• Luis Enrique Valdebenito dirigió Casa Chile en San Juan por 10 años, cargo que ahora se suma al de gerente general de Cidere.
  • El nuevo gerente de Cidere es oriundo de Valparaíso, pero ha pasado gran parte de su vida adulta viviendo en San Juan a cargo de la integración birregional entre la ciudad transadina y Coquimbo.
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Andrea Cantillanes
El nuevo gerente de la Corporación Industrial para el Desarrollo Regional de la Cuarta Región conversó con diario El Día sobre los nuevos lineamientos del gremio productivo, en el marco del inicio del nuevo gobierno. Resaltó la importancia de desarrollos de nuevos terminales portuarios, del incentivo a la inversión y la importancia de generar proyectos sustentables.

En 1985, Luis Enrique Valdebenito llegó a vivir a la provincia de San Juan, en Argentina, (desde su ciudad natal, Valparaíso), a estudiar Sociología en la Universidad Nacional de San Juan. En su formación, e inclusive desde ante, Valdebenito comenzó a cultivar un perfil de líder, que mantiene hasta el día de hoy.

Si bien en 2005 volvió por un período breve de 3 años a Chile, puntualmente a Coquimbo, en 2008 volvió a San Juan, esta vez a hacerse cargo de Casa Chile, cargo que mantiene desde hace 10 años y que hoy se suma al de gerente general de la Corporación Industrial para el Desarrollo Regional de la Cuarta Región, Cidere.

En entrevista con diario El Día, Valdebenito conversó sobre los nuevos lineamientos del gremio productivo, en el marco del inicio del nuevo gobierno. Resaltó la importancia de desarrollos de nuevos terminales portuarios, del incentivo a la inversión y la importancia de generar proyectos sustentables.

- Junto con el nuevo gobierno, Cidere también inicia un nuevo período en su dirección, ¿cuáles serán los principales ejes de su trabajo en el gremio productivo de la región?

“Uno de los proyectos emblemáticos de Coquimbo pasa por la construcción del Túnel de Agua Negra, como parte del Corredor Bioceánico Central (CBC). Esto le depara a la región enormes desafíos estructurales que debe ir diseñando y adecuando a los requerimientos de las nuevas demandas, tanto  logísticas como servicios. Nuestra zona se puede convertir en una correa transmisora que sirva para trasladar los bienes desde el Atlántico con destino a los mercados asiáticos o tener una fuerte incidencia en los bienes finales.

Eso es lo que el empresariado local debiera buscar, la complementariedad económica con Argentina, que nos transforme en una región plataforma desde donde pararnos frente a los mercados del mundo. En este sentido lo que ha privilegiado Cidere es mi vinculación principalmente con San Juan y como a partir de esta vinculación podemos potenciar  una estrategia de internacionalización, que nos permita  desarrollar un centro de atracción de inversiones, en base a alianzas empresariales binacionales, para incidir en el desarrollo productivo de la zona y ser un referente calificado de opinión”.

- ¿Cuál es su postura en torno al desarrollo de Dominga? ¿Desarrollo a todo costo, o sustentable?

“Debemos recordar que Cidere apostó fuertemente por el proyecto “Dominga” de Andes Iron; generamos un catastro de proveedores mineros y un perfil de los proveedores que Dominga demandaba, algo que despertó grandes expectativas en la región. Por supuesto nuestro énfasis estuvo en los proveedores locales, que son los capaces de generar inversión y puestos de trabajo local.

Con todo, creo que no debe ser un proyecto a cualquier costo, debe ser sustentable y con una mirada puesta en los habitantes del territorio. No todos los días se está ante la posibilidad de una tremenda inversión como es Dominga y como región es una oportunidad de revertir nuestros índices macroeconómicos. Pero a su vez es muy importante que las autoridades controlen que este proyecto se desarrolle amigablemente con el medio ambiente, sobre todo en dicha zona, frágil ambientalmente”.

EL DESARROLLO PORTUARIO ES PRIMORDIAL PARA LA REGIÓN

- Respecto al desarrollo de puertos, ¿cuál es la importancia de desarrollar otro terminal en la región con miras a recibir el aumento de envíos que pasarán por el corredor biocéanico una vez terminado el túnel de Agua Negra?

“La búsqueda de alternativas portuarias pasa por comprender que la respuesta a la demanda que se genere a partir del Corredor Bioceánico no debiera ser unidireccional. El puerto de Coquimbo debiera ser una de las alternativas, pero creo necesario buscar un complemento y Guayacán podría apuntar en ese sentido. Creo necesario generar un amplio debate en este sentido en el cual estén incorporados los actores portuarios, pero también se nos invite a quienes queremos ser parte de esta discusión, los gremios empresariales, las universidades, los municipios y la comunidad. En la medida que como región podamos ofrecer más de una respuesta portuaria a los requerimientos del corredor, nos transformaremos en una alternativa real”.

- ¿Qué avances se han generado en esta línea con las empresas portuarias de la región?

“Ha sido interesante ver en San Juan con motivo del Seminario de Infraestructura que se realizó en el mes de octubre del año 2017, la presentación de los puertos de Guayacán y del Puerto de Coquimbo, porque se  pudo mostrar a los presentes que no solo había una alternativa propuesta, en este caso habían dos. Eso genera una cierta confianza en nuestros interlocutores del otro lado de la cordillera, que veían con preocupación cómo vamos avanzando en la concreción del Corredor y estábamos al debe en la infraestructura portuaria. No porque las empresas no tuvieran planes de expansión, que si los tienen como hemos podido aprecias en aquella ocasión, sino que los mismos no se habían socializado convenientemente.

En este sentido creo importante el esfuerzo de visibilidad que deben implementar los controladores de los puertos, quienes han asumido el desafío de tener más presencia en los foros especializados que se llevan a cabo periódicamente, para conocer las respuestas de infraestructura a las demandas del Túnel de “Agua Negra”. Recientemente con motivo de la Fiesta del Sol en San Juan, se mostró la maqueta de los puertos a la prensa local y a la comunidad en general, despertando el interés de los visitantes”.

- Si se aprobara el Área Marina Protegida en La Higuera que pudiera bloquear un posible puerto en ese sector, ¿basta con la infraestructura portuaria que proyectan las empresas que ya operan en la región hacia el futuro?

“El área marina protegida de La Higuera que impulsó la intendencia regional, ha sido vista como una medida contradictoria que podría afectar la búsqueda de opciones portuarias en vista del Túnel de “Agua Negra”. Por supuesto cuando dos gobiernos nacionales; Chile y Argentina se ponen de acuerdo para que un organismo bilateral, como es el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) financie una obra de esta magnitud, medidas como estas generan incertidumbre”.

ATRACCIÓN DE INVERSIONES: LO QUE ESPERAN DE LAS NUEVAS AUTORIDADES

- Estamos ad portar del nombramiento de las nuevas autoridades (seremis y directores públicos) para la región, ¿en su opinión qué temas urgentes deben abordar las autoridades económicas en nuestra zona?

“Principalmente trabajar en el desarrollo de un Plan de Atracción de Inversiones de la mano del empresariado local. En ese sentido como Cidere estamos disponibles a articular estas herramientas, entendiendo que las autoridades políticas desde hace un tiempo a esta parte han desarrollado una excelente vinculación con actores políticos de otros territorios vinculados al Corredor Bioceánico, principalmente con San Juan, mostrándonos como ejemplo de políticas de Estado. El camino inicial ya está recorrido y las confianzas de han dado, transformando a esta biregión en un paradigma de la integración y objeto de estudio. Ahora en este camino abierto, son los empresarios de ambas zonas quienes tienen que articularse y jugar en el campo predefinido. Esta articulación debiera pensarse de la mano del desarrollo de los empresarios locales, como verdaderos dinamizadores de la economía.

En lo cotidiano, creo que es vital que se generen espacios de trabajo para buscar los concesos necesarios para definir la respuesta en infraestructura que la región le debiera ofrecer al Corredor Bioceánico Central, esto de la mano con la discusión con el desarrollo vial de las ciudades de La Serena, Coquimbo y Vicuña. No es posible detenernos a discutir respuestas portuarias sin considerar las vías de acceso. Hoy la ciudad está colapsada y la comunidad lo sufre en el diario vivir, en su imaginario se proyecta el corredor como un gran caos vial y un problema futuro.  Debemos ser capaces de desarrollar juntos a nuestras autoridades regionales un plan de visibilización del Corredor Bioceánico orientado a dar respuestas a estas inquietudes”.

“Un plan de atracción de inversiones debe pensarse de la mano del desarrollo de los empresarios locales, como verdaderos dinamizadores de la economía”. Luis Enrique Valdebenito, gerente general de Cidere.

 

 

 

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