• Actualmente la industria en Chile suma una veintena de empresas, las que han sabido aprovechar las favorables condiciones de nuestro país (climáticas y de presencia de algas, que es el alimento del abalón).
  • Durante la década de los 90, se inició la producción de abalón, tomándose las precauciones medioambientales por tratarse de una especie exótica, que podría alterar la fauna nativa.
  • El abalón es una especie de crecimiento lento, por lo que el costo de una lata está entre 10 y 15 mil pesos, lo que hace muy difícil que entre en Chile.
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Foto1: Andrea Cantillanes. Foto 2 y 3: Lautaro Carmona
La producción de la especie fue introducida en nuestro país el año 1982, cuando Fundación Chile y la Universidad Católica del Norte, socios de AquaPacífico, iniciaron su cultivo experimental. Gracias a ese impulso y de diferentes empresas privadas, se está generando una producción tendiente a satisfacer una demanda creciente en el mundo.

El abalón es un apreciado molusco, sobre todo para los asiáticos y considerado como un verdadero manjar en las mesas japonesas. Esto se replica en otros países de Asia, donde el alimento del mar tiene una gran demanda y —por lo mismo— alcanza altos precios, siendo el marisco de mayor valor en ese mercado. Un producto que en sabor y textura es muy similar al loco, y que está presente además en Corea, Estados Unidos, Taiwán y China.

Con todo, el abalón resulta prácticamente desconocido para casi la totalidad de los chilenos. Es un producto de la familia de los gasterópodos, el que se ha convertido en una importante exportación no tradicional para el país. Y es que actualmente, Chile es el quinto productor mundial de abalón, con más de 900 toneladas vendidas en el exterior anualmente, generando ganancias cercanas a US$ 20 millones.

La producción de la especie fue introducida en nuestro país el año 1982, cuando Fundación Chile y la Universidad Católica del Norte, socios de AquaPacífico, iniciaron su cultivo experimental. Gracias a ese impulso y de diferentes empresas privadas, se está generando una producción tendiente a satisfacer una demanda creciente en el mundo.

Actualmente la industria en Chile suma una veintena de empresas, las que han sabido aprovechar las favorables condiciones de nuestro país (climáticas y de presencia de algas, que es el alimento del abalón).

Esta ubicación en el ranking es sorprendente, dado que el llamado “emperador de los moluscos” es una especie implantada que en Chile sólo se produce por acuicultura (la especie que se cultiva es abalón rojo o californiano, Haliotis rufescens), principalmente en las regiones de Atacama, Coquimbo y Los Lagos, y con precauciones para que no tome contacto con la fauna marina nativa.

LA REALIDAD DEL ABALÓN EN COQUIMBO

Y aunque la mayoría de los chilenos nunca lo ha probado, la región de Coquimbo tiene todo para que la producción siga creciendo y Chile siga sorprendiendo como el competidor impensado en el mercado del abalón.

Axel Klimpel, director ejecutivo de AquaPacífico, institución que impulsa la producción de este alimento en la región, señala a diario El Día que las empresas de Coquimbo son pioneras y han liderado esta industria. “Si bien las estadísticas del molusco hoy indican que hay más producción en el sur (X región) por la cosecha que allá se realiza, las grandes empresas de abalón están en la región de Coquimbo, tienen sus unidades de negocios acá en la zona, que es donde se producen las semillas de estos moluscos”, explica.

Una de las razones por las que estas empresas se fueron a engordar al sur fue la disponibilidad de algas, que es el alimento de los abalones. “Por eso nosotros, como AquaPacífico, estamos involucrados en iniciativas para impulsar el cultivo de algas o el repoblamiento, con la base del esfuerzo que ha hecho la Universidad Católica del Norte para desarrollar conocimientos y tecnologías”, dice. Y es que teniendo el alimento necesario para el cultivo de abalones, hay un gran potencial de crecimiento de este sector en la zona.

CASO DE ÉXITO: LIVE SEAFOOD ORIUNDA DE COQUIMBO

Entre las empresas oriundas de la región que han logrado desarrollarse e ir incrementando progresivamente su producción está Live Seafood, que comercializa sus productos en formato de conserva con destino Hong Kong. Alex Poblete, gerente de proyectos y producción, cuenta los orígenes de la empresa el año 2006, año en que el dueño, Alex Abumohor, junto a otros socios, sondearon distintas posibilidades para entrar al negocio acuícola, coincidiendo con el apogeo del abalón. “La firma se inició en Coquimbo, al lado del puerto, aunque optamos por hacer la engorda en Chiloé, porque nos resultaba más económico”.

Según Alex Poblete, partieron con 13 toneladas, llegando actualmente a las 200, que es la meta que se habían planteado como empresa.  “No tenemos planes de aumentar ese volumen, dada la poca disponibilidad de algas en los meses de invierno. Eso hasta que aparezca el sustituto, el alimento artificial, que es lo que estamos buscando hoy día”.

En tanto, el mercado local no representa una alternativa de comercialización para los productores. El abalón es una especie de crecimiento lento, por lo que el costo de una lata está entre 10 y 15 mil pesos, lo que hace muy difícil que entre en Chile. “Los consumidores no van a pagar ese precio”, sostiene Poblete. Lo que sí podría hacerse, si es que se contara con el apoyo estatal para ello, es aprovechar los subproductos del abalón.

LA PRODUCCIÓN EN CHILE VERSUS LA DE ASIA

Con todo, es justamente China el principal productor —por lejos— de abalón. Casi la totalidad de la producción mundial se genera ahí, en los más de 300 centros de acuicultura con que cuenta, los que agregados a la captura del medio natural superaron las 115 mil toneladas el 2015; en tanto, la suma de todos los otros países productores generó 25 mil toneladas.

En el desproporcionado ranking de países productores, Corea ocupa el segundo lugar.

Y es sorprendente ver a Chile en el ranking de países productores, considerando que el abalón no es una especie nativa. La historia comienza en la década de los 80’, cuando Fundación Chile y la Universidad Católica del Norte iniciaron el cultivo experimental de esta especie en Coquimbo, con la introducción del abalón rojo o californiano (Haliotis rufescens), proveniente de la costa oeste de Norteamérica. Luego también se introdujo el abalón verde o japonés (Haliotis discus hannai), pero su participación es muy menor dentro del volumen de producción total.

Durante la década de los 90, se inició el escalamiento, tomándose las precauciones medioambientales por tratarse de una especie exótica, que podría alterar la fauna nativa.

Los altos precios alcanzados por el marisco en el mercado asiático fueron un estímulo para que surgieran numerosas empresas en torno al cultivo y exportación de este molusco gasterópodo, en lo que en algún momento se denominó la “fiebre del abalón”. Sin embargo, “las dificultades propias de este tipo de desarrollo y la fuerte competencia internacional han ido decantando esta industria, que de todos modos hoy mantiene 25 empresas activas y un quinto lugar entre los mayores productores (superando las 1.200 toneladas el 2016, según cifras de Sernapesca), en un molusco que la gran mayoría de los chilenos nunca ha probado”, afirma Mario Véliz, coordinador de AquaPacífico.62-01RVA CON INFOGRAFIA DE 22x6 (ADJUNTA)

SEGUIR CRECIENDO: EL DESAFÍO DE LA INDUSTRIA

Con el objetivo de dar solución a las problemáticas que hoy enfrenta el sector abalonero, AquaPacífico ha generado propuestas concretas, con modelos que vinculan la investigación desarrollada por sus socios con las necesidades de la industria.

En concreto y pensando en dar a conocer las características de este cultivo y sus proyecciones, a la vez que trabajar de manera alineada con el sector productivo, AquaPacífico está realizando seminarios en todo el territorio nacional sobre el abalón.

Justamente esta semana el equipo del centro estuvo en Coquimbo, puntualmente en la UCN, dictando un seminario en torno a la producción del molusco.

Axel Klimpel, director ejecutivo del centro acuícola, sostiene que este tipo de encuentros son una oportunidad para aprender cómo otros han superado las brechas que tenemos ahora en Chile.

“Estos seminarios son muy importante justamente para estas empresas de la región de Coquimbo, porque se abordan los desafíos que tiene este sector productivo para seguir creciendo y aprovechar nuevas oportunidades de desarrollo acá en la región”, finalizó.

“Las empresas de Coquimbo han sido pioneras y han liderado la industria del cultivo de abalones en Chile”. Axel Klimpel, director ejecutivo de AquaPacífico.

 

900 toneladas de abalón chileno se venden en el exterior anualmente, generando ganancias cercanas a US$ 20 millones.

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