• La planta de reúso productivo de aguas residuales se utilizará para regar cultivos de alfafa, y se ubica en Cerrillos de Tamaya, en Ovalle.
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Acceso a una nueva fuente de agua, recuperación de la actividad productiva tras la sequía, y expansión de zonas de cultivos, son algunos de los beneficios del modelo de reúso de aguas servidas tratadas, utilizado en países como España, Australia, Israel y Singapur.

La realidad del cambio climático y el estrés hídrico en muchos países del mundo; y de manera particular en Chile, han impulsado la búsqueda de nuevos mecanismos de abastecimiento de agua, entre ellos: la colección de aguas lluvias, el trasvase de aguas desde cuencas, la desalinización de aguas marinas y el reúso de aguas residuales tratadas.

Por eso, y tras un estudio de participación público-privada ejecutado por Fundación Chile, se confirmó que Coquimbo es una las regiones con mayor potencial de reúso de aguas residuales, como respuesta asertiva al cambio climático y escasez del recurso hídrico.

COQUIMBO: REGIÓN PIONERA EN REUTILIZAR PRODUCTIVAMENTE EL AGUA SERVIDA

Con todo, los sistemas de reúso de aguas residuales son una alternativa ya utilizada, y con éxito, para suplir la falta de agua en países como Israel, Singapur, Australia y España.

Chile es uno de los países que experimenta estrés hídrico hace algunos años y la región de Coquimbo demostró tener las mejores condiciones para la aplicación de este sistema, con beneficios para la agricultura, la minería, la industria y el consumo poblacional. Ambas regiones tienen el mayor caudal de aguas residuales y podrían ser reutilizadas, convirtiéndose en un suministro de agua continuo, útil y seguro en todo aspecto.

Con esa premisa, el Gobierno Regional de Coquimbo, en conjunto con el Consejo Regional y la Comisión de Fomento Productivo Ciencia, Tecnología e Innovación, financió la operación de la primera planta de reúso de aguas residuales tratadas para uso productivo en Chile

LOS DETALLES DE LA PLANTA

Ulrike Broschek, subgerente de sustentabilidad de Fundación Chile y coordinadora del estudio, señaló a El Día que si bien esta planta ya existía (ubicada en Cerrillos de Tamaya) donde se trataban aguas servidas rurales, el recurso hídrico no se aprovechaba bien pues se desperdiciaba en quebradas.

Sin embargo, gracias a la inversión inyectada por el GORE, se transformó en una planta con tecnología de lodos activados y que genera un caudal promedio de tratamiento de seis litros por segundo. Es una de las plantas rurales más grandes que hay en la región.

“Hoy, el agua reciclada se utiliza para cultivo de alfafa en la localidad de Ovalle, lo que finalmente termina en una cadena, pues se da empleo a habitantes de la localidad para la cosecha y luego se venden los fardos en el mismo lugar”, comentó Broschek.

La inversión en la iniciativa fue de $50 millones, pero según los expertos, habrá una ganancia anual cercana a los $24 millones al año, de manera que los fondos inyectados se podrían recuperar en unos 20 meses. La ganancia vendría de la comercialización de los fardos de alfafa. “Esto viene a demostrar que el reúso de aguas es viable y sostenible económicamente. Es un proyecto que no tiene precedentes en Chile y la idea es que sea un ejemplo para réplica nacional”, aseguraron desde Fundación Chile.

EL MAPA DEL AGUA RECICLADA EN LA REGIÓN

En Coquimbo, existen 3 emisarios submarinos (conductos que bombean agua residual) que proveen el 67% del agua de reúso, 19 plantas urbanas (29%) y 71 plantas rurales (2,6%). La demanda regional es de 415.602 m³/año, liderada por el sector agrícola, la minería, la población y la industria. Sin embargo, el agua disponible para reúso cubre apenas el 8% de la demanda regional, por lo tanto más proyectos como este se alzan como una opción viable para atajar la demanda hídrica.

Aprovechando el mapa fluvial de la zona, el modelo de reúso de aguas residuales ejecutado en esta oportunidad propone rescatar las aguas antes que sean descargadas al mar, tratarlas y enviarlas a un punto donde se puedan almacenar para su posterior uso.

Hay que destacar que en el país existen 283 plantas de tratamiento de aguas servidas urbanas, de las cuales 33 son emisarios submarinos. Del total de estas plantas, más del 38% se encuentran en la Región Metropolitana; le siguen Coquimbo (12,6%) y Biobío (11,5%).

LEY QUE REGULE EL REÚSO DE AGUAS: UN DESAFÍO PENDIENTE

La normativa sanitaria vigente no regula específicamente el servicio de reúso de aguas servidas tratadas y actualmente se tramita un proyecto de ley de reúso de aguas grises. “La reutilización de agua en Chile tiene un desafío relacionado con la gobernabilidad, ya que en un escenario tan exigente, es preciso disponer de legislación, políticas y un marco legal regulatorio para el uso de aguas residuales tratadas; que habilite la inversión, la innovación y el desarrollo sostenible”, señala Ulrike Broschek, subgerente de sustentabilidad de Fundación Chile.

 

 

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