• En su debut en la Tercera División B, Provincial Ovalle se hizo del ascenso y del título de campeón. Foto: El Ovallino.
  • Fuera bajo el frío congelante o el calor sofocante, Provincial Ovalle siempre demostró por qué lo llaman "El Ciclón del Limarí". Foto: El Ovallino
Las tinieblas en que se encuentra Club Deportes Ovalle dieron el contexto perfecto para el nacimiento del Provincial Ovalle. Resistido en sus orígenes, “El Ciclón del Limarí” tuvo que demostrar su gallardía en la cancha. Haber ganado el ascenso a la Tercera A terminó siendo el mejor regalo, ese con el que se ganó el corazón de los ovallinos.

Solamente le bastaron nueve meses a Provincial Ovalle para ponerse en la órbita del fútbol regional, que llevaba lustros sin saber de triunfos. Con sus dos equipos más importantes, Coquimbo Unido y Club Deportes La Serena, lejos del protagonismo de la división de honor del balompié nacional, los habitantes de esta porción de tierra se encontraban ávidos de levantar los brazos, especialmente en Ovalle, donde los malos manejos de Miguel Nasur tenían a un Club Deportes Ovalle (CDO) desquebrajándose segundo a segundo, a pesar que dentro de la cancha todo iba bien. Aquella final de la Copa Chile 2008 es ahora solamente un hermoso recuerdo. Los Verdes de Limarí siguen en el limbo dantesco, a la espera de la decisión que tome el nuevo dueño del Miami FC. El alma de los incondicionales, de los Ultra Verde, “pende de un hilo”, que esperan, como Penélope, el retorno de la escuadra que representó a la “Perla del Limarí” por décadas.

Éste es el contexto en que nació Provincial Ovalle, el famoso “Ciclón”, que trajo nuevamente la alegría a los ovallinos, quienes terminaron pasando del odio al amor cuando vieron a sus jugadores levantar la copa de campeón de la Tercera División B, donde fue la sorpresa de la temporada.

Uno de los testigos de esta histórica campaña es Cristián Venegas, quien ha sido vicepresidente del club desde sus inicios. Venegas indica que la idea de formar el Provincial Ovalle se formó como una manera de rebelarse contra la sociedad anónima deportiva liderada por el empresario inmobiliario.

“El equipo nació por la necesidad de tener un club sano que representara a nuestra ciudad. En 2015, nos reunimos José Miguel Núñez como presidente, Simón Vargas como tesorero y yo como vicepresidente y le dimos inicio a este sueño. Posteriormente, logramos el apoyo de los equipos amateur, fusionándonos con el Club Deportivo Socos, que tenía 73 años de tradición en la comuna. Con ello, pudimos participar en la liga de segunda división, organizada por la Asociación de Futbol Amateur de Ovalle (AFAO), donde fuimos subcampeones. La experiencia nos sirvió para aprender cómo se maneja un club que quiere llegar a consolidarse. Éste fue el primer paso para llegar a la Tercera B, a la cual postulamos exitosamente al año siguiente. El club fue inscrito en el registro de entidades deportivas del Instituto Nacional del Deporte (I.N.D.) por la Ley 19.712, con el número: 401978-4”, relató.

El 2016 encontraba a un Provincial Ovalle instalado en la Tercera División B, junto a los otros equipos regionales, Unión Compañías y Brujas de Salamanca, todos con el anhelo de traer la copa y el ascenso a la región de Coquimbo. Fue una campaña dura en la Zona Norte, de dulce y agraz, donde Felipe Arias pasó a la historia como el jugador que anotó el primer gol del “Ciclón” en esta división, siendo la víctima el Unión Compañías.

Desde el sillón dirigencial, Venegas fue uno de los protagonistas de estos papiros, de los cuales guarda recuerdos imborrables, recuerdos dulces y amargos.

“Nos encontramos con una división altamente competitiva. Todos los jugadores son jóvenes, existe una cláusula por reglamento que no pueden superar los 25 años, por lo que todos quieren mostrarse en la cancha para llamar la atención de los clubes más grandes, especialmente los de la Primera B. Otro tema que nos complicó fue la logística; debíamos viajar dos veces al mes y no teníamos presupuesto para costear los viajes y las estadías, pero conseguimos buenas alianzas con empresarios locales, que nos apoyaron con recursos, y los jugadores pudieron trasladarse y concentrarse con las mejores comodidades posibles. El último fue el arbitraje. Yo rescato lo positivo, al equipo. Si bien hubo figuras desequilibrantes como César Castillo y Miguel Ángel Estay, todos demostraron que eran excelentes jugadores. Fueron los mejores de un torneo extenuante y lo demostraron dejando en el camino a equipos con mucha historia y otros nuevos como el DUC, que también es un gran club. A pesar de todas las dificultades, fue un año muy bonito. Nos hicimos siempre fuertes de local, le hicimos ver a los equipos visitantes que todo Ovalle estaba remando con nosotros”, señaló.

Apoyo que no siempre fue eterno, debido a que el club debió convivir con el mayoritario repudio que despertaba, especialmente de los más acérrimos hinchas del CDO, que veían este cisma como una traición a los colores. Venegas reconoce que fue difícil conquistar el corazón de la hinchada ovallina, pero que una campaña brillante y sellar una infartarte liguilla del ascenso, luchando palmo a palmo con el Brujas, trayendo el ascenso al Limarí, fueron motivos suficientes para cambiar esta tormentosa relación.

“Sabemos que el arraigo es fuerte con Club Deportes Ovalle, sin embargo, no podíamos más con Nasur y por esta razón, hicimos lo que hicimos. Queríamos hacer las cosas de forma distinta. Fue osado este movimiento. El CDO se encontraba en buen momento, luchando por el ascenso pero, tras la bambalina, las cosas no estaban bien. Los primeros en creer en nosotros fueron los jugadores, que antes tenían solamente acuerdos de palabra con los dirigentes. Después se sumó la gente, que se fue acercando de a poco y se fue encariñando con el club. Al principio, no se vio con buenos ojos lo que hicimos, pero después los ovallinos entendieron. Actualmente, tenemos 100 socios y esperamos llegar a 300 en diciembre. Queremos agradecerles a todos. Es grato encontrarse con gente en el estadio y que te digan que estamos haciendo las cosas bien. Más que rivalizar, queremos entregar un grupo humano que dé alegrías a la gente y que juegue, de igual a igual, en todas partes. Un equipo que aspire a ganar campeonatos, no solamente a participar", expresó.

Tanto entendieron los ovallinos, que se sumó un nuevo actor a la escena, el Municipal Ovalle, equipo que también quiere ser el rostro deportivo de la comuna. “Vemos con buenos ojos que surjan nuevos clubes, que absorban todo el talento que tenemos, aunque pienso que para ser importantes en el profesionalismo debería existir solamente un club, tal y como pasa en otras ciudades".

Actualmente, Provincial Ovalle archivó en sus libros la historia de su gloriosa gesta y se encuentra en su pretemporada, pensando en su pronto debut en la Tercera A, donde también pretenden salir campeones y seguir su meteórica carrera al profesionalismo. El pasado sábado, a las 15:00 hrs, jugaron dos partidos contra la selección de Tongoy, en el estadio municipal del balneario, afinando los últimos detalles. Dos debutaron por los limarinos, el ex capitán de Ferroviarios, el delantero chileno-venezolano Akermann Silva y el ex Brujas de Salamanca, el volante Fabián Vásquez.

Tras el pitazo final, el técnico Ramón Contreras entregó los nombres de los 25 elegidos para defender al “Ciclón”, que ya ha visto partir a César Castillo y Miguel Ángel Estay, quienes se fueron al exótico fútbol de Tahití y  a los arqueros Julio Campos, Paul Cortés y al delantero Diego Muñoz, quienes deberán dejar el club al superar los 25 años de edad.

Origen del apodo de “Ciclón”

Cuenta Cristian Venegas que este sobrenombre nació en julio del 2015, cuando una fuerte lluvia anegó la cancha y obligó a suspender el duelo contra Población Tapia, cuando Provincial aún jugaba en el AFAO. El partido se reprogramó para el jueves siguiente, ganando el equipo por un contundente 6-0. Tres días después, debía medirse contra el Julio Martínez, al que derrotó 6-1. Recuerda el dirigente que se le acercó un aficionado y le hizo un comentario que dio por bautizado al naciente club.

“Un hincha me dijo que parecía que había pasado un ciclón por la cancha, debido a la contundencia de las dos victorias. Me gustó la idea y apodé Ciclón al equipo, porque siempre juegan de igual a igual, estén donde estén”, destacó.

Colores

Provincial Ovalle usa en su camiseta los colores azul, blanco y amarillo, aunque empezó haciendo sus primeras armas con el blanco y verde, colores tradicionales en las delegaciones deportivas ovallinas. Venegas dijo que estudiaron este cambio al descubrir que este trío de colores representan a la ciudad y la provincia del Limarí desde sus orígenes, en 1831 aproximadamente.

Club Deportes, Provincial y Municipal

En Ovalle se da un fenómeno muy particular en el tema futbolístico. A diferencia de lo que ocurre en otras ciudades, que buscan imponer su identidad a un solo club que los una como comunidad, en la capital del Limarí cada grupo de entusiastas ha buscado crear su propio equipo, buscando ser el rostro de la comuna. El periodista de El Ovallino, Felipe López, explica que "a Deportes Ovalle, que sigue congelado al mando de Nasur y al actual Provincial Ovalle, se ha sumado Municipal Ovalle, un nuevo proyecto impulsado por ex jugadores del CDO y la Municipalidad".

 

 

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