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EFE
El primer encuentro que se jugó en Paraguay, mostró a dos equipos que se respetaron mutuamente. Mejor los trasandinos en la primera parte del compromiso, el Pirata pudo ganarlo en la contra a través de Rubén Farfán. El duelo de revancha se jugará este sábado en la ciudad de Florencio Varela.

La comentada y polémica semifinal de la Copa Sudamericana entre los elencos de Coquimbo Unido y Defensa y Justicia, se resolverá en la revancha que tendrá lugar este sábado en Argentina. Ello, luego del empate en blanco que registraron en el compromiso de ida jugado en la tarde-noche de ayer en el Estadio Manuel Ferreira de Olimpia de la ciudad de Asunción, Paraguay, donde hizo de local la misión porteña.

El partido que debió suspenderse en suelo Pirata y luego en Santiago, por los casos positivos de Covid 19 de tres de los jugadores de la misión del Halcón, cuando ingresaron a Chile (curiosamente dos de ellos ingresaron en la segunda fracción ayer en suelo guaraní), estaba agendado para el pasado 7 de enero, por lo que la Conmebol no sólo intervino sacando la localía de los chilenos, sino que reorganizó la ida y vuelta en la misma semana, apenas separado por cuatro días.

A Buenos Aires 

El equipo porteño que dirige Juan José Ribera, se quedará en Asunción hasta el jueves, para recién trasladarse hasta Buenos Aires, donde esperará el duelo de revancha programado para las 20:30 horas del sábado en el césped de la ciudad de Florencio Varela, donde juega de local el Halcón.

Después de los 90 primeros minutos, los equipos no se sacaron ventajas. Hubo demasiado respeto y temor a recibir goles o sufrir un revés, por lo que se espera que en la revancha, los equipos salgan decididamente a buscar goles y manejar el partido.

Cabe recordar que en caso de producirse una igualdad sin goles, la llave se resolverá mediante la ejecución de lanzamientos penales, mientras que cualquier empate con números permitirá avanzar al cuadro Barbón.

Prometedor inicio 

El partido prometió en el arranque. En los dos primeros minutos los porteros de ambos equipos pasaron zozobras. Un centro largo de Rubén Farfán, fue a dar en la base superior del travesaño del portero Luis Unsain, apenas se habían cumplido los 60 segundos iniciales, mientras que Matías Cano, en una rápida respuesta, vio como un remate del goleador Brain Romero, se fue apenas bordeando el vertical izquierdo.

Sin embargo, fue una señal que los engañó a todos. La amenaza de los hombres de ofensiva rápidamente se fue diluyendo y las defensas comenzaron a tener mayor protagonismo.

Con equipos tácticos muy similares sobre el suelo guaraní, los tridentes de centrales aurinegros liderados magistralmente por Federico Pereyra, acompañado de Víctor González y Raúl Osorio, no se incomodaron ante la amenaza de Romero, a quien lo aislaron sin darle ventaja, mientras que en el área trasandina, Franco Paredes, Adonis Frias y Héctor Martínez, hicieron lo propio para contener a Lautaro Palacios, el mismo Farfán y el zurdo Joe Abrigo, al que tenían muy bien estudiado.

Mucho respeto

Esto hizo que el partido no prendiera, jamás alzó el vuelo. Los resguardos y celos defensivos prevalecieron, aunque el balón, en la mayor parte del primer tiempo pasó en los pies de los dirigidos de Crespo, que al caer el primer acto tuvieron la más clara en un balón en diagonal que encontró sin marca a Romero, elevando ante la salida del portero Cano.

Segundo acto

El guión en el segundo capítulo fue el mismo. Se vio más compacto Defensa y Justicia en la conducción, aunque adoleció de profundidad. Cano controló un par de remates y centros sin mucho peligro, mientras que Coquimbo Unido, que se replegó muy cerca de su portero, no encontró la claridad para generar contras a través de la velocidad de sus hombres.

El trámite fue confuso y el cansancio de ambos equipos, se hizo notar. Comenzaron a cuidar la paridad, el hecho de llegar ilesos al compromiso de vuelta comenzó a tener relevancia en Paraguay. Los minutos avanzaron sin mucha claridad, incluso, después de las variantes que presentaron ambas bancas que quisieron darle más frescura a su zona media y resguardar las bandas, aunque fue Defensa y Justicia el que quiso darle más velocidad a su ataque con el ingreso de Gabriel Hachen, por Bou, aunque jamás logró complicar a la bien ordenada defensa porteña.

Lo mejor de Coquimbo Unido, en material ofensiva, llegó sobre el final. Un par de chispazos de Farfán, marcaron los últimos minutos, primero agarrándose de un despeje largo de González, que le permitió llegar con balón dominado al área de Usbain y cuando quiso rematar, se cruzó la pierna de Frías para evitar el gol y luego robando un balón en la salida, que no logró concretar con Rafael Arace.

Se jugaba el minuto 91’ cuando el 17 Pirata logró sacudirse de la marca, creándose la más clara del compromiso a través de la contra que tanto había preparado y si bien llegó al caer el compromiso, dejó clara la estructura que se puede presentar en la revancha en cuatro días más.

 

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