• Los chilenos aumentaron su consumo de agua embotellada en un 114% en 10 años, al analizar los litros per cápita. Crédito foto: Andrea Cantillanes
  • Leben entró a la industria de las aguas purificadas y saborizadas a mediados de 2015. Crédito foto: Andrea Cantillanes
Los chilenos están consumiendo 29 litros hoy en día al año, versus los 13 que se tomaban en 2006. La razón es que los gustos de los consumidores se han ido sofisticando en los últimos años, sobre todo en las regiones del norte. José Ignacio Silva, gerente de Leben, —planta que produce agua purificada en la IV región—, asegura que hoy la gente invierte mucho más en agua embotellada que antes.

Una vida más saludable y un consumidor más informado han impulsado, en los últimos 10 años, un aumento explosivo en el consumo de agua embotellada en Chile. Como contraparte, el de bebidas ha ido experimentando una baja constante. Según estima Euromonitor International, hacia 2020 un chileno comprará 117 litros de bebida gaseosa al año, lo que significará una contracción de cerca del 2% anual.

Y a propósito del estancamiento en el consumo de bebidas, el agua embotellada vive su mejor momento, registrando un incremento de 138% en 10 años en volumen de litros totales en el país. Asimismo, el consumo en Chile pasó de 13 litros por persona al año en 2006, a 29 litros en el 2016.

Marie Bel, analista en Euromonitor International, explica que esto se debe a las tendencias de consumo relacionadas con la salud y el bienestar y a la respuesta de las empresas que ofrecen amplios portafolios de productos, disponibles tanto en canales modernos y tradicionales. “De hecho, se espera que los jugadores inviertan en nuevas tecnologías, fórmulas de productos e innovaciones de sabores que garantizarán un producto más saludable manteniendo la calidad del sabor”, comentó Bel.

Y esto es justamente lo que está llevando adelante Leben, una de las primeras plantas de agua purificada de la IV región, que está comenzando a operar en la industria de aguas y las proyecciones, según el gerente de la compañía, José Ignacio Silva, son positivas.

“Desde que iniciamos operaciones en 2015, hemos tenido un crecimiento en las ventas superior al 100%, explicado por el alto consumo de agua por parte de los clientes del norte”, dice. Una tendencia que, asegura, hace años no existía. “Hoy los chilenos y sobre todo los nortinos, estamos invirtiendo mucho más en agua purificada de calidad, en un agua menos dura y más saludable. Como consumidores estamos más exigentes y además, el agua de la red aquí en el norte no es la mejor”, agrega Silva.

El desafío de Leben es introducir conocimiento y calidad

La empresa Leben está presente en toda la región de Coquimbo, con distintos formatos de agua purificada y aguas saborizadas, donde participan con tres categorías: Maqui – Berry, Manzana y Naranja – Jengibre. El gran desafío para 2017, asegura Silva, es entrar fuerte al retail, puntalmente a grandes cadenas de supermercados.

En cuanto a la tendencia de consumo, Francisca Silva, encargada de ventas de Leben, adelanta que si bien el consumo de agua embotellada va al alza, no existe una mayor educación por parte del consumidor con respecto al mercado de las aguas. “Las personas tienden a confundir el agua mineral con la purificada, e incluso tienden a pensar que cualquier agua es de calidad por el sólo hecho de estar envasada. Esto sucede más con el formato de 20 litros, que con el de medio”, dice. El desafío, agregan desde la firma, es inculcar este conocimiento en el mercado y poder hacerse un espacio para introducir una marca nueva y regional.

El proceso de purificación

El agua de Leben, explican desde la firma, es extraída de napas subterráneas, uno de los principales diferenciadores del resto de los actores, ya que la mayoría de las aguas purificadas se obtienen de aguas de la red. “Extraemos el agua de ríos subterráneos que caen de la quebrada del Chacay en la región de Coquimbo, entonces son aguas en movimiento que fluyen desde la cordillera hacia el mar”, explica la gerente de ventas.

El agua tiene un pretratamiento donde pasa por tres filtros iniciales: por uno de arena natural, otro de carbón activado (que le quita el sabor y el olor al agua), y luego por un filtro suavizador, que le quita la dureza al agua. Después de eso pasa al proceso purificador a través de osmosis inversa, donde se separan los minerales del agua.

RECUADRO

El agua embotellada seguirá ganando terreno

Según perspectivas de Euromonitor, el agua embotellada seguirá el camino del crecimiento en los próximos años, ya que proyectan que para 2020 el consumo per cápita podría llegar a los 34 litros al año.

Desde el organismo explican que los cambios en el estilo de vida que impulsan el consumo de agua embotellada, que también incluyen el aumento de la práctica deportiva, las preocupaciones nutricionales de los padres para los niños en edad escolar y la relativa mejor proporción de costo-beneficios, ya que ha habido preocupación pública por la prevalencia de sobrepeso y las enfermedades relacionadas con la obesidad en todas las edades, pero especialmente en los niños.

“Durante los próximos años esperamos que el agua embotellada gane terreno frente a las bebidas gaseosas en general. Este fenómeno está vinculado a un cambio en las necesidades de los consumidores hacia opciones de bebidas más sanas y menos artificiales”, comentó Marie Bel, analista en Euromonitor International, y agregó que el agua mejorada con ingredientes funcionales y el agua embotellada saborizada son percibidas por los consumidores como el equilibrio adecuado entre salud y refresco a un precio asequible.

LA CIFRA

114% ha aumentado el consumo per cápita en Chile de agua embotellada, en los últimos 10 años, según Euromonitor.

LA FRASE

“Hoy los chilenos y sobre todo los nortinos, están invirtiendo mucho más en agua de calidad, en un agua menos dura y más saludable”. José Ignacio Silva, gerente de Leben.

 

 

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