• El IPC más alto del año se registró durante este mes de octubre en el país.
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LAUTARO CARMONA
Un 0,8% fue la cifra que se alcanzó durante el mes de octubre según el Instituto Nacional de Estadísticas, INE, donde vivienda, servicios básicos y transportes, fueron los ítems que más subieron durante el primer mes del estallido social. Por lo mismo, expertos hicieron un llamado a la ciudadanía a tomar ciertas precauciones como evitar el endeudamiento innecesario.

La cifra más alta en lo que va del año, alcanzó este mes de octubre el Índice de Precios al Consumidor, IPC, anotando un 0,8%, cifra en donde destacaron los aumentos de vivienda, servicios básicos y transporte, según informó el Instituto Nacional de Estadísticas, INE.

Desagregando las cifras del boletín, se destaca que en octubre – mes en que se inició el estallido social – once de las doce divisiones que forman parte de la canasta básica del IPC, vieron aumentar sus precios, mientras que tan sólo una, presentó una disminución.

En lo que va del año, el incremento de los precios acumula ya un 2,8%, mientras que en los últimos doce meses, la cifra llega hasta el 2,5%, según el INE.

Ahora bien, desagregado por divisiones, destaca el aumento del 4,4% de la electricidad, ítem en que el INE aclaró que el cálculo de las tarifas de electricidad se llevó a cabo con el valor reajustado al alza del 9,2%, recordando el INE que en su informe “la metodología de cálculo del IPC, las tarifas con las que se valoran las cuentas tipo de electricidad son aquellas vigentes al día 15 de cada mes. En este caso, las variaciones reflejan las tarifas establecidas en el decreto 7T-2019, las cuales estuvieron plenamente vigentes durante los períodos de recolección”.

Ello implica pues, que el cálculo de las tarifas de electricidad para octubre no incluyera la rebaja que aplicó el gobierno –y aprobado por el Congreso- como parte de las medidas de emergencia para aplacar la crisis social que se inició el pasado 18 de octubre.

Otros elementos que vieron sus subir sus precios, fueron los paquetes turísticos (10,7%), el servicio de Transporte Aéreo (15,4%), el servicio de transporte de bus interurbano (13,7%), y la carne de vacuno (4,8%).

Contexto a la baja y carestía

Sin embargo, y más allá de las cifras, ¿cómo afecta este repunte inflacionario en la vida cotidiana de las personas? ¿Qué se puede esperar en este escenario de crisis social que afecta al país?

Al respecto, en conversación con Diario El Día, el economista de la Universidad de Chile, Luis Henríquez, pone como ejemplo ante una eventual espiral inflacionaria, lo que sucede con el pago de los dividendos.

“Por ejemplo, el dividiendo que paga cualquier persona usualmente está fijado su valor en UF, y la UF se va reajustando mes a mes en función del IPC. ¿Qué implica esto? Que por ejemplo, hoy día las personas que pagaban un determinado valor de su dividendo, en el próximo mes van a pagar un valor mayor”.

Ello pues, se traduce a nivel general, en que “cada persona va teniendo un menor poder adquisitivo para poder comprar bienes, va quedando con menos posibilidad de comprar, y por cierto eso de una u otra manera comienza a afectar su calidad de vida”.

No se debe perder en cuenta además, como contexto general, la tendencia a la baja que la economía chilena ya llevaba antes del estallido social.

“El comportamiento del IMACEC, en los últimos doce meses, que es el índice de crecimiento de la economía, también tuvo una caída, alcanzando el 3% en su última medición. Esto hizo que las proyecciones de crecimiento para este año y para el próximo, están a la baja, en rangos que están bajo el 3% y eso también genera problemas de expectativas de la gente por la inestabilidad en los empleos y con la posibilidad de subir ingresos. Y si a eso le sumamos que si el desempleo, si bien está un poquito más controlado, pero en torno al 7%, claramente no son buenas noticias”, asegura el experto.

Efectos más allá de noviembre

Si bien es cierto que según los reportes económicos de los bancos, como el Flash Económico Santander, indican que en los próximos meses, los precios de la electricidad y del transporte podrían bajar, “por la reversión en los aumentos a los precios” de dichos ítems - luego de las medidas tomadas por el gobierno - con lo que las presiones inflacionarias podrían contenerse, de todas formas podrían sentirse efectos de largo plazo para la economía local y del país.

Así lo indica el economista Luis Henríquez, quien advirtió estas “señales de corto plazo”, no se traspasan directamente a la economía, “sino que llegan con rezago. Hay ciertos precios que se indexan para el mes siguiente, pero hay otros que comienzan a afectar de una u otra manera por trimestres, algunos por semestres incluso, se los puede visualizar en el año”.

Desde ese punto de vista indica, se deben estudiar todas las posibilidades para poder solucionar la crisis, entregando soluciones concretas, pues “no por controlar el tema social que es justo y necesario de abordar, no se pueda poner en riesgo una economía que no está creciendo, sino que por el contrario tiene perspectivas de crecer menos, y que además, sea más cara y tenga menos posibilidades de empleo”.

Para Henríquez en definitiva “esto puede ser una señal de advertencia de que se tiene que hacer algo importante, de los contrario pueden venir meses sumamente complicados desde el punto de vista económico”.

Recomendaciones para las personas

No obstante, pese a esta coyuntura, el economista llamó a la tranquilidad, y recomendó a la gente “a no sobrerreaccionar” ante la situación, poniendo como ejemplo, aquellas personas que ante ciertas situaciones, tratan de abastecerse de productos básicos como alimentos de inmediato “pues piensan que estos productos van a escasear. Pero no se dan cuenta que con esa acción, lo único que hacen es generar una mayor demanda, e impulsan con esa actuación, a que los precios suban. Es decir, a que ocurra lo que ellos quieren evitar que pase”.

Por ello, la principal recomendación hoy, no caer en gastos que no sean estrictamente necesarios. Al menos, en la medida de lo posible.

“Lo importante sobre todo para la gente que hoy día depende de ingresos fijos, es decir, de sueldos, es que reasignen parte de su presupuesto hacia aquellas cosas que son necesarias, y prescindan de algunos gastos que probablemente, no son fundamental, y eviten así endeudarse”, indicó.

“Tratar de sacar un avance o tomar un crédito para poder mantener un estándar de vida, no sería recomendable, pese a que las tasas (de interés) están relativamente bajas, pues el problema es que se quedaría con poca liquidez o con poco crédito, si es que más adelante la situación pudiese ser más adversa”, aseguró.

 

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