• Si bien la ostra japonesa es netamente de exportación, también se consume en Chile en industrias exclusivas.
  • De 2 o 3 milímetros la semilla de ostra ya puede comenzar a ser exportada.
Crédito fotografía: 
Cedida
Cerca de 180 millones de semillas de ostra se producen en Cultimar, una empresa de cultivo ubicada en Tongoy y filial de Fundación Chile, detrás del cual hay más de 30 años de innovación en acuicultura que han resultado en un producto de alto estándar: ostras grandes, carnosas, de un color violáceo y sabor apreciado por los consumidores de numerosos mercados internacionales.

Tongoy es el punto de origen de una exportación no tradicional y altamente sofisticada. Se trata de las semillas de ostra japonesa producidas por la empresa Cultimar (Cultivos Marinos Tongoy), filial de Fundación Chile.

Allí, cerca de 180 millones de semillas de ostra se producen en Cultimar anualmente, un cultivo detrás del cual hay más de 30 años de innovación en acuicultura resultando en un producto de alto estándar: ostras grandes, carnosas, de un color violáceo y sabor apreciado por los consumidores de numerosos mercados.

TECNOLOGÍA EN EL CULTIVO DE ESPECIES

Andrés Barros, Fundación Chile, comenta que en la institución trabajan hace más de 30 años en el área acuícola para incorporar nuevas especies de peces y moluscos en la matriz productiva de la industria local. “Hemos desarrollado la tecnología de cultivo de más de 20 especies. Manejamos a los reproductores y su reproducción para disponer de juveniles para los centros de cultivo”, explica.

Y la ostra japonesa llegó con ese fin a Cultimar de la mano de la fundación: poder reproducirla en cautiverio para luego fomentar la ostricultura local. “Se trata de una especie que se come poco en Chile, pero que es la más consumida internacionalmente”, dice Barros.

EL PROCESO DETRÁS DE LA SIEMBRA

A priori, las semillas de ostra son generadas en la planta de Cultimar, en Tongoy. Una vez que han alcanzado una talla (2 a 3 milímetros, como se ve en la foto), tamaño que les permite resistir el traslado y cambio de ambiente, las semillas chilenas de ostra inician un viaje cuyo principal destino es Canadá, y específicamente las apacibles playas de Columbia Británica. Las cajas de semillas son trasladadas en avión y desembarcan en Vancouver, desde donde son distribuidas a los distintos centros de cultivo. Después de un año y medio de engorda, gran parte es exportada a otros mercados, con el rótulo de “producto de Canadá”, aunque la genética es chilena.

Proceso similar ocurre en Brasil, México, Sudáfrica y Namibia, mercados donde las semillas de ostras producidas en Chile han ganado la competencia de la calidad.

Su destino final son comercios, ferias gastronómicas y restoranes de todo el mundo, donde estas ostras son reconocidas como un producto premium y consumidas en distintos formatos: frescas, apanadas, en sopa, a la parrilla y hasta en sándwich.

EL BALANCE DE LAS EXPORTACIONES

Paul Van De Grift, gerente de Desarrollo de Negocios de Cultimar, comenta que el volumen de cultivo y exportación crece todos los años, como también su capacidad productiva. La meta de este año es lograr 200 millones de semillas. “Somos capaces de producir una cantidad importante, algo que en general nuestra competencia no logra”, dice.

Van de Grift sostiene que si bien el negocio principal es el de las semillas, también venden ostras adultas listas para el consumo en el mercado nacional. “Esa venta a restaurantes es través de distribuidores aquí en la región de Coquimbo y también existe la venta directa a los locales en Tongoy, que venden sus productos al público en la caleta”, revela el ejecutivo.

En la Región Metropolitana, en tanto, están evaluando la comercialización por medio de un distribuidor que vende en locales y a restaurantes.

En cuanto a innovaciones en carpeta para este año, Van de Grift proyecta que estas tienen que ver con la implementación de un software para hacer mayor seguimiento a todas las etapas de producción y así aumentar la eficiencia.

Además, están terminando de construir un muro de protección contra las marejadas. “Es un proyecto enorme, con mucha ingeniería, que nos va a beneficiar mucho en el futuro”, recalca.

No menos importante es la inversión en bioseguridad, aumentando el estándar de ello y así asegurar la exportación a países como Canadá y al continente asiático.62-01

PLANES A FUTURO: CULTIVAR SEMILLAS DE OSTIÓN Y ALMEJA

Desde Fundación Chile reconocen que este negocio es el mayor de Latinoamérica y uno de los más relevantes a nivel mundial. Asimismo revela que está en sus planes incorporar semillas de ostión, algo que ya han hecho en el pasado, y almeja, además de la comercialización de juveniles de peces donde Fundación Chile está inserto, como es el caso de la Corvina y Seriola. Y se sumarán especies con potencial comercial donde veamos que la captura desde el medio natural esté amenazada.

 

Suscríbete a El Día y recibe a diario la información más importante

* campos requeridos

 

 

Contenido relacionado

- {{similar.created}}

No hay contenido relacionado

Cargando ...

 

 

 

Radio elDía

 

 

 

 

Diario El Día

 

 

 

X