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Luciano Alday
En un gimnasio de La Serena se están realizando clases de esta arte marcial bajo la tutela de Juan Valenzuela, quien ha representado al país junto a sus estudiantes en competiciones mundiales. Hoy busca apoyo para poder viajar y representar nuevamente a Chile en el mundial de Túnez a principios del 2020.

Por Luciano Alday

Con 26 puestos, entre el primer y segundo lugar, en el reciente campeonato sudamericano realizado en Antofagasta y 8 primeros lugares en el torneo mundial del Talcahuano, donde chilenos compitieron contra participantes de México, Ecuador, Argentina, Perú, Uruguay y Estados Unidos,  el karate Kenpo se ha ido posicionando poco a poco y ganando un espacio en la región.

Se trata de un arte marcial con un estilo moderno que fue creado por el maestro estadounidense Edmund Parker y que se puede practicar tanto como sistema de autodefensa callejera, como también una disciplina deportiva.

Así lo explicó el instructor de Kenpo Karate, Juan Valenzuela, quien desde hace seis años arribó a La Serena para enseñar este arte marcial a niños y adultos y hoy imparte clases en el octágono del gimnasio Energy ubicado en el Paseo Balmaceda.

En esta disciplina el progreso de los estudiantes se mide con el sistema de los colores de la cinta que parten con el blanco, el nivel principiante, para ir avanzando hasta llegar al cinturón negro. Luego de obtenido el negro, el perfeccionamiento de la técnica se mide a través de los “dan”, los que parten del uno al décimo.

“En nuestra organización un estudiante que sea perseverante se va tardar 7 u 8 años en llegar a cinturón negro. En esa etapa uno se gana el derecho de enseñar lo que a uno le han enseñado. Cuando se llega al cinturón negro recién uno empieza a entender lo que es el Kenpo, antes son las etapas de madurez”, agregó.

Lo interesante de este estilo es que saca movimientos de otras disciplinas marciales y se pueden utilizar implementos como, cabezal, tobilleras, empeineras, protectores genitales y bucales, además de guantes de 10 onzas en el caso de mujeres y de 12 para hombres los que sirven para noquear, golpear y derribar.

Durante el tiempo de Valenzuela en la región, sus alumnos han ido evolucionando y logrando buenos resultados en torneos y campeonatos sudamericanos, tal como fue el de Antofagasta, donde la delegación obtuvo 26 puestos entre primer y segundo lugar y el de Talcahuano donde, además de 8 primeros lugares, obtuvieron 8 puestos más en el podio de honor.

“En comparación a otros países estamos en buen nivel, no hay que ver a las delegaciones extranjeras como un monstruo, si bien son potencias yo veo a mis chicos de igual a igual a ellos”.

Sin embargo, al igual que otros deportes, el Kenpo Karate no cuenta con mucho apoyo monetario, mucho más considerando que esta disciplina no es un deporte olímpico, “ojalá las instituciones y organizaciones grandes nos puedan dar su apoyo, para que salgan los recursos. Sale muy caro ser un deportista en Chile, cuesta sacar algo importante y ser reconocido”, agregó el instructor.

El objetivo de la escuela es lograr apoyo para participar de un mundial a realizarse en Túnez, África, entre marzo y abril del 2020. De no lograrlo, el equipo deberá seguir entrenando y esperar el próximo certamen a realizarle en Argentina en 2021.

Las experiencias del instructor

Juan Valenzuela nació y creció en Viña del Mar donde siguió los pasos de su padre, quien lo inspiró a practicar Kenpo Karate. Un deporte que se ha ido transformando en una tradición familiar y además en su sustento de vida.

 “Mis hijos también son practicantes de artes marciales. Yo tengo a mi hija que fue campeona mundial el 2013”.

Una disciplina que además muchos practican como método de autodefensa personal, al respecto Valenzuela señaló que no se ha visto en la situación de usar sus conocimientos de defensa.

“Yo soy una persona bien tranquila, trato de evitar la agresividad y situaciones no deseadas, pero de repente esto escapa de uno, uno puede ir en la calle y puede aparecer alguien con intención de asaltarte, y en esas situaciones uno debe actuar. Cuando era joven, como 18 o 19 años, tuve unos roces”.

Respecto a sus logros, tanto como profesional, como con sus alumnos en la región, manifestó sentirse orgulloso y aun con planes y proyectos a futuro, “mi sueño es tener un gimnasio de artes marciales. Para tener gente que crea en la persona que soy también me gustaría ser conocido a nivel mundial, yo siempre estoy trabajando en eso, quiero seguir creciendo en esto” concluyó.

 

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