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Lautaro Carmona / El Día
Especialistas advierten que de continuar esta situación internacional en el mediano y largo plazo podría detonar en una crisis económica que contraería los mercados impactando los envíos locales. Está siendo observado con atención por los empresarios.

El pasado 6 de julio el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumplió lo que venía anunciando hace algunos meses y que mantenía en alerta a los mercados internacionales. Finalmente aplicó un aumento de aranceles a los productos Chinos, lo que ha generado la denominada guerra comercial que se teme podría desencadenar un verdadero terremoto en las economías mundiales.

Y Chile no está ajeno a estas réplicas, no solo porque se trata de las dos potencias más poderosas del mundo, sino porque además constituyen dos de los principales socios comerciales de nuestros país.

Desde el gobierno han hecho un llamado a la calma, no obstante, se han desarrollado reuniones con los representantes de los principales gremios empresariales para analizar la situación y se mandató a la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon) para monitorear y abordar las posibles implicancias del enfrentamiento a nivel local.

El Día consultó a la Direcon a nivel central sobre los efectos que podría tener en Chile y particularmente en los productos de la región de Coquimbo la medida adoptada por EE.UU. Al respecto, Felipe Lopeandía, director de Asuntos Económicos Bilaterales de la Direcon, manifestó que “hasta el momento no ha habido una afectación directa a partir de las medidas que ha venido aplicando el gobierno de Estados Unidos” y agregó que “el comercio con EE.UU y otros países se desenvuelve de manera predominante en base a la red de acuerdos de comercio que tenemos vigente y, por lo tanto, se ha seguido desenvolviendo bajo esos canales, bajo ciertos criterios de bastante normalidad. Por lo tanto, si uno hablara de una afectación directa, por el momento no ha sido el caso”.

No obstante, desde la academia no se muestran tan optimistas y enfatizan en que indudablemente esta guerra comercial va a tener una influencia a nivel local. Sergio Zúñiga, economista y académico de la Universidad Católica del Norte (UCN), advierte que los efectos que pueden esperarse de la guerra de aranceles son una reducción en el comercio global “es decir una reducción de los volumen importados y exportados a nivel mundial, debido a los encadenamientos productivos entre los países productores de insumos. Entonces debe esperarse que esto genere efectos recesivos en todo el mundo, aunque en distintos grados”, puntualiza.

En cuanto a las consecuencias que podría tener en nuestro país, manifestó que es negativo, debido a que si bien no hay medidas directamente aplicadas contra nuestro país “el solo hecho de que la China reduzca sus niveles de producción va a provocar una reducción de la demanda de las mercaderías que nuestro país produce (principalmente minería), y adicionalmente debiéramos esperar una reducción en la cantidad demandada a nivel mundial de los mismos”. Los productos más afectados, a juicio de Zúñiga, serían los mineros, de la producción agrícola, pesquera y forestal, fundamentalmente.

 

¿CÓMO IMPACTA A LA REGIÓN DE COQUIMBO?

El economista Sergio Zúñiga sostiene que en la región ya se sabe que, independiente de esta guerra comercial, algunos de los productos agrícolas regionales ya enfrentaban una delicada situación comercial, especialmente el caso de la uva. “Pero mi predicción que el efecto de esta guerra comercial es más bien temporal para los productos agrícolas de la región, y si nos afecta, será sólo temporalmente”, expresa.

Por su parte, Carla Carmona, secretaria ejecutiva de la Sociedad Agrícola del Norte (SAN), plantea que como rubro están observando con atención lo que está sucediendo en el exterior. Coincide con el académico de la UCN en que los impactos en el corto plazo en la zona no deberían ser importantes. El problema, indica, es si esta crisis se mantiene en el tiempo.

“Hay dos visiones, una más a corto plazo, en que van a haber productos puntuales, como el vino, que podrían aprovechar estas entradas, porque estaría sustituyendo el vino californiano en China, al que se le incrementaron los aranceles”, precisa.

Sin embargo, agrega, en el caso de la fruta fresca, no se podrá beneficiar de este escenario porque  estamos en contraestación, es decir, cuando estos países están demandando algún producto, nosotros no lo estamos produciendo. “Eso significa que no podríamos tomar mucha ventaja de esto ahora”, precisa.

Lo que si recalca son las complicaciones que podría traer para los productos agrícolas locales el que se extienda la guerra comercial. “Si continúa se debería generar una contracción de los mercados, porque se está hablando de un retorno al proteccionismo y donde estos dos países están elevando sus aranceles a las importaciones, se va a generar una crisis mundial y ahí sí nos va a afectar”.

En este sentido, agrega que “si esto persiste estamos pésimo, porque se elimina un poco este tema del libre comercio en que todos estábamos enfocados y vuelve este proteccionismo que va a generar que le mismo mercado va a demandar menos, va a traer desempleo, un montón de cosas. Finalmente sí nos va a afectar, a mediano o largo plazo, porque claramente va a generar una crisis mundial, sobre todo si los aranceles no solo se los suben entre ellos”.

El tema preocupante, advierte Carmona es que los demás países también comiencen a subir sus aranceles en represalia de lo que está realizando Estados Unidos. “No solo China está peleando con Estados Unidos, son otros países que van a ejercer presión también y en estricto rigor se da una subida en bloque, se puede dar este sistema de proteccionismo y de laza de sus aranceles porque va a contraer los mercados”.

Por esta razón, afirma, como empresarios están observando con atención la evolución del conflicto. “Estamos en alerta, viendo que está pasando, en general todo el rubro y creo que también el ministerio de Agricultura”.

 

MINERÍA, LA MÁS GOLPEADA

En lo que sí hay coincidencia tanto entre las autoridades como en los expertos es que los envíos de la minería (principal producto exportador de la región) se verán impactados por lo que suceda en China principalmente.

Sergio Zúñiga platea que indudablemente va a repercutir en el precio del cobre  “y de hecho esto ha estado ocurriendo en los últimos días”.

Lo que es difícil de predecir, dice, es si la corrección a la baja ya está completa, o todavía se mantendrá en el futuro cercano. “En mi opinión todo dependerá de los eventos que surjan en los próximos días”, especificó.

Por su parte, Álvaro Merino, gerente de Estudios de la Sociedad Nacional de Minería (SONAMI) explica que los factores relevantes que determinan el precio de los metales son los fundamentos del mercado, esto es equilibrios oferta y demanda y junto con ello  el comportamiento de la economía mundial, particularmente de China como principal consumidor de metales. Por tanto, indica “el énfasis de uno u otro factor se han alterado debido a la incertidumbre que ha generado la controversia comercial entre dos grandes actores de la economía mundial, la que por cierto de continuar escalando podría ocasionar una menor actividad económica a nivel global, lo que  afectaría la demanda por metales y, en consecuencia, impactaría sus precios, presionándolos a la baja”.

En el caso del cobre, principal producto exportador regional, sostiene que se debe tener presente que de profundizarse la escalada alcista de tasas arancelarias “sin duda que tendrá impacto en el comercio internacional que, en el caso de la cotización del cobre y de las exportaciones mineras chilenas, aún no es posible cuantificar su monto, pero claramente será menor el precio y los retornos”.

En cuanto al hierro, las noticias tampoco son muy alentadoras, ya que, a juicio de Merino, de profundizarse la denominada guerra comercial “la cotización de este metal se verá afectada pues el gigante asiático es precisamente el principal consumidor de hierro del mundo”.

Con mejores perspectivas se ve el oro, puesto que ante la incertidumbre del desempeño de la economía mundial históricamente ha actuado como activo de refugio “por tanto si se ahonda la disputa comercial entre Estados Unidos y el gigante asiático, lo más probable es que el oro se conduzca como en el pasado  y se incremente su precio”.

Un efecto colateral que podría tener esta guerra comercial, plantea el representante de Sonami, es que los inversionistas comiencen a revisar sus proyectos. “Si persiste la incertidumbre respecto del comportamiento de la economía mundial generado por la disputa comercial entre las dos principales economías del planeta como son Estados Unidos y China, los inversionistas van a actuar con cautela y postergaran las decisiones de inversión”, agrega.  

 

NUECES EN ALERTA

Cuando se supo del inicio de esta guerra comercial el Gobierno hizo notar que uno de los primeros efectos se daría para los productores de nueces, toda vez que la India, uno de sus principales mercados receptores, decidió también elevar sus aranceles en respuesta a las acciones del país norteamericano, pero aplicándolo a todas las naciones.

El ejecutivo advirtió incluso que parte de la producción nacional ya iba en camino cuando esto ocurrió, por lo cual el ministerio de Hacienda ha estado realizando gestiones para ver si se puede aminorar el impacto.

En los últimos años este producto ha tenido un importante crecimiento en la zona. Sin embargo, Leonardo Pastén, representante de Nueces Choapa, confirma que la producción local no tiene como destino la India. “Felizmente las nueces que se producen en la región de Coquimbo no tienen destino India o China, gran parte de las producciones están llegando al mercado europeo. Nosotros como nueces Choapa, centramos nuestros clientes principalmente en Europa, España, Italia, Holanda y muy poco a Turquía”.

Lo que sí, dice, podrían verse afectados de manera colateral por dos razones. La primera porque Estados Unidos se ubica como el principal productor de este producto y al ver complicaciones en algunos mercados buscará redestinar los envíos, pudiendo colapsar los mercados a los que sí se llega desde la región. Lo mismo ocurriría con el resto de los envíos del país.

“Hay un efecto colateral sin duda, que nos afecta el negocio de forma importante, porque esas nueces que Chile iba a exportar a India van a tener que ponerlas en otro mercado, lo mismo EE.UU, que estaba colocando un volumen importante de nueces en India o en China, ellos van a tener que poner ese producto en otros mercados y eso obviamente nos va a colapsar en algún momento los mercados de destino de nosotros”.

“Es una situación bastante compleja y se podría dar en la próxima temporada de la nuez californiana, que la cosecha comienza ya en octubre o noviembre”, agrega.

El ejecutivo hace hincapié en que ya desde antes de esta guerra comercial se había generado complicaciones con los precios. “La influencia del mercado norteamericano en nuestro rubro es fuerte, hay un aumento en los stock de Estados Unidos que nos complicó la venta a nosotros este año, los precios de las nueces retorno a productor han bajado en un 15 a 20% respecto de la temporada anterior. Ya veníamos con una baja a la que se suma este asunto de las medidas arbitrarias”, precisó.

VINOS, POSIBLE VENTANA

Pero no todo serían malas noticias, ya que los especialistas adelantan que por lo menos los vinos nacionales, que son productos que no tienen una producción de temporada, pueden verse beneficiados, toda vez que China incrementó los aranceles a la producción proveniente de Estados Unidos, lo que permitiría que se llegara a cubrir esa demanda que va a existir. “Estaría sustituyendo el vino californiano, pero eso es a muy corto plazo y hay que ver que es lo que sigue sucediendo”, afirma Carla Carmona.

 

 

 

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