Apicultores están preocupados porque se espera una rebaja de un 30% en la producción de miel. Varios no podrán cubrir contratos de polinización, lo que se tradu-ce en perjuicios por $300 millones
Felipe Pardo Ortega
La Serena
La voz de alerta la dio un grupo de apicultores de Monte Patria, quienes, desde principios de marzo, habían notado un extraño fenómeno en algunas de sus colmenas: Gran parte de las abejas emprendieron vuelo sin rumbo conocido dejando abandonada a la reina, mientras otras murieron, lo que implicó un severo perjuicio en la producción de miel.
Por esta razón, es que se citó a una reunión de emergencia que fue encabezada por la seremi de Agricultura, Lorena Sandoval, y el alcalde de la comuna, Juan Carlos Castillo, además de contar con la presencia de cerca de 30 productores, quienes expusieron la problemática.
Luis Narváez, presidente de la Agrupación de Apicultores de Monte Patria, responsabilizó directamente al factor climático, pues se habrían mantenido las altas temperaturas entre otoño e invierno. “Las abejas que nacen en el periodo abril - mayo, dosifican su energía para llegar óptimas a septiembre en un lapso de 180 días. Sin embargo, como no hubo temporada invernal, siguieron trabajando, sufriendo posteriormente una muerte prematura a los 35 y 40 días”.
Pero esa mortandad que podría reportar un recorte en la generación de miel en hasta un 30%, no es el principal dolor de cabeza, sino que son los contratos por temporada de polinización lo que mantiene intranquilos a los microempresarios. “Hubo muchos como yo que cerraron acuerdos que serán muy difíciles de cumplir. (...)
Seguimos perdiendo abejeras, por lo que estamos muy preocupados ya que las compañías harán valer el contrato”, señaló Jaquelina Olivares, quien reside en la localidad cordillerana de Los Clonquis y pasó de 580 colmenas a 430 en pocos meses.
De acuerdo a Luis Narváez, el catastro total de panales en la comuna alcanza los 7.200, aunque en virtud de la extinción de abejas, se aguarda que sólo quede operativo un rango de entre 1.500 y 2 mil. En virtud de ese escenario, los trastornos económicos serían millonarios. “La pérdida por polinización bordeará los $300 millones durante esta temporada”, anticipó el dirigente.
LOS PASOS DEL EJECUTIVO. La seremi Lorena Sandoval conoció de primera fuente este suceso, por lo que instruyó al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) para que investigara su origen. Eso sí, hizo un llamado a denunciar para contar con antecedentes reales.
“Este acontecimiento es desconocido en el país, pero no en otros donde se le ha denominado Síndrome de Colapso de las Colmenas. Estamos averiguando si se ha replicado en otras regiones”, acotó. A la reunión, Sandoval llevó un especialista para que informara a los productores de las posibles causas de este hecho.
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