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El Día
El objetivo de este innovador proyecto, cuyas primeros resultados se dieron a conocer este viernes en un seminario, es ayudar a resolver las problemáticas del recurso hídrico, mediante el desarrollo de una metodología para el manejo integrado de los recursos hídricos y evaluar su viabilidad con la aplicación de esta metodología, en la cuenca del Río Elqui.

Este viernes recién pasado, en el La Serena, se llevó a cabo un seminario denominado “GIRAgua: Manejo integrado y uso eficiente del recurso hídrico en la cuenca de Elqui”, actividad en la cual se dio a conocer el avance del proyecto GIRAgua (Gestión Integrada y Uso Eficiente del Recurso Hídrico), el cual es impulsado por el Instituto holandés Deltares, Arcadis Chile y la Corporación Regional de Desarrollo Productivo, CRDP.

Dicha iniciativa tiene como principal objetivo ayudar a resolver los desafíos y problemáticas que afectan al recurso hídrico en la zona del Elqui, a través de la elaboración de una metodología para el manejo integrado del recurso hídrico y evaluar su viabilidad a través de la aplicación de esta metodología en la cuenca del río Elqui. 

Desde la puesta en marcha de la iniciativa en el año 2017 como plan piloto, que contó con el financiamiento de un 60% por parte del gobierno de los Países Bajos y el resto por el Gobierno Regional de Coquimbo, se llevó a cabo un análisis completo de la cuenca, sus sistemas subterráneos (acuíferos), así como la implementación de tecnologías de tratamiento para la calidad del agua, incluyendo la participación de los diferentes actores de la cuenca (APRs, empresas, agricultores).

Cabe señalar que recientemente, el proyecto finalizó su primera etapa, en la que se trabajaron diversos aspectos: se logró consensuar un modelo de gobernanza para la cuenca del Elqui, la cual está en funcionamiento desde de agosto 2019; se está trabajando en la implementación de nuevos modelos de pronóstico, planificación y visualización de información del agua, y finalmente, se puso en marcha un proyecto para la recarga de acuíferos en el Elqui Bajo y Pan de Azúcar, iniciativa que se encuentra en su etapa inicial, y que será desarrollado entre los años 2019 y 2021.

El objetivo de este último proyecto es aumentar la matriz de oferta de agua de la cuenca y avanzar en la integración de la gestión de aguas superficiales y subterráneas.

Proyecto de primer orden

Andrés Nazer, gerente de la empresa Aguas del Valle, señaló que de este acuífero “sacamos el agua para Andacollo, Tongoy y Guanaqueros. Entonces este piloto va en directo beneficio para contar con disponibilidad de agua para todo ese sector. Y es una forma además de poder resguardar el recurso hídrico en un sinnúmero de otros lugares”.

Nazer agregó que “tenemos que estudiar ya en forma concreta y seria, que efectivamente los embalses subterráneos son un elemento que hay que considerar a la hora de tener la posibilidad de juntar agua y tenerla guardada para usarla en épocas de sequía.

En efecto, hasta la fecha se han revisado una serie de estudios del acuífero Pan de Azúcar, respecto a las características del suelo, geofísica, o hidrogeología. Con dicha información se implementó un software que permitió realizar simulaciones de recarga, para distintos caudales.

Hans Van Duijne, investigador de la fundación Deltares de Holanda, señaló que este proyecto piloto de recarga de agua “puede significar un salto enorme para la gente”, y por eso se decidió exponer el tema de la recarga “para mostrar algo que se puede ver y tocar. No es solo un estudio, pero hay que hacer la obra. El primer año se hará el diseño de la obra junto a todos los actores” de la cuenca.

Eso sí, Van Duijne, explica que en Elqui Bajo “el acuífero está más lleno. Pero la parte de Pan de Azúcar está en una situación no muy favorable. Pero los datos del sistema de monitoreo no van a abastecer el modelo todavía. Tenemos que tener un poquito más de información sobre el acuífero”, aseguró.

En ese sentido, el experto reiteró que la tarea no es sólo recargar agua al acuífero, sino contar con aguas superficiales, contar con transporte vía canal o tubos, y establecer un tratamiento de calidad de agua e infiltrarla. “Es una combinación de elementos. Ello implica elegir el método más óptimo de trabajo, pero cada situación es diferente. Eso implica que haya más seguridad de abastecimiento de agua”, explicó.

Lo cierto es que los estudios realizados, arrojaron que la mejor zona para realizar la recarga del acuífero Pan de Azúcar, es el sector en donde se encuentra la batería de pozos de Minera Teck CDA. Adicionalmente, la empresa Aguas del Valle cuenta con pozos que se pueden utilizar de observación.

Hans Van Duijne, espera que de aquí a dos años, se pueda contar con un diseño maduro para su ejecución. “Mientras tanto, tenemos que buscar el modelo de administración, que ya lo estamos haciendo, establecer parámetros de calidad de agua, sistemas de producción y monitoreo, todo para la gestión integral del recursos hídrico”.

Asegurar el recurso hídrico

Cabe destacar que el acuífero de Pan de Azúcar, abastece hoy a unos 10 comités de APRs, a los que se podrían sumar próximamente dos más.

Y es que uno de los puntos a tomar en consideración, es el fuerte crecimiento poblacional del sector, el cual sin duda, genera más presión sobre las fuentes de agua disponibles.

En ese sentido, Jaime Castillo, presidente de la asociación de APRs de Pan de Azúcar, sostuvo que un proyecto como el que se planifica “nos beneficiaría un montón, porque son muchos los APR y hay otros que están en formación en ese sector, por la cantidad de gente que ha llegado a vivir aquí. En este minuto tenemos más de 1.500 solicitudes nuevas, además del alcantarillado para el sector”.

Y si bien, asegura que hasta el momento, no han tenido problemas de disponibilidad de agua, reconoce que ésta “ha ido disminuyendo”, lo que implica, afirma, estar más atentos a la calidad del agua. “Cada vez estamos sacando agua a mayor profundidad, por lo que la calidad es distinta, quizás con más minerales, con más sales y eso pasa porque hemos llegado a unos pisos que son marinos y eso nos complica. Por eso que hemos estado constantemente controlándola, dándole seguridad a la población de que estamos entregando un buen servicio”.

Para Mario Jofré en tanto, director de la junta de vigilancia del río Elqui, tanto el proyecto como el seminario en sí sirve para que la comunidad “tome conciencia de lo critico que es al abastecimiento de agua para los distintos sectores productivos de la región”.

Frente a este proyecto, Jofré explicó que el rol que está cumpliendo la junta de vigilancia es “un rol protagónico, pues hemos puesto a disposición muchos años de experiencia en la administración de la cuenca, en el conocimiento que se tiene del territorio, en las dificultades que se han ido enfrentando para garantizar, a pesar de lo agudo que han sido los ciclos de sequía, el suministro de agua”.

Sobre el proyecto de recarga del acuífero, Jofré espera que se ponga el foco en el tema de la gobernanza del agua, pues lo fundamental es administrar el recurso hídrico con responsabilidad con el fin de no sobreexplotar estas fuentes alternativas.

“Por eso es muy importante tener la caracterización de la composición geológica del acuífero, de cómo están conformados los distintos sectores del acuífero del valle, estudios que ya tenemos avanzados, lo que va a permitir un uso sustentable y también poder recargar toda aquella parte del embalse subterráneo que vaya quedando disponible”, concluyó.

 

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