• El zurdo Salazar en un festejo que ha realizado en 128 ocasiones vistiendo la tricota de CD La Serena.
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El Día
El goleador histórico de CD La Serena anunció que este será su último periplo oficial en el fútbol profesional y que después de 21 temporadas, dirá adiós. No se proyecta más allá y las lesiones en los últimos dos años han minado sus fuerzas.

Aprovechó la instancia del clásico ante Coquimbo Unido para anunciar que esta sería su última temporada defendiendo los colores de su amado Club Deportes La Serena. El zurdo Mauricio Salazar pudo debutar recién y jugar  los últimos 20 minutos del compromiso y lo hizo como si fuera su primer compromiso. Estaba ganoso, corrió a todas las pelotas, quería ser partícipe de ese parcial 1-0 que terminó convirtiéndose en triunfo y demostrar que todavía puede aportar su granito de arena a la institución y al deté de turno, el “fantasmita” Ariel Pereyra.

Sus posteriores dichos remecieron a los hinchas que quisieran tenerlo por siempre vistiendo la camiseta serenense. Lleva la 18, número especial que fue atesorando con el transcurrir de su trayectoria y  ya los forofos se preparan para que nadie más la use una vez que el ingeniero en minas decida finalmente colgar los botines.

 

He tratado de ser lo más profesional posible, esta profesión hay que quererla, tener mucho respeto por ella y creo que siempre lo he hecho así”. MAURICIO SALAZAR

Si bien eso de que “esta es mi última temporada” no es primera vez que se escucha de los labios del capitán de los papayeros, esta vez parece tener mayor sentido, toda vez que las lesiones le han restado el ritmo que se necesita para la alta competencia y la recuperación, cada vez se hace más difícil, porque se pierde un tiempo valioso.

No obstante, la decisión la adoptó después del último desgarro ocurrido en la etapa de pretemporada. Fue ahí cuando comenzó a madurar lo que sería oficial tras el clásico, aunque enfrentó los primeros días de este nuevo proceso como si fuera un canterano. Brioso, lleno de fuerza en un par de entrenamientos y amistosos le dejó dicho al deté que podía contar con él en esta aventura en la Cuarta Región para buscar la vuelta a la serie de Honor.

Y se estaba sintiendo como nunca. Hace rato que no podía realizar una pretemporada con normalidad y cuando se aprestaba a liderar una nueva campaña desde el vestuario, la lesión muscular hizo que se perdiera los últimos partidos de preparación y las primeras cuatro fechas del calendario (aunque en rigor el equipo disputó solamente dos), para aparecer ante su clásico adversario, al que ha enfrentado en un total de 35 oportunidades (estadística de Claudio Véliz) y jugar desde el minuto 69 en adelante.

Y no quiere parar. Por momento se arrepiente de haber dicho que sería su último ciclo en el Granate, ya que todo giraría sobre eso y no por el actual momento. “ya habrá tiempo suficiente para pensar en ese momento”, nos dijo antes de preparar el viaje que ese viernes por la madrugada los llevaría hasta Puerto Montt, donde enfrentaban la quinta fecha ante los salmoneros.

EN PRIMERA DIVISIÓN

Tiene claro y como ha venido ocurriendo desde que el equipo perdió la categoría en 2012, que el primer objetivo es luchar por el regreso a la categoría de Honor. “Ese ha sido mi anhelo y esperamos que ahora se pueda dar”, relata, entendiendo que en una temporada puede pasar de todo.

Pudo haber sido el último clásico en La Portada ante los aurinegros, aunque por la modalidad de competencia y una liguilla al final de año, hasta se podrían cruzar nuevamente ambos rivales, aunque el 18 de los papayeros no se adelanta, es prudente y los pasos sabe que hay que darlos de a uno, como ha sido su vida.

Serenense de toda la vida, desde que sus tíos lo llevaban al viejo estadio La Portada, se deslumbró con el argentino Carlos Gustavo De Luca. Rápidamente se identificó con los colores serenenses defendiendo al equipo ya en el colegio, donde el grueso era de Colo Colo o la U. Eso hace que llegue a cadetes o fútbol joven de la actualidad y es con Gustavo Huerta que debuta, a los 17 años, en el profesionalismo.

Había dado la PAA y le fue bien quedando en Ingeniería en Minas. Al mismo tiempo participa de una pre-nómina de la selección Sub 20 que buscaba representar a Chile en un Mundial y los sudamericanos. En la disyuntiva, opta por esta segunda opción y después se desvanecen ambas: el resultado, lo convocan al Servicio Militar de ese año y debe partir a Antofagasta. Vuelve al granate, insiste en la universidad y comienza a transitar por ambos caminos, “uno se prepara para la universidad, pero consideré que ambas cosas se podían realizar a la vez, aunque no es fácil, porque Ingeniería requiere de mucho estudio y estar ahí todo el tiempo y no le podía dedicar todo el tiempo”.

Estudios, entrenamientos, fue papá muy joven. Estudiaba de noche, arriba del bus en los largos viajes y compartía con su mujer en las pocas ventanitas que les dejaban ambas actividades. En más de alguna oportunidad las fuerzas flaquearon, al mismo tiempo afloraba ese espíritu ganador, emprendedor que consideraba que los entrenamientos siguen siendo “sagrados” para crecer y lograr tus metas.

En 2009 por fin termina su carrera que en más de una temporada debió congelar y cuando recibe el título, en 2010, se le abre un nuevo camino. Ya no sólo era futbolista, sino que comienza a mirar el futuro proyectándolo desde otra vereda. Ejerce, tiene socios, empresas y no le ha ido mal. Está mucho más tranquilo, al lado de una familia que ha crecido y que lo acompaña cada fin de semana en sus partidos en La Portada. Incluso, en los momentos más críticos de CD La Serena como institución, quiso aglutinar a un grupo de dirigentes y empresarios para salvar la institución. No le resultó, pero hizo despertar a muchos.

Quizás por ahí afloró la posibilidad del retiro. Lo pensó sin duda por la incomodidad y el tremendo desgaste por el que atravesó, aunque el fútbol volvió a mandar.

Ya con 38 años, vuelve a darle vuelta al tema. Todos en su entorno se preparan para lo que puede venir en este 2018. Veintiún años después de este primer partido por La Serena en el Estadio Nacional ante la U de Chile, asume que con el paso del tiempo se había proyectado jugar quizás hasta los 32, “me pasé de ahí, siento que cumplí mi momento, porque en los últimos años aparecieron las lesiones y eso aburre”, ha dicho en las últimas horas, aunque sus compañeros tienen claro que si consiguen ascender lo convencen para que juegue otra temporada.

Su vida está llena de historias y recuerdos en el camarín. Levantó la voz más joven contra decisiones que consideró erradas en el Sifup y busca que los técnicos que pasan por La Serena proyecten a los jóvenes. Tiene descensos y ascensos que lo han marcado, en especial en esos inicios, donde todo era improvisado y con mucho amor propio y que fueron levantando con el amor a la camiseta y a la ciudad.

En esta carrera hay algo que no pudo cumplir. Defender la camiseta de la selección de Chile. Tiene claro que es una deuda en medio de tanto recuerdo, “me pasó la cuenta jugar en equipos de quizás no tan alta convocatoria. Me hubiera encantado, el sueño de cada futbolista es vestir la camiseta de su país. No se dio, me quedo con la espinita, pero de todos modos estoy muy contento por lo que he logrado en mi carrera”, dijo en su momento en el portal de la ANFP.

El ingeniero tiene claro que entrenador no será y le agrada el hecho de proyectar el club desde la vereda dirigencial aunque como presidente, ya que su objetivo es crear un club que abra las puertas a los jóvenes y logre cosas importantes en el medio nacional, convirtiéndola en una de las instituciones más importantes del país. Un anhelo que tendrá que esperar, porque el club hoy concesionado tiene otro perfil y dueños por cerca de dos nuevas décadas.

LOS REGISTROS

Claudio Véliz nos proporciona la estadística de la carrera del capitán serenense , reiterando que como profesional Mauricio Salazar,  hasta la fecha 4 del Torneo 1ª B 2018, ha disputado 584 partidos,  anotando la friolera cantidad de 136 goles. Al mismo tiempo(ver recuadros), el ariete granate ha disputado 493 juegos solamente defendiendo a La Serena, camiseta con la cual ha convertido 128 tantos y camina rápidamente a su partido 500 por los papayeros.

En otros datos de su ficha recuerda que el debut del ingeniero fue el 27 de julio de 1997 jugando contra la Universidad de Chile en el Estadio Nacional, por el Clausura de Primera División con triunfo de los azules por 3-0. Con 17 años, ingresó a los 75’ minutos por Felipe Flores.

Su primer gol lo convirtió el 3 de noviembre de 1999 ante Iquique, también en Primera División, ganando La Serena 5-3 con dos tantos del zurdo.

Su gol número 100 llegó el 16 de julio del 2013 ante Cobresal en El Salvador por Copa Chile, con triunfo de los mineros por 2-1.

De hecho es el equipo cuprero al que más goles le ha convertido, 12 y al rival que más veces ha enfrentado jugando por La Serena es Coquimbo Unido con el que ha estado frente a frente en 35 oportunidades. De esos enfrentamientos, el zurdo festejó en 8 ocasiones, empató en 12 y se inclinó en 15.

Anotó ocho goles en los clásicos y cada vez que lo hizo, La Serena no perdió ante Coquimbo Unido

LA ADMIRACIÓN

Los hinchas le desplegaron un tremendo lienzo en el último partido en casa, reconociendo su trayectoria y admiración. La veneración por Salazar forma parte de una religión en los forofos serenenses que lo ven como un ídolo, dentro y fuera de la cancha. La persona le ganó la carrera al personaje en que muchos caen en el fútbol y eso hace que tenga imitadores, que sea un ejemplo y que muchos quieran seguir sus pasos.

Uno de ellos es el actual lateral Jovany Campusano, formado en las menores del club y que renunció a partir a O’Higgins por su deseo de luchar, junto al zurdo, por volver a Primera División.

El “Chucky” es otro de los regalones de la parcialidad y que claramente puede continuar los pasos del capitán, “es admirable lo que Mauricio ha realizado, sería un sueño continuar su legado en CD La Serena”, puntualiza.

Acerca del alejamiento de Salazar futbolista, lo considera extraño. No lo ve lejos de La Serena. “Todo lo que han hablado del capitán para mí es extraño, ya que no me imagino el club sin él. Todos sabemos lo que es el Mauro para la institución, la hinchada y nosotros”.

Campusano es de los que respeta la decisión de su amigo, “se entiende lo que dice de que quizás sea su última temporada, le ha entregado muchos años al fútbol y por un lado llega el agotamiento físico y sicológico. Si toma la decisión la respetaremos y haremos lo posible para que su sueño de dejar el equipo en Primera División se cumpla”.

Para ellos que están partiendo en el fútbol, el ejemplo de Salazar es digno de imitar, “el Mauro nos ha enseñado mucho, es un referente para los que vienen formándose. Me reflejo mucho en él, lo admiro como futbolista y la calidad humana que tiene, realmente es un tremendo líder”.

El sentimiento de sus compañeros es recíproco. Otro canterano que lo ve como un ejemplo es Alán Muñoz, quien tiene claro que en el fútbol vale el amor por la actividad y la seriedad con que miras la profesión en el día a día, “lo tenemos como un gran capitán, siempre con una palabra de apoyo y el buen consejo. Está encima de nosotros para que no nos equivoquemos, así es más fácil aprender”, explica.

El entrenador Gustavo Huerta, quien hoy dirige a Cobresal y que hizo debutar a Salazar en el año 1997, recuerda que en 1996 varios chicos que jugaban en la Sub 17 llegaron al primer equipo por sus cualidades,  “había varios jugadores que tenían gran proyección, entre ellos Mauricio Salazar, quien hizo una gran carrera, mantuvo un buen nivel futbolístico donde jugó, en especial CD La Serena, donde se convirtió en un referente histórico, emblemático que ha marcado la historia del club dejando una huella importante dentro y fuera de la cancha, fue muy destacado en lo personal, muy profesional y se despide un grande de los jugadores que ha sacado CD La Serena”. 0801Ri

 

 

 

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