• Carlos Furche, ministro de Agricultura, reaccionó a los dichos del ex titular de la cartera, Luis Mayol.
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Andrea Cantillanes
En entrevista con diario El Día, el actual titular de la cartera agraria aseguró que básicamente todas las materias, la actual administración ha golpeado la mesa con más y mejores propuestas de mejora. En cuanto a la reforma al Código de Aguas, en tanto, afirmó que esta disposición no toca en lo absoluto los derechos ya otorgados, “y aquí es donde ha habido desinformación o mala información”.

Categórico fue el ministro de Agricultura, Carlos Furche, en una entrevista otorgada a diario El Día en respuesta a los dichos del ex ministro de la misma cartera, Luis Mayol, en torno a la comparación de la gestión del gobierno actual y el anterior, liderado por el de nuevo candidato presidencial, Sebastián Piñera.

Y es que en plena carrera presidencial, uno de los integrantes del comité técnico de la cartera agraria de Piñera (Mayol), criticó al gobierno de Michelle Bachelet diciendo que “nuestra administración anterior dejó 18 embalses medianos y grandes en estudio y cuatro aprobados: Valle Hermoso, Chironta, Chacrillas y Punilla. Todos los demás quedaron en estudios, sin embargo ese proceso se paralizó”.

Con todo, Furche puntualizó en que al hacer un análisis en base a una información objetiva, lo que queda claro es que el gobierno de la Presidenta Bachelet ha cumplido aquello que prometió. “Lo que nosotros recibimos cuando llegamos al poder no fue un plan nacional de recursos hídricos, sino que fue un listado, sin estudios de pre-factibilidad, ni de factibilidad, ni de evaluación económica ni de financiamiento. Un listado de ideas respecto a lo que se podría llevar adelante y la verdad es que las afirmaciones hay que contrastarlas contra la realidad, y esa realidad muestra que el desempeño de esta administración en este ámbito ha sido superior al de cualquier gobierno anterior con el que se compare a partir de la década del ‘70”, afirmó.

¿Cuál ha sido la inversión que este gobierno ha llevado adelante en términos de infraestructura hídrica, embalses y proyectos varios?

Esta es un área en la cual el actual gobierno, como en casi todas las demás materias importantes para el desarrollo de Chile, muestra claramente un desempeño indudablemente superior al del gobierno anterior. En lo que se refiere al monto de la inversión, si se considera lo invertido a través de la Comisión Nacional de Riego, de la Dirección de Obras Hidráulicas del Ministerio de Obras Públicas y del INDAP, la inversión hasta la fecha del gobierno alcanza prácticamente los $620 mil millones, lo que ya, a estas alturas supera en más de un 25% lo invertido por el anterior. Y, de aquí a que termine este mandato, habremos aumentado como mínimo un 30% el valor total de la inversión en gestión de recursos hídricos.

La presidenta anunció al inicio de la administración, un total de 8 embalses para el país y tres para la región, ¿cuál es el avance de cada uno de ellos, a siete meses de entregar el mando?

El promedio de los gobiernos anteriores era entregar uno y medio. Entregar o dejar encaminada la construcción de un embalse y medio. Ese es el promedio, que en el gobierno anterior no se alcanzó, porque se inició solo un embalse, que se entregó en la actual administración, pero se inició el embalse Chacrilla.

Lo primero que hay que destacar aquí es que la construcción de embalses, por el período que supone su proceso de identificación, estudios de pre-factibilidad, factibilidad, licitación y construcción, normalmente supera el ejercicio de un solo gobierno, por tanto, se trata de políticas de Estado. Sin perjuicio de eso el rango histórico era de un embalse y medio, la Presidenta se comprometió a dejar ocho, de esos ocho hay tres cuya licitación ya se efectúo y los otros tres ya están materialmente en construcción: el embalse Chironta en Arica y Parinacota, el embalse Valle Hermoso en la región de Coquimbo y el embalse La Punilla en la nueva Región de Ñuble. El embalse Chironta es por construcción directa y el embalse Valle Hermoso también, en tanto el embalse Punilla es por concesión. Esos ya están licitados y en proceso de construcción, o sea con esos tres tranques ya se duplica el rango promedio de los gobiernos anteriores, pero a esto hay que agregar que en la Región de Valparaíso —históricamente abandonada en lo que se refiere al proceso de construcción de grandes embalses— están en proceso de licitación: el embalse Catemu, el embalse Los Aromos y el embalse Las Palmas. Nosotros esperamos también dejar muy bien encaminado, ojalá también en proceso de licitación, los embalses Las Trancas y Murallas Viejas en la Región de Coquimbo, con lo cual se enteraría el compromiso de tres embalses que la Presidenta ofreció.

Y en cuanto a obras hídricas de tamaño mediano, ¿cuál es el avance que se presenta?

A esto hay que agregar que en el Gobierno de la Presidenta Bachelet iniciamos un programa de construcción de embalses medianos, vamos a dejar construidos 25, eventualmente 26 embalses medianos, distribuidos prácticamente entre la Región de Valparaíso hasta la Región del Biobío, y además hemos hecho a través de la Comisión Nacional de Riego y del INDAP un plan de recuperación de embalses que estaban muchos de ellos del período de la Reforma Agraria, conocidos como embalses CORA, que estaban abandonados y que nos van a permitir agregar varios millones de metros cúbicos y beneficiar a varios miles pequeños agricultores que con el acceso a los recursos hídricos han podido dar también un avance muy significativo a sus procesos productivos.

LOS ECOS A LA REFORMA DEL CÓDIGO DE AGUAS

La reforma al Código de Aguas ha tenido algunos ecos de disconformidad entre los regantes de la Región de Coquimbo, ¿cómo responden a los que piden cambios en la reforma?

Esta es una reforma que está canalizada, como corresponde en un sistema democrático, a través del Congreso. Ya ha sido aprobada en la Cámara de Diputados y en este momento se encuentra aprobada por la Comisión de Recursos Hídricos del Senado y está siendo debatida en la Comisión de Agricultura de la cámara. Naturalmente una reforma de importancia como ésta tiene, legítimamente, opiniones diversas. Sin embargo, nosotros estamos convencidos de que el actual Código de Aguas, nacido en el año 1981 sin ningún debate democrático, surge no sólo en una condición de falta de derechos democráticos, sino que, además, en un contexto que ha cambiado sustantivamente en nuestro país.

Hoy, como consecuencia del cambio climático, tenemos menos disponibilidad de recursos hídricos en nuestro país, tenemos un aumento significativo de la demanda por ellos, tanto de otras actividades productivas como la minería o la energía, entre otros. Por eso, nosotros hemos planteado que el objetivo principal de la reforma es impedir la especulación con los derechos de agua. La verdad, no tiene justificación alguna que, frente a la existencia de un recurso escaso, que es un bien nacional de uso público, se especule con los derechos de agua y hay un conjunto de medidas de la reforma al Código de Aguas que van destinadas a impedir eso. Además, hay medidas destinadas a institucionalizar algo que ya se está haciendo, que es preservar para las futuras generaciones estos recursos a través de la formalización de establecer un caudal ecológico. Esto se hace desde el año 2005. Simplemente lo que la reforma al Código de Aguas plantea es formalizarlo y dejarlo establecido en la ley.

Además, creemos que hay que aclarar que esta disposición no toca en lo absoluto los derechos ya otorgados, y aquí es donde ha habido desinformación o mala información. Lo que se plantea en la reforma es que los derechos que se otorguen de aquí hacia el futuro, tengan una duración de 30 años renovables, a condición de que el uso de esos recursos hídricos haya sido para lo que se otorgaron. Esa es la reforma al Código de Aguas.

¿Cuáles son las ventajas que traería aprobar esta reforma tal como está ahora?

Obviamente, lo primero es lograr un uso más sustentable del recurso hídrico al formalizar la necesidad de tener un caudal ecológico mínimo; el bloquear, hasta donde sea posible, la especulación con los Derechos de Aguas y dar la señal de que este es un bien, que en un contexto de cambio climático, necesita la mayor eficiencia en el uso de los recursos, porque se trata de un bien nacional de uso público, porque, entre otras disposiciones se establece un plazo de cinco años para inscribir los Derechos de Agua que actualmente no están inscritos, muchos de los cuales no están precisamente para esquivar la necesidad del pago de patentes por no uso.62-04r

 

RECUADRO...

Sin razones 

Los agricultores dicen que, en definitiva, la agricultura se podría ver afectada con esta reforma, ¿cuál es la valoración del gobierno frente a esta postura?

"No existe ninguna evidencia que permita justificar una afirmación de esa naturaleza. La reforma al Código de Aguas se debate en el Congreso desde el año 2014. El año 2015 la agricultura creció un 9,8%, el 2016 creció un 4,5% y este año tendremos, seguramente, otra vez crecimiento positivo. Eso ocurre justamente porque hay inversión y la principal palanca de inversión es el uso de los recursos hídricos. Además, la inversión pública, a la cual hemos hecho mención, tiene un correlato en inversión privada. Buena parte de los recursos de la Comisión Nacional de Riego tienen o gatillan inversión privada, también los de la Dirección de Obras Hidráulicas, de manera que no hay ningún sustento práctico para una afirmación de esa naturaleza".

30% más de inversión en gestión de recursos hídricos respecto al gobierno anterior, es lo que la actual administración asegura que han llevado adelante.

“La Presidenta se comprometió a dejar ocho embalses, de ellos hay tres licitados y otros tres ya están materialmente en construcción”. Carlos Furche, ministro de Agricultura.

 

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