Para ello el Laboratorio Andes Control solventará la condición de potencia alimentaria con productos de calidad, sustentables y nutritivos
Felipe Pardo Ortega
La Serena
Hace por lo menos cuatro años ha habido una decidida ofensiva para posicionar a Chile como potencia agroalimentaria. Ganas no han faltado, propiciando seminarios y encuentros de análisis en todo el país, incluyendo a la Región de Coquimbo.
Tampoco se ha quedado atrás con políticas tendientes a alcanzar esa meta, tanto desde la agricultura familiar campesina hasta los grandes exportadores.
Pero convertirse en un importante actor mundial productor de alimentos no es fácil y para ello se debe contar con todos los eslabones de la cadena. Ejemplo de ello es lo que hicieron dos grandes del Hemisferio Sur: Australia y Nueva Zelanda, que incorporaron elementos diferenciadores como conocimiento científico, innovación tecnológica, alianzas empresariales y desarrollo y transferencias de tecnología.
“Los grandes desafíos para la industria alimentaria son generar con calidad y de acuerdo a los requerimientos de consumidores cada vez más críticos e informados”, señaló el gerente de Nuevos Negocios de Fundación Chile, Andrés Pesce.
Y en esa línea son varios los aspectos a tomar en cuenta, pues ya no basta con producir, sino que hay que hacerlo con calidad y sustentabilidad con el medio ambiente. En esa línea, uno de los entes que solventa ese objetivo es el Laboratorio Andes Control. Su gerente general, José Miguel Valdés, expresa que no sólo es importante que existan alimentos suficientes, sino también que sean saludables y seguros.
“Hoy las políticas alimentarias de los países buscan proteger la salud de las personas y los consumidores están acostumbrados a acceder a una amplia variedad de alimentos frescos y procesados de buena calidad a precios razonables”, sostuvo. Agregó que “nosotros velamos porque los alimentos cumplan con las normas y permitan a productores y/o exportadores comercializar sus productos teniendo la certeza que cumplen con las exigencias”.
El profesional, quien destacó los servicios de la empresa (ver recuadro), estipula que uno de los elementos que impulsará el desarrollo agropecuario es instruir a la población de la importancia de consumir productos de óptima calidad. “No sólo desde el punto de vista organoléptico, es decir, que se vean y huelan bien, sino inocuos y nutritivos, siendo esto último un factor clave para incentivar la producción”.
Por ende, el mensaje de José Miguel Valdés es aunar esfuerzos para promover la investigación y desarrollo, y promocionar los productos chilenos en el extranjero con una marcada calidad.
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