• Las bajas temperaturas a principios de septiembre provocaron quemas en pepinos de fruta y en hortalizas tales como porotos, morrones y ajíes. FOTO CEDIDA
    Las bajas temperaturas a principios de septiembre provocaron quemas en pepinos de fruta y en hortalizas tales como porotos, morrones y ajíes. FOTO CEDIDA
Según un catastro elaborado por la seremía de Agricultura, los más afectados son las hortalizas, damascos y uvas de mesa, principalmente en las provincias de Limarí y Choapa. Productores piden colaboración para retomar sus labores.

Un catastro elaborado por la seremía de Agricultura develó que las heladas producidas a principios de septiembre produjeron la pérdida de un total de 548 hectáreas de cultivos en la región, principalmente de hortalizas, uvas de mesa y damascos, daños que se concentran en las provincias de Limarí, Choapa y en un menor número en Elqui.

Así lo confirmó el seremi de esta cartera, Andrés Chiang, quien puntualizó que “esta helada fue muy selectiva, entró por algunos valles, de mar a cordillera, con aire helado que se coló por algunos recónditos lugares afectando sectores más expuestos, sobre todo en los terrenos bajos”.

Una de las situaciones más preocupantes, indica, se da en la provincia de Choapa, territorio donde se cultiva el 34% del total de la producción nacional de damascos. “Aquí la helada penetró más hacia la cordillera, provocando los grados más fuertes de afectación en los sectores altos de la comuna de Salamanca, particularmente en Chillepín”, detalló el seremi.

En esa zona, dice, existen aproximadamente 150 productores de este fruto, 81 de los cuales resultaron con algún grado de afectación. De ellos, son 39 los que registran pérdidas de sobre el 80%, lo que es considerado daño severo, lo que equivale a cerca de 40 hectáreas.

Respecto a la situación de estos agricultores, el seremi manifestó que “estamos estudiando qué podemos hacer con ellos, porque no existen seguros comprometidos, por lo cual ahora se está viendo la posibilidad de crear un seguro especial para damascos”. Para el 26 y 27 de este mes se planifica la visita a la región de Agroseguros, que es una oficina especial que hay en Santiago que ve toda la apertura de polizas, cobertura y rubros “y vamos a trabajar para poder incorporar a los productores de damascos y algunas otras acciones para ayudarlos”, puntualiza la autoridad.

El problema que tienen, agrega, es que como son frutales, las cosechas generalmente se extienden desde noviembre y hasta febrero y la liquidación que ellos reciben, generalmente de las empresas de pulpa, es a partir de marzo abril y mayo “por lo que van a ver recién los efectos de no contar con estas cosechas en esa fecha, entonces, vamos a tratar de elaborar algún programa para trabajar en conjunto en ese periodo”.

En el Limarí, en tanto, el gran porcentaje de los afectados es del sector hortalicero. De acuerdo a este catastro, las bajas temperaturas impactaron en sectores cercanos al poblado de Cerrillos de Tamaya, zona que tiene una influencia marítima cercana y también a una nueva zona de expansión hortícola cerca de Fray Jorge.

Pero los mayores impactos se provocaron en la comuna de Monte Patria, en lugares como El Palqui, Los Morales, La Isla, Huatulame, El Tome, entre otros.

En este aspecto el escenario es mucho más auspicioso, plantea Andrés Chiang, pues en la gran mayoría de los casos, inmediatamente ocurridas las heladas los afectados “sacaron los cultivos quemados y volvieron a replantar, para aprovechar las condiciones de mercado”.

Además, añade, el ministerio de Agricultura les había entregado créditos a principios de año y a fines del año pasado. “Ya habían producido una primera cosecha y habían pagado sus costos muchos de ellos, por lo tanto, tenían dinero en el bolsillo para plantar inmediatamente y aprovechar las condiciones de mercado. En esa condición están cerca del 70% de los hortaliceros” precisa.

Pero también existe otro grupo que en un mínimo porcentaje tenían seguros vigentes y van a recibir compensaciones.

De los restantes, que no tenían pólizas ni contaban con los recursos para volver a sembrar, Chiang sostiene que se están realizando las gestiones para apoyarlos con créditos a través de Indap y existen conversaciones con BancoEstado “porque hay muy buenas oportunidades de mercado y necesitan simplemente tener capital de trabajo”.

Lo que les ha permitido este catastro, dice, es precisamente saber la afectación que han tenido caso a caso “y en base a eso se van a ir analizando las acciones a tomar”.  

“Vamos a tratar de entregar a la mayor cantidad posible créditos. Nuestra región tiene las mejores condiciones hoy día para la producción agrícola, por lo tanto, si nosotros entregamos un crédito, ellos responsablemente y con los ingresos que van a tener lo pueden devolver y sigue existiendo ese capital para seguir ayudando a otros”, puntualiza.

Mejorar los seguros 

Consultados los agricultores afectados, señalan que efectivamente recibieron la visita de los organismos estatales para verificar los daños, pero indican que aún no han tenido noticias respecto de algún aporte.

Fidel Salinas, presidente del sindicato de agricultores El Palqui, manifiesta que “el catastro se hizo, pero no se ha informado respecto de alguna decisión de acción y hay muchos que han tenido que hacer las cosas por su cuenta no más, teniendo que volverse a endeudar, porque lo otro es muy lento, el Estado es muy lento para accionar en el tema”.

En el tema de los seguros, dice que efectivamente algunos los tenían, pero muy pocos. El problema es que a muchos de ellos solo les cubría algunos cultivos y operaba solo hasta ciertos meses. Por eso, plantea la necesidad de que tan vez el gobierno pueda crear un sistema de pólizas que pueda funcionar todo el año y en fechas más críticas como lo ocurrido en esta oportunidad.

“El seguro tiene que hacerse en base a las necesidades de la gente y a las realidades del clima y no que nos digan en Santiago que dura hasta junio, pues resulta que en agosto y septiembre vienen las heladas y no sirve de nada”

La otra propuesta que han realizado, indica, es que a la gente se le pueda ayudar aportándole con semillas y abono, lo que permitiría que se puedan recuperar “pero eso no ha llegado y acá se requieren acciones más rápidas”.

Similar opinión expresa Ubaldino Morales, quien sufrió la pérdida total de las dos hectáreas de porotos y habas que tenía sembradas en el sector de La Isla, en Monte Patria. “Han venido 4 veces a investigar mis siembras de parte de Indap pero no nos han dicho nada de soluciones, dicen que están viendo pero no hay nada aún. Yo he perdido el 100% de mi cosecha y ahora no tengo plata para seguir, estoy de manos atadas esperando”.

Todo su capital ya lo invirtió en la compra de semillas, limpieza de pozo, en jornales “así que ahora no tengo nada y estoy preguntando a ver a qué podemos acceder, si nos pueden traer semillas o alguna plata para comprarlas, porque ya está muy avanzado el tiempo para sembrar para acceder a un buen precio, sino no conviene”, enfatiza. En el sector donde se emplaza su terreno existen otras 15 personas afectadas entre porotos, habas y arvejas.

Por su parte Eliazar Segovia dice que fueron de Prodesal y de Indap “pero no se ha sabido nada si nos van a ayudar. Acá algunos pudieron volver a plantar y otros siguieron con lo poco que les quedó para tratar de conseguir algo”.

Él contaba con un invernadero de morrones, se le quemó el 50% “y ahora sigo con lo que me queda para ver si puedo sacar algo, pero hay otras personas que no alcanzaron a cosechar”.

Dice que tienen sus resquemores por el tema del seguro, porque en el caso de él estaba asegurado en otra oportunidad y también sufrió quemas “pero no nos cubrió porque dijeron que estaba fuera de plazo, así que yo no aseguré más los invernaderos, porque no daba seguridad”.

Emergencia agrícola

Cabe destacar que una vez ocurrida la catástrofe, el diputado Matías Walker informó que solicitó al ministro de Agricultura, Carlos Furche, que se declare zona de emergencia agrícola en las localidades más afectadas.

En esa oportunidad, el seremi Andrés Chiang informó que desde el nivel central se tomó la determinación de realizar un catastro exhaustivo y en base a eso “se tomará la decisión del apoyo que se realizará en cada uno de los sectores que estén afectados”, indicó.

Respecto a si ha habido algún anuncio del nivel central en esta materia, el secretario regional de Agricultura indicó que se está analizando. “La semana pasada estuve con el subsecretario, él tiene todos los antecedentes en la mesa y lo están estudiando con el departamento de riesgo del ministerio”, sostiene.

No obstante, advierte, el grado de afectación que produjeron estas bajas temperaturas no son mayoritarias. “Son 500 hectáreas de 100 mil hectáreas de cultivos bajo riego que existen en la región, por lo que estamos hablando de un porcentaje muy ínfimo”. En dicho caso, indica, lo más probable es que se tomen resoluciones puntuales para cada caso “pero serán ellos los que den la respuesta final”

Cabe destacar que, por ley, la zona de emergencia agrícola solo puede ser decretada por el ministro de Agricultura. Lo que hace esta medida es que permite articular un sinnúmero de recursos que tiene esta cartera, los que se distribuyen para poder apoyar a ciertos lugares que estén bajo una emergencia agrícola. “Es decir, instrumentos normales se pueden convertir en instrumentos de emergencia y actuar de manera más rápida”, precisa Chiang.

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