• A la derecha de la fotografía Carlos Verdejo , junto a otro histórico jugador como Orlando Aravena. Archivo: El Día.
  • Carlos Verdejo atiendiendo en la Farmacia La Serena, junto a su jefe Jesús Herrera. Ahí, forjaron una amistad intachable. Foto: Archivo El Día.
  • Uno de los planteles más exitosos de La Serena en 1963, donde estaba Orlando Aravena, Gregorio Vilches, Orfel Cortés, Antonio Figueredo y Carlos Verdejo como uno de sus principales jugadores y Jesús Herrera con Gregorio Bustamante como dirigentes. Foto: Archivo El Día.
Ayer en la madrugada, el ídolo serenense sufrió un paro cardiorrespiratorio a sus 82 años que, lamentablemente, terminó con resultado de muerte. La información caló hondo en sus más cercanos, y sobre todo, en el ex presidente de Club Deportes La Serena, Jesús Herrera, quien además de tenerlo jugando en el primer equipo, lo tuvo como trabajador en su clásica farmacia en calle Balmaceda.

“Hace una semana me llamó Carlitos y le dije que tenía que venir a verme a La Serena. Y resulta que no hablamos más. Así que ayer (lunes) en la noche agarré el teléfono y lo llamé varias veces pero no me contestó”, dijo el expresidente de Club Deportes La Serena, Jesús Herrera, sentado en el escritorio de su casa,  atrás  del edificio de la Intendencia. 

A los 82 años falleció el connotado futbolista granate y seleccionado nacional, Carlos Enrique Verdejo Peralta, de un paro cardiorrespiratorio en la Quinta Región. El hecho caló profundo en sus más cercanos pero también en toda la parcialidad serenense, que lo tiene catalogado como un ídolo por todo lo que le entregó, futbolística y humanamente a la ciudad. 

Pese a que inició su carrera en Everton de Viña del Mar, en 1957 llegó hasta la Cuarta Región y timbró en el elenco papayero por seis millones de pesos. Los dirigentes de esa época cuentan que a Verdejo le costó ganarse el cariño de la gente porque no pudo hacer goles de inmediato. Se demoró cinco partidos en convertir y una vez que metió la pelota al fondo de la red, no paró más. 

Fue uno de los delanteros más peligrosos del campeonato, donde logró el ascenso con el club a la Primera División, y luego fue pilar fundamental en el título de la Copa Chile en 1960, marcando el gol de la victoria a Santiago Wanderers, “fue el gol más lindo de mi carrera”, señaló Verdejo, según informó La Tercera.

Además de jugar en La Serena, trabajaba en la Farmacia de Jesús Herrera. “Él barría la farmacia con una sencillez y humildad que impactaba, porque era ídolo de la ciudad. Sin embargo, lo hacía feliz. Irradiaba felicidad y contagiaba alegría”, comentó Herrera tras consultarle cómo recordará a uno de sus trabajadores que más lo marcaron en su camino como dirigente y como químico farmacéutico. 

 

Mira un video donde él relata parte de su vida

 

 

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