelven familia"
  • En la imagen, Natalia y Marina, amigas españolas de la joven coquimbana, quienes han sido un gran apoyo en este proceso.
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Dagmar Gómez le dijo adiós a la estabilidad de su vida para alimentarse de nuevas experiencias. Si bien reconoce que lo más difícil del viaje ha sido extrañar a la familia, asegura que su felicidad está en el continente europeo. Con una maleta de historias enriquecedoras visitará la región en agosto próximo.

Las ansias de romper con la rutina y apostar por nuevas experiencias fue lo que motivo a Dagmar Gómez a radicarse en España, país que la acogió hace poco más de un año. Si bien la joven se crió en Coquimbo, pasó sus primeros días de vida en el continente europeo, donde hoy se desarrolla personal y profesionalmente.

Desde pequeña tenía ganas de conocer diferentes lugares, razón por la que apenas se graduó del colegio Francis School de la comuna porteña, ingresó a estudiar Cine a una destacada universidad de la región de Valparaíso. En tanto, parte importante de su experiencia laboral la vivió en Santiago.

"Me he desempeñado como figurante de películas y series, de camarera, haciendo clases de danza, entre otras cosas"

En conversación con El Día, Dagmar cuenta que antes de iniciar el viaje se encontraba trabajando en el Centro Metropolitano Norte, mientras estudiaba psicología en horario vespertino. Pese a que contaba con proyectos profesionales, se vio agobiada por una preocupante estabilidad, carente de emociones.

“Siempre quise vivir en otra parte y qué mejor que mi ciudad natal. Congelé la universidad, reuní los papeles para convalidar ramos y tuve la suerte que me echaran de mi trabajo antes de partir, así que me pagaron una buena indemnización que me ayudó con el tema de los ahorros”, recuerda.

Proceso de adaptación

A más de un año de su nueva vida en Madrid, reconoce que no todo ha sido color de rosas, ya que durante los primeros meses tuvo que lidiar con una serie de dificultades. “Al principio trabajé sin papeles, por lo que sufrí pequeñas estafas como por ejemplo, que me pagaran menos de lo acordado”, detalla.

Por otra parte, no le convalidaron ramos de la carrera de psicología en la universidad que ella quería, quedando finalmente en una casa de estudios pública a distancia, lo que finalmente le ha dejado más tiempo para trabajar. “Me he desempeñado como figurante de películas y series, de camarera, haciendo clases de danza, entre otras cosas”, relata.

"Me llama la atención la libertad de acción que hay en Madrid y en Europa en general. Te puedes poner la ropa que quieras y nadie te dice nada"

Sin embargo, según confiesa, lejos lo más complejo de su aventura cosmopolita ha sido estar lejos de su familia. “Es difícil porque soy muy apegada a mi madre y nunca había pasado más de un mes sin verla. Alejandra Maldonado es mi ídola y quien me ha motivado a hacer siempre lo que he querido, me apoya cada día dándome fuerza”, expresa.

Respeto y tolerancia

La reflexión más recurrente entre las historias que hemos publicado en la sección “Coquimbanos por el mundo”, es el respeto y la tolerancia que existe en otras latitudes del mundo, valores que han sido ampliamente destacados por nuestros compatriotas. Y el caso de Dagmar Gómez no es la excepción.

La cineasta de profesión señala que “me llama la atención la libertad de acción que hay en Madrid y en Europa en general. Te puedes poner la ropa que quieras y nadie te dice nada, además de que cada quien puede expresar su orientación sexual sin ser recriminado, lo que se traduce en una mejor calidad de vida”.  

“En Chile con suerte llegaba a fin de mes, en cuanto a lo económico, y tenía que pensar mucho antes de vestirme para que los hombres no me dijeran nada en la calle”, comenta. En la misma línea, asegura que se ha sorprendido con el nivel cultural de los europeos que están acostumbrados a asistir a eventos artísticos.

Visita esperada

Al recordar sus días en la región de Coquimbo, expresa emocionada que “se extraña la calidez del chileno, sobretodo de los coquimbanos, las juntas en casa, las comilonas, el clima y el ambiente de puerto”, en general los rasgos característicos de una de las comunas más bellas del territorio regional.

Es por esta razón que Dagmar ya tiene todo listo para visitar la región en agosto próximo, señalando que “extraño todo de Coquimbo, es una ciudad preciosa y tranquila. Extraño a mi familia y amigos que están allá”. Si bien las ganas de volver siempre están, afirma que no lo ve como una posibilidad porque en Chile “no tengo muchas oportunidades”. 6001i

Recomendaciones para viajeros

La joven coquimbana radicada en Madrid entrega sabios consejos a quienes estén pensando en dejar su tierra para emprender un nuevo camino. “La recomendación es básica. Uno mismo es su peor enemigo, les diría que el miedo no exista o al menos que lo utilicen como incentivo, porque nunca sabrás si te gusta algo sin experimentarlo”, indica.

 

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