Crédito fotografía: 
Lautaro Carmona
Con un gol de Jean Paul Pineda a los 2 minutos de juego, Coquimbo parecía que tendría una jornada tranquila frente a La Calera, pero el equipo rival hizo valer sus pergaminos y obtuvo un empate, que tuvo como escenario el deplorable estado del pasto del estadio Francisco Sánchez Rumoroso.

Una falta penal que  Jean Paul Pineda convirtió en gol cuando sólo se jugaban dos minutos de juego hizo pensar que Coquimbo Unido tendría una jornada tranquila frente a La Calera durante la tarde ayer.  

Incluso a los 10 minutos, los piratas tuvieron una clara ocasión de aumentar el marcador con un disparo a portería de Yedro.

Sin embargo y tras el transcurrir del tiempo, Coquimbo Unido se comenzó a desdibujar y no logró consolidar su ventaja. Es más. Fue la visita la que manejó los hilos del juego en el primer tiempo. La estadística no miente: en un 64 por ciento del cotejo, la posesión del balón estuvo en los pies de los jugadores caleranos. 

Gracias a una presión alta, la visita insistía  una y otra vez con sus delanteros Rodríguez y Larrondo. A los 19 minutos, centro del primero que cabecea el segundo y sólo por centímetros se desvía sobre el arco pirata.

Minutos después, Silva se equivoca en un pase hacia atrás y deja solo a Larrondo, pero Cano respondió rápidamente con los pies y evitó la igualdad.

Por contrapartida, el coquimbano Sebastián Cabrera probaba puntería sin suerte y cada inicio de jugada de los piratas era contenida prácticamente de inmediato.

El pitazo que dio término al primer tiempo fue un respiro para los piratas que no hallaban solución para volver a controlar el partido. 

Incluso, los cementeros pidieron sin éxito dos penales: una falta sobre Larrondo y una mano  en el área. 

En el segundo tiempo, las cosas no mejoraron para los coquimbanos y se puede afirmar que empeoraron en el marcador, porque a los 48 minutos de juego, el capitán  Pablo Alvarado conectó de cabeza tras un tiro de esquina y puso la paridad, que en ese momento era un premio justo para la visita.

El libreto se mantuvo similar durante la segunda fracción porque La Calera, un equipo que está disputando un torneo internacional como la Copa Sudamericana, tuvo mayor ambición para llegar a  la victoria ya que ésta le permitiría encumbrarse a los primeros lugares de la tabla de posiciones.  

La Calera estuvo cerca de llevarse los tres puntos cuando a los 23 minutos una serie de rebotes concluyeron dramáticamente cuando un defensa pirata sacó la pelota de la línea, cuando Cano ya estaba vencido. 

Una serie de movimientos de la banca dieron algo más de profundidad al cuadro pirata, en los últimos 20 minutos del partido. Rubén Farfán llegaba a la línea de fondo y centró en varias oportunidades casi al centro del área, aunque sólo un par de veces encontró los pies o la cabeza de un compañero.  La más clara a los 27 minutos, cuando Cabrera estuvo a centímetros de convertir.

Los últimos minutos fueron de infarto. Coquimbo insistía por las bandas con Farfán -a la postre el mejor jugador pirata de la cancha-, pero los caleranos aprovechaban los espacios y con dos o tres pases llegaban en escasos segundos al arco de Cano. Cuando el partido expiraba, a los 45 minutos de juego, un contragolpe permitió que hubiese tres  jugadores caleranos contra dos defensas. Sin embargo, la jugada terminó  en un débil disparo de Andía que Cano controló con  facilidad. 

Eran los emocionantes minutos finales de un partido que en ese momento podía  tener como ganador a uno u otro.  

La visión de los técnicos

Al término del encuentro, el director técnico de Coquimbo Unido, Patricio Fraff, reconoció que fue un partido “complicado” y que la victoria se pudo quedar en manos de cualquiera de los equipos. 

“En el  segundo tiempo, ellos se encontraron con un gol tempranero y nosotros nos vinimos abajo. Fue un partido bastante disputado donde ellos lograron sacarnos el balón, pero en los últimos diez minutos revertimos la situación y nos pudimos haber quedado con los tres puntos”, explicó.

“Fue un partido bastante parejo, muy complicado, con uno de los mejores rivales de la categoría y que -al final-el triunfo podría haber sido para cualquiera de los dos”, añadió. 

El director técnico de Unión La Calera, Francisco Meneghini, también analizó lo que fue el empate en el Francisco Sánchez Rumoroso. 

“Empezar perdiendo tan pronto es muy complicado y justamente lo que pensamos hacer fue no cambiar nada tras el gol. Teníamos claro cómo queríamos jugar el partido y a partir de los 10 minutos empezamos a imponer nuestro juego y hasta promediado el segundo tiempo  dominamos la posesión, generamos ocasiones y controlamos todas las las situaciones que Coquimbo generó. Al final se convirtió en un partido de locos, de ida y de vuelta, que lo pudo ganar cualquiera”.

Cancha deplorable 

El estado de la cancha del Francisco Sanchéz Rumoroso lució deplorable ya que en varios sectores el pasto era prácticamente inexistente. El técnico de Coquimbo dijo que “quedó reflejado que está en pésimas condiciones y ahora se trabaja para llevar lo mejor posible el próximo partido con Colo Colo”. Para rematar no había agua caliente en algunos de los camarines del recinto deportivo. 

Suscríbete a El Día y recibe a diario la información más importante

* campos requeridos

 

 

Contenido relacionado

- {{similar.created}}

No hay contenido relacionado

Cargando ...

 

 

Radio elDía

 

 

 

 

Diario El Día

 

 

 

X