• En la imagen, el cuadro de Coquimbo Unido teniendo de fondo la gigantesca y hermosa bandera de la barra Al Hueso Pirata, que refleja el idilio existente entre la galería y la plantilla, que camina con fuerza y coraje hacia la Primera División.
Crédito fotografía: 
Lautaro Carmona
El conjunto de Patricio Graff venció a su rival de siempre CD La Serena en la edición 119 del clásico de la Región de Coquimbo, por 2-1, con goles de Mario Pardo y Kilian Delgado, descuento de Sebastián Pol, resultado que le permite mantenerse en la cima de la clasificación con 40 unidades, seis más que su máximo perseguidor Santiago Morning, que hoy enfrenta a Cobresal, en El Salvador.

Habían dicho los integrantes de la barra Al Hueso Pirata que frente al clásico tenían reservada una hermosa presentación para cuando el equipo aurinegro hiciera su ingreso al césped del estadio Francisco Sánchez Rumoroso. Tenían la razón. Apenas los once jugadores de Patricio Graff  irrumpieron en el  campo de juego, una gigantesca bandera aurinegra se dejó caer desde la bandeja superior para cubrir el codo norte y mostrar una leyenda  que hace notar que ni la muerte los separará del amor y pasión que sienten por el equipo aurinegro. De hecho, esa es la presentación de nuestra portada de deportes, dando de manifiesto que el vínculo se ha ido fortaleciendo entre el forofo y el equipo, los que a tranco firme, ven como el anhelo de volver a la Primera División parece más cercano en la medida que avanzan las fechas, sorteando rival tras rival.

40 son los puntos de Coquimbo Unido que lo tienen como exclusivo líder de la tabla general.

Lucir esa bandera, los cánticos y el humo amarillo en el clásico, necesitó de una planificación, de una seriedad y compromiso para no alterar el orden de un partido oficial (que por tradición ha generado conflicto) y no parar de alentar a un equipo que en la cancha sintió el mensaje y debía proseguir su marcha, esta vez, frente al rival de siempre, al que quieren  superar cada vez que lo tienen cara a cara y sin medir piedad, dado lo atribulado que llegaban en lo futbolístico y posicional en la tabla de colocaciones.

MARIO PARDO

Era La Serena el rival al que había que doblegar y lo hicieron con la madurez de un equipo que está dando muestras concretas de solidez y experiencia frente a los momentos más complejos.

¿Complejos se preguntará usted si terminaron ganando?  Cierto, también los tuvo, toda vez que luego de abrir el marcador, el lateral Mario Pardo, el mismo que hizo el gol (14 minutos, con un zurdazo que se clavó en lo alto del arco de Zacarías López), se fue expulsado a los 33’ por juego violento, dejando a su equipo en inferioridad numérica, hecho que hace reestructurar el plan original y elaborar, sobre la marcha, una armazón táctica que permitiera sostener los objetivos.

Los minutos iniciales del compromiso mostraron a un cuadro local con más hambre e iniciativa, resolviéndolo rápidamente con ese bombazo de Pardo, que estaba para ponerlo en un marco y aplaudir, esta vez desde la cancha a las gradas,  esa hermosa simbiosis que se dio entre los aficionados y sus jugadores.

Recién se cumplía el primer cuarto de partido y el Sánchez Rumoroso provocaba su primer estallido, aunque el rumor, la incertidumbre y el nerviosismo  se apoderaron de muchos cuando el autor del gol se fue prematuramente a las duchas. El modelo táctico  hace retroceder a Sebastián Galani a la banda lateral diestra y el 4-3-3 del comienzo, se convierte en un 4-4-2, nada extraño para un equipo que juega de memoria y que sabe de ser solidario.

Cambió el partido desde ese momento. Se trataba de un clásico y La Serena quiso ser diferente, quiso agredir a su rival, aunque lamentablemente no encontró los intérpretes y argumentos para lograrlo.

La Serena se encontraba con metros y espacios para avanzar hasta tres cuartos de cancha, aunque no tuvo a los protagonistas para desarrollar el  juego que hiciera pasar penurias al portero Matías Cano, quien regresaba de una lesión que lo había tenido sin jugar en esta tanda de revanchas y que tampoco pasó grandes apremios.

“Estando 11 contra 11 creo que estábamos mejor parados en la cancha que ellos. Por la banda derecha con Pardo, Yedro y Pinto generamos ocasiones, con la expulsión cambió un poco lo nuestro”. PATRICIO GRAFF, entrenador Coquimbo Unido

LO LIQUIDA DELGADO

Se fueron al descanso con la sensación que se vendría un partido de mucho vértigo en el complementario y, aunque La Serena hizo cambios que le dieran frescura en su mediocampo y ataque, nunca encontró la ruta para atrincherar a los porteños que se defendían con orden a la espera de asestar el golpe de gracia, que llegó muy rápido, a los 66’, cuando Kilian Delgado corrió por más de 40 metros con el balón eludiendo marcas y rivales para anotar el segundo y  golpear definitivamente a su adversario.

Si bien quedaba ruta por recorrer, ese tanto resultó determinante en el forastero, que ni con el gol de Marco Pol, a los 74’, aprovechándose de un centro y una desinteligencia en la zaga aurinegra, logró amagar la victoria pirata.

Los centros finales y el adelantamiento de hombres que van bien en el juego aéreo en La Serena, fue la fórmula elegida por Marcoleta para buscar un resultado más honroso, lo que tampoco le dio resultados.

En esos instantes ya todo era aurinegro, la victoria de Coquimbo se había solidificado en el puntero de la categoría, que no sólo ganó con propiedad, sino que estiró las distancias entre ellos, la que marca los clásicos en la Región de Coquimbo. 0801i

 

 

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