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El Día
El presidente de Deportes Unión Compañías, asume su responsabilidad en el fracaso deportivo e institucional que cayó la institución en la presente temporada que gatilló con el descenso a la Tercera B. Hoy, sin ánimo para continuar, comenta que están dispuestos a conversar si alguien desea continuar con el proyecto.

No viajó a Mejillones el presidente del DUC, Deportes Unión Compañías Duilio Lettura. Por las redes sociales siguió el desarrollo del empate en blanco con el cuadro local que terminó no alcanzando para mantener la categoría, ya que los otros rivales envueltos en la pelea por salvar la serie, lograron hacerse de un triunfo en la fecha final. Al equipo de Ricardo Rojas, no le alcanzó con esa igualdad y vuelve a la serie de origen.

De la ilusión de comienzos de año y con el ánimo por las nubes proyectando pelear por el ascenso a la Segunda División Profesional del fútbol de la ANFP, el cuadro celeste de Las Compañías, terminó inclinándose en la última jornada regresando a la Tercera B, de donde cuesta mucho progresar y, en este caso, quizás pueda significar la desaparición del club.

Todavía golpeado por el resultado final, que no esperaba por cierto, en conversación con El Día, reconoció que acá no se deben buscar culpables, ya que cuando ocurren estos hechos, es por la suma de varios factores y errores, “fue un lamentable final, pero cuando se cometen errores de quienes estamos a cargo o no se gestiona bien, al final se pagan todas estas cosas, los errores se pagan”.

¿Lo asume directamente usted?

“Sin duda, acá el único responsable soy yo. No supe canalizar, no supe llegar a las empresas. Tampoco la cosa es culpar a quienes dijeron que nos iban a apoyar y nos dejaron con el molde hecho, habrán tenido sus razones y motivos, pero acá el responsable soy yo”.

Presupuesto por las nubes

¿Apuntar muy alto, no actuar con los pies en la tierra a comienzos de año?

“Ese fue el problema, nosotros quisimos en un principio tenerlos en la tierra, el problema fue que nos reunimos con 3 o 4 empresas que dijeron que nos iban a apoyar y en base a eso hicimos un equipo competitivo, pero cuando esa gente tuvo que aportar, desapareció. Ahí quedamos con un equipo hecho y las deudas se sumaron. Debimos sacar del plantel a 14 jugadores y eso hizo difícil el camino para todos, el técnico y los jugadores que siguieron”.

¿O sea hay otros responsables en el armado original?

“Si esa gente nos hubiese dicho antes que no, quizás hubiésemos tenido otro resultado, pero llevábamos un mes y medio y nos dimos cuenta que no nos respaldarían, ya era tarde. La gente estaba en la zona (jugadores), las camisetas hechas y ya sin recursos para otras vestimentas, pero reitero, la responsabilidad no es de ellos, las cosas salieron así y ese fue el resultado al final”.

¿Muchos compromisos económicos todavía por cumplir producto de este 2019?

“La única satisfacción, si se puede decir eso, es que el trato a los jugadores siempre fue bastante serio y de la manera más profesional, buenos buses, buen hotel. Hay deudas con ese compromiso económico  a los muchachos que se van a cumplir y se van a pagar. La gente que habíamos traído para llevarnos más arriba en lo futbolístico  se tuvo  que ir, porque no podíamos pagarles. Los que se quedaron, son de casa y se han portado muy bien, se les ha pagado con dificultades. Se fueron 14 jugadores y en un plantel de 24, se fue más de la mitad, hubo que terminar con juveniles en algunos casos”.

¿Y los compromisos con los viajes y hoteles?

“No, nada, buses y hoteles exigían el pago al contado. Ningún bus viaja si no se les pagaba al contado y lo mismo los hoteles, lo único que se adeuda es a los jugadores que se han sacrificado, entrenado, nos pasó la cuenta la falta de plantel. Te cuento, este último viaje a Mejillones fueron 3 millones de pesos, siempre fue así, a Osorno casi 4, a Santiago $2.200.000 más hotel, alojamiento y comida que sube el valor. Por lo menos en algo dignificamos el trato de los muchachos, no podíamos llevarlos en buses o micros de recorrido, llevarlos por el día y esa plata pagárselas en sueldos. En eso se fue mucho dinero”.

Sólo para vegetar

¿Y de cuánto estamos hablando?

“Un par de millones que se les van a pagar. Acá el costo mensual en viaje y hotel era de 5 millones por mes y como de acá en adelante no vamos a viajar, esa plata, que sale de nuestros bolsillos, irán a los jugadores, por lo que calculo que a unos 60 días, estarán al día”.

Ahora vuelven a la serie B, ¿vale la pena continuar con todo esto?

“La verdad que no creo que valga la pena seguir. En este momento, por la frustración, pena y rabia, pero en las condiciones en las que estábamos es muy difícil, porque en la Tercera B hay equipos que representan a ciudades y esos tienen un apoyo inmenso, Parral, Lota, Cauquenes, el mismo Ovalle, Quintero, por mencionar algunos. Nosotros representamos a un sector y sin ayuda de nada es muy difícil pelear, es para estar vegetando no más. Lo que nos complican son  los viajes. Un viaje a Santiago, al sur, nos cuesta igual. Los equipos de Santiago juegan entre ellos, van por el día, abaratan mucho costo. Hay que ver si hay otra gente que quiera hacerse cargo, nosotros estamos dispuestos a conversar y entregar si alguien desea tomarlo”.

 

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