• La agrupación influenció a diversas bandas latinoamericanas surgidas en las décadas de 1960 y de 1970. En la foto, luciéndose en el Festival del Huaso de Olmué 2017. Foto: TVN
  • Las entradas, que van desde los $9.900, se pueden adquirir en ticketpro.cl, Hites y boleterías del casino ovallino. Foto: Internet
Mañana desde las 23:00 horas, en Ovalle Casino & Resort, Los Ángeles Negros llegarán con un show cargado de nostalgia y de grandes canciones, donde no faltarán temas como “Y volveré” y “Cómo quisiera decirte”

Luego de su exitosa presentación en el Festival del Huaso de Olmué, después de 16 años de ausencia, Los Ángeles Negros llegan este fin de semana a la Región de Coquimbo. Y lo harán mañana sábado desde las 23:00 horas, en Ovalle Casino & Resort, con todos los éxitos que han convertido al conjunto en leyenda. Por algo son considerados uno de los grupos más importantes en la historia de la música chilena.  

Cabe recordar que este verano, en El Patagual, Los Ángeles Negros abrieron con “Murió la flor”, en una gran jornada de reencuentro con el público chileno donde Jhonny Antonio y Mauricio Ruiz en la voz, junto a Mario Carrasco, director y fundador de la banda desde 1967, lograron traer canciones imborrables a la memoria de toda la gente.

Casi 50 años de carrera tienen Los Ángeles Negros, quienes se encuentran promocionando su nuevo disco “Memorias del Alma”, trabajo que tiene 12 canciones. Algo de lo que serán testigos este fin de semana en la provincia de Limarí, junto con aquellos temazos como “Mi niña”, “Debut y despedida”, “El rey y yo”, “Mientes” y la clásica “Y volveré”.

Los Ángeles Negros fueron los creadores de uno de los pocos sonidos auténticamente originales que han surgido en Chile. La fórmula de la música romántica con instrumentos de rock constituye hoy día una ecuación universal del género, pero hasta 1968, cuando este grupo nació en un pueblo al sur del país (San Carlos), el formato no existía.

Los cantantes románticos tocaban acompañados de guitarras acústicas (al estilo de Los Panchos), o con orquestas, en la tradición popularizada por Agustín Lara y otros grandes nombres. Germaín de la Fuente y su conjunto, con alineación de guitarra, bajo, batería y teclado, inauguraron esa nueva fusión, que hasta hoy es el soporte más común de la música romántica de todo el continente.

Desde su creación, alcanzó rápidamente la fama internacional. Sin embargo, en 1973 comenzó una crisis que derivó en la renuncia de Germaín de la Fuente a la banda en 1974, para continuar un proyecto personal en México, denominado Germaín y Sus Ángeles Negros. El resto del grupo, entonces dirigido por Nano Concha, con Luis Astudillo en la batería y con el nuevo vocalista, Ismael Montes, continuó su carrera en Chile, manteniendo a México como uno de sus principales lugares de presentaciones. Hoy siguen vigentes y haciendo historia. 0101 

 

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