• El joven tongoyino explica que su principal motivación fue “saber cómo era la vida en otros países, conocer diferentes culturas y paisajes.
  • El viaje comenzó el pasado 03 de abril en Tongoy, comuna que lo vio nacer, donde partió con un grupo de amigos rumbo a Argentina.
  • Antes de embarcarse en esta aventura, Miguel González ejercía como dibujante técnico en la comuna de Coquimbo. Hoy cumple el sueño de su vida.
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Joven tongoyino, que lleva dos meses recorriendo Sudamérica en su motocicleta, inició su retorno a Chile rumbo a San Pedro de Atacama. Con 23 años de edad, Miguel lo dejó todo en busca de nuevas culturas y experiencias.

A más de dos meses de iniciada su travesía por Sudamérica, Miguel González Sepúlveda asegura haber cumplido su sueño. El joven coquimbano de 23 años lleva siete mil quinientos kilómetros recorridos arriba de su motocicleta, aventura que le ha permitido conocer a gran parte de su familia radicada en el extranjero.

"Ha sido un verdadero sueño conocer nuevas realidades y algunos familiares que nunca había visto. Simplemente es lo mejor que me ha pasado”

El viaje comenzó el pasado 03 de abril en Tongoy, comuna que lo vio nacer, donde partió con un grupo de amigos rumbo a Argentina. Luego de ser parte del evento MotoGP 2018 en Termas de Río Hondo y compartir unos días de relajo, Miguel decidió continuar su camino en solitario hasta Brasil y Paraguay.

En conversación con El Día vía Whatsapp, cuenta que “decidí seguir mi viaje solo, muchos pensaron que estaba loco, pero de todos modos recibí buenos consejos que me han ayudado a lo largo de mi aventura. Nunca pensé que podría realizarlo hasta que un día me di la oportunidad de cumplir mi propósito”.

A su corta edad el joven tongoyino es un verdadero ejemplo de resiliencia y convicción, pues declara que no le gusta vivir de fantasías. Es por esta razón que el año 2015 se subió a su llamada “regalona” y emprendió un viaje de 16 días al sur de Chile, una especie de prólogo de su proyecto actual.

Al respecto, recuerda que “en aquella oportunidad cuando llegue a mi ciudad me quede con gusto a poco y decidí ponerme nuevas metas. La primera que definí era recorrer Sudamérica en motocicleta, principalmente Argentina, Paraguay y Brasil. En este último país tengo mucha familia, quienes me han recibido con los brazos abiertos”.

Ansias de conocimiento

Antes de embarcarse en esta aventura, Miguel González ejercía como dibujante técnico en la comuna de Coquimbo. Fueron seis años de arduo trabajo, periodo en el que día a día aumentaba la frustración. “Trabajaba en un escritorio dibujando planos, sabía que los días de vacaciones eran pocos, insuficientes para mi viaje, por lo tanto renuncié”, rememora.

Sobre las sensaciones previas a la travesía, comenta que “no sabía lo que me esperaba la vida, no sabía si era una buena o mala decisión, pero hoy puedo decir que valió la pena”, argumentando que “ha sido un verdadero sueño conocer nuevas realidades y algunos familiares que nunca había visto. Simplemente es lo mejor que me ha pasado”.

El joven de 23 años explica que su principal motivación fue “saber cómo era la vida en otros países, conocer diferentes culturas y paisajes. Siempre he visto videos de motoqueros que viajan por el mundo y se empapan de conocimiento, entonces me dije: si ellos pueden, yo también puedo lograrlo”.

En este punto, señala que ha tenido una grata impresión de la gente de Brasil, quienes “aman a los chilenos y han tenido un muy buen trato conmigo”, destacando la exquisitez de su gastronomía que se compone principalmente de “arroz, poroto, agua de coco y caldo de caña de azúcar, realmente muy bueno”.

No todo es color de rosas

Diversas son las fórmulas para solventar las aventuras cosmopolitas, las que requieren de un colchón económico inicial. En este caso, Miguel ahorro durante un año para poder llevar a cabo su gran sueño, pero no fue suficiente. Según dice “llegó un momento en el que tuve que tomar dos trabajos para juntar dinero, no fue fácil, pero al final valió la pena”.

El pequeño aventurero, que a lo largo de su viaje se ha desempeñado como dibujante técnico y repartidor de sushi, reconoce que el momento más difícil de esta experiencia fue cuando se perdió en medio de la ruta. “Quede tirado en plena carretera sin saber qué hacer, ya que no tenía internet y tampoco hablaba portugués. Entré en un estado de shock, pero gracias a la ayuda de unas buenas personas pude seguir adelante”, relata.

Pronto regreso

Tras intensos meses de aprendizaje, Miguel González inició su retorno a Chile este viernes 25 de mayo, rumbo a San Pedro de Atacama, donde pretende quedarse un par de días para luego seguir su viaje por el norte del país. De esta manera, su regreso a la Región de Coquimbo y la planificación de su próxima locura son inminentes.

“Extraño muchas cosas de la región, principalmente el clima, la gente, sus playas y mi balneario de Tongoy. También a mis amigos y familia que espero pronto volver a abrazar, finaliza. 6001i

Recomendaciones para viajeros

A sus cortos 23 años de edad, Miguel González entrega un sabio consejo a quienes deseen emprender una aventura sobre ruedas. “No tengan miedo de viajar fuera de Chile en su moto. Es una experiencia increíble, uno va conociendo gente en el camino como a motoqueros y camioneros que te encuentras en la ruta”, expresa.

 

 

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