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*El público chileno ya está disfrutando de “Séptimo Día”, el nuevo espectáculo de Cirque Du Soleil inspirado en la música de Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti, quienes pudieron tocar en la región en dos oportunidades.

Sin haberlo planificado, el número 7 terminó siendo un número clave en la historia de Soda Stereo, el grupo argentino más importante de todos los tiempos. Fue en febrero de 1987 cuando arrasaron en el Festival de Viña del Mar en Chile, lanzando en noviembre de ese mismo año el disco en vivo “Ruido blanco”. En 1997 hicieron su gira de despedida, llenando todos los estadios. Y una década después, en el 2007, se reunificaron repletando recintos como el Estadio Nacional en Santiago.

Pero eso no es todo. En su emblemático álbum de 1990, “Canción animal”, el track que abre el disco lleva por nombre “(En) El Séptimo Día”, compuesto por Gustavo Cerati. Con un aire y sonido evidentemente rockero, es considerada como una de las canciones clásicas y más populares de la banda, siendo interpretada en la mayoría de los conciertos de la banda que sucedieron a su lanzamiento. Entre estos se incluyen la gira “El último concierto” de 1997 y el tour “Me Verás Volver” de 2007.

Ahora se encuentra en Chile el espectáculo “Soda Stereo SÉP7IMO DÍA. No Descansaré”, por Cirque Du Soleil, que lleva a la reconocida banda argentina al nivel de las afamadas producciones de la compañía canadiense inspiradas en la vida y la obra de íconos de la música, tales como “The Beatles Love” y “Michael Jackson The Immortal World Tour”. El espectáculo es dirigido por Michel Laprise (también director del “MDNA Tour” de Madonna y de “Kurios”, la obra más reciente del Cirque Du Soleil), secundado por Chantal Tremblay (directora de creación de “Love”, el asombroso musical sobre Los Beatles).

LEGADO MUSICAL

En palabras de Laprise, la obra “nos presenta a un personaje de 15 años, enjaulado y con sed de vivir, que transita esa edad clave en la que aparece el amor por una banda que se transformará en la favorita para toda tu vida. Es cuando uno siente la necesidad de cambiar al mundo, sin el poder suficiente. Cuando el personaje escucha la música de Soda Stereo se libera, viviendo en un planeta donde el tiempo es elástico, el tiempo de quien vive enamorado. El espectáculo abordará el poder emocional y la intensidad del legado musical de la banda, y explorará la conexión con sus fans”.

El show ya debutó en Chile y puede ser presenciado hasta el 6 de agosto en el Movistar Arena. El montaje tomó una semana en completarse y sólo el armado del escenario demoró tres días. Un total de 23 camiones transportaron más de 60 toneladas de equipos (45 toneladas cuelgan del techo del domo mayor del Parque O’Higgins) y entre el equipo local y técnico se cuentan 100 personas de 14 nacionalidades, con 13 creativos, 35 artistas en escena y 43 técnicos, entre otros.

Pero antes de todo esto, Zeta Bosio (bajista) y Charly Alberti (baterista), integrantes de Soda Stereo, más productores, tuvieron el desafío de recuperar los másters originales de cada uno de los discos. Ese fue el pedido por parte de los directores creativos del Cirque. Muchas de esas cintas estaban guardadas o incluso perdidas. Una vez superado esto, se tuvo que digitalizar todo el contenido. Se restauraron las cintas originales y se trabajó en las nuevas versiones, con la ayuda del histórico sonidista de Soda, Adrián Taverna. Finalmente este año se lanzó el disco y fue todo un éxito.

“Entendimos desde ese comienzo que la química con la gente del circo iba a ser muy buena. En la primera reunión se habló del proyecto. Ellos ya tenían nuestro material. Se propuso que ellos armarían una selección de canciones y nosotros otra para después compararlas. Después de 15 días nos juntamos y notamos que coincidían en un 95 por ciento. Ellos no conocían nuestra música y no sabían cuáles eran los hits", contó Charly Alberti.

 

UN MITO REGIONAL

Corría el verano de 1993 y en los ránkings radiales sonaba “Primavera Cero”, primer single del disco “Dynamo” (1992) de Soda Stereo. Los argentinos volvían a Chile con un trabajo algo incomprendido por aquellos años, por la experimentación y sonoridad menos accesible comercialmente de esa propuesta. Pero no importaba, porque los grandes éxitos seguían allí, en su repertorio en vivo.

Aquello lo demostraban tocando ante miles de personas en el estadio La Portada de La Serena. Una presentación que pasó algo desapercibida para los medios en general, si se compara con la segunda visita que harían a la zona en 1996, cuando colmaron el Open Beach de la Avenida del Mar con un disco aún más valorado bajo el brazo, llamado “Sueño Stereo”.

En la edición del 10 de enero de 1993, diario El Día anunció la primera visita de Soda Stereo a La Serena, junto con una entrevista y un análisis a la carrera de estos artistas, bajo el título “Los eternos mutantes de la música”. Todo parte con una historia de sus comienzos, cuando estaba la guerra de Las Malvinas y en el vecino país cada vez comenzaron a sonar menos las bandas que cantaban en inglés. “Los grupos de rock argentino empezaron a tener la categoría de populares después de la guerra. Con el conflicto bélico cayó la barrera que impedía que esa música se emitiera por las radios”, contó Cerati. Respecto a cómo se describen a sí mismos, señalaron que “somos muy contemporáneos. Siempre estamos muy influidos por cosas que pasan en el momento”.

En la conferencia de prensa del tour, Gustavo Cerati explicó el cambio de estilo que estaban mostrando con su último álbum. “No siempre debemos ser los mismos, las cosas no se repiten y siempre hay que ser diferente. Yo no puedo volver a hacer lo mismo que hice en 1986”. Agregó que “este disco deja de manifiesto un sentido de búsqueda. Lo grabamos en nuestro propio estudio. Tuvimos mucha libertad para realizarlo, sin ninguna dirección. Es algo muy espontáneo”. Respecto a la visita a nuestro país, admitieron darse cuenta de que “Soda Stereo está en el corazón de Chile”.

Dentro de la gira “Dynamo” de los trasandinos se tejieron varias historias, algunas imposibles de comprobar, en tiempos donde los celulares no tenían cámaras, no había redes sociales y sólo se podía confiar en la palabra. Pues bien, hubo algunos afortunados que hasta el día de hoy dicen que se toparon con la banda en pleno, cuando éstos visitaron un servicentro del sector de Peñuelas en Coquimbo, para consumir algo de comida chatarra.

Fue de improviso, en la misma noche que tocaron, un par de horas después. La noticia sólo se consignó en un canal local de la época, en un espacio juvenil, por parte de un privilegiado que dijo estar frente a frente con Gustavo Cerati y compañía. Hoy es parte del mito, así como muchas otras historias en torno a las figuras del rock y sus visitas a la Región de Coquimbo.

 

FRENTE AL MAR

Fueron muchos los que no pudieron o quedaron arrepintiéndose de haber faltado al concierto de 1993. Pero hubo otra oportunidad. Porque el 8 de febrero de 1996 la banda regresó a La Serena, presentándose con más éxito aún en el recinto “Open Beach”, ubicado en la Avenida del Mar, a pocos metros del Faro Monumental. En ese mismo escenario también estuvieron artistas internacionales como Fito Páez, Los Fabulosos Cadillacs y Aterciopelados. Ahora los fanáticos de los argentinos gozaron de un show más largo, en plena promoción del álbum “Sueño Stereo”. Los nuevos éxitos como “Ella usó mi cabeza como un revólver” y “Zoom” se mezclaban con viejos hits como “Signos” y “Prófugos”.

Soda Stereo después pasó a la historia. Gustavo Cerati se concentró en su carrera en solitario, que igual tuvo brillantes momentos. Nunca más volvió a la zona. El 16 de mayo del año 2010, el talentoso músico sufrió un evento vascular isquémico, después de ofrecer un concierto en Caracas con el que cerraba su gira latinoamericana “Fuerza natural”. De a poco se fue apagando la vida y la historia de un artista que hoy es leyenda, recibiendo merecidos homenajes.

 

CANCIÓN ANIMAL
El disco que trae el tema “(En) El Sétimo Día” fue el quinto álbum de estudio  de la banda, lanzado el 7 de agosto de 1990. Fue grabado entre junio y julio de 1990 en Criteria Studios de Miami, con la producción de Cerati y Bosio. Es considerado por la crítica como uno de los discos más importantes y emblemáticos en la historia del rock en español,  apareciendo en el top 10 en múltiples listados de los mejores álbumes latinos de todos los tiempos, y en varios figura como primero.
También es considerado por muchos como el mejor álbum de la banda. La placa iba a llamarse originalmente “Tensión e integridad”, pero lo cambiaron porque el tema “Canción animal” englobaba para ellos todo el concepto del álbum.  La portada original de este disco presenta a leones copulando, lo cual hizo que fuera prohibida en muchos países, siendo sustituida por otra muchísimo menos conceptual, en la que aparecía la fotografía de la banda con los colores azul y naranja.

 

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