> Los estadounidenses consideran el Super Bowl como el mayor espectáculo del año, un evento que traspasa lo puramente deportivo y que se convierte en una gran fiesta musical, televisiva y de anunciantes en el que siempre se guarda alguna sorpresa > La cita de Indianápolis el próximo 5 de febrero ya se prepara con la actuación estelar de Madonna

¿Qué puede unir a más de 111 millones de televidentes en Estados Unidos y congregar la atención de más de 1.000 millones de personas en todo el mundo? La respuestas es fácil: un partido de fútbol americano, pero no un partido cualquiera, sino el “gran partido” como denominan los estadounidenses a la gran final de este deporte que el próximo 5 de febrero se celebra en el Lucas Oil Stadium de Indianápolis.

Un partido que revoluciona todo un país, supera lo puramente deportivo y acciona un espectáculo de televisión y publicidad difícilmente de superar en cualquier otro acontecimiento.

Las cifras de audiencia de la edición anterior, celebrada en Arlington (Texas), ya son historia en la televisión estadounidense, con esos más de 111 millones de espectadores

–cinco millones más que en 2010- que en algún momento siguieron la final entre los Packers de Green Bay y los Steelers de Pittsburgh en el imponente “Cowboys Stadium” de la ciudad texana.

COMPETENCIA ENTRE LOS ANUNCIANTES. Unas cifras récord en la historia de la televisión estadounidense que animan, un año más, a los anunciantes a estrenar sus apuestas más ambiciosas y soñar con que su anuncio sea el más exitoso y comentado entre tan grandiosa audiencia.

Y eso a pesar del aumento del precio de los comerciales, 3,5 millones de dólares por 30 segundos de duración –medio millón más caro que en 2011- que pagaran los anunciantes por cada uno de los 70 espacios que la cadena NBC Sports, que transmitirá el partido de Indianápolis, ha confirmado que ya ha vendido.

Precios que suponen un 59 por ciento más de lo que se pagaba en 2001 por un espectáculo deportivo y televisivo en el que la competencia entre los anunciantes es otro de los alicientes del Super Bowl.

Sin confirmación de qué empresas han comprado los espacios y cuales serán sus apuestas para la edición XLVI, se espera una dura “pelea” entre las dos grandes compañías de refrescos Coca-Cola y Pepsi; la nueva sorpresa de Motorola, que en 2011 parodió el famoso anuncio de Apple “1984”, exhibido en el Super Bowl de ese mismo año; o el comercial de Volkswagen, el más comentado y visto en la edición anterior, en el que un niño con la máscara de Darth Vader, el personaje “Star Wars”, trata sin éxito de manipular “la Fuerza” de las cosas de la casa, hasta que finalmente da con el auto de su padre.

 

MADONNA, ACTUACIÓN ESTELAR. Al margen de la competencia publicitaria, una de las grandes sorpresas es la actuación de Madonna en el intermedio del partido, que ya ha sido confirmada por la propia NFL y la discográfica de la cantante, Universal Music, que ha adelantado que interpretará uno de los temas de su próximo disco, “Gimme All Your Luvin”, que saldrá a la venta poco después del Super Bowl.

Madonna se une a un selecto grupo de estrellas de la música que han participado en otras ediciones del Super Bowl como Bruce Springsteen, Prince, U2, Paul McCartney, The Who, Michael Jackson, los Rolling Stones o, los últimos, el grupo de pop estadounidense Black Eyed Peas, que interpretó su famoso tema “I Gotta Feeling”, que fue visto en ese momento por más de 162 millones de personas.

La actuación musical del intermedio del Super Bowl se ha convertido en una tradición que en algunas ediciones ha eclipsado a la propia final deportiva, como la polémica actuación en el Reliant Stadium de Houston, en 2004, donde el cantante Justin Timberlake destapó uno de los senos de Janet Jackson.

Para esta ocasión, la actuación de Madonna, que estará acompañada por la coreografía de un equipo creativo del “Cirque du Soleil”, no generará ninguna polémica, se han apresurado a adelantar desde la propia cadena de televisión NBC, aunque los temas que interpretará serán un secreto hasta el momento del espectáculo.

El toque latino en la XLVI edición del Super Bowl vendrá de la mano de la cantante mexicana Alejandra Guzmán, el puertorriqueño Don Omar y el californiano de origen mexicano Larry Hernández, que compondrán el cartel del “NFL Pepsi Música”, el espectáculo musical ya habitual en las jornadas previas al Super Bowl que cuatro días antes del partido, el 1 de febrero, calentará el ambiente en el Centro de Convenciones de Indiana del mayor espectáculo de Estados Unidos.

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