• Este año el árbol de Navidad será el pino araucaria que se encuentra en la Plaza de Armas de la capital regional.
Crédito fotografía: 
Lautaro Carmona
Los recursos de aquellas actividades que fueron suspendidas por la crisis sanitaria, serán redestinados en comprar insumos de primera necesidad para familias vulnerables en la comuna de La Serena y Coquimbo.

Hace unos meses se suspendieron los shows pirotécnicos para Año Nuevo en La Serena y Coquimbo. Y es que las consecuencias del estallido social y la pandemia han obligado a los municipios a priorizar los recursos.

De esta manera, la inversión que antes se utilizaba para los fuegos artificiales, fue redestinada para cubrir necesidades de la población.

Cabe recordar que alguna de las alternativas que se manejan para despedir el año, es realizar un show de luces, que pueda ser disfrutado por los niños del espectro autista y al mismo tiempo, amigable con las mascotas.

Una decisión similar se tomó para la celebración de Navidad, dejando de lado la tradicional instalación de los árboles de fantasía que iluminaban las plazas de la conurbación.

“Todo ese dinero que no se gastará en las actividades de celebración, se va a gastar exclusivamente en la gente”, Roberto Jacob, alcalde de La Serena

Al respecto, el alcalde de Coquimbo, Marcelo Pereira, indicó que “no tendremos una fiesta masiva de Navidad, principalmente para evitar aglomeraciones y la transmisión comunitaria de este virus que aún no sabemos cómo va evolucionar”.

Aun así, respecto a las actividades que se mantendrá, el edil sostuvo que entendiendo la difícil realidad de muchos hogares por la falta de empleo,  “desde el municipio hemos hecho un esfuerzo para adquirir 37 mil juguetes, que serán entregados a partir de la segunda quincena de diciembre a los más pequeños”.

Además, se contempla la repartición de cajas de alimentos a grupos focalizados más vulnerables. “Esta ayuda será para que en la celebración de estas fiestas de fin de año, las familias coquimbanas puedan compartir sus anhelos y esperanzas alrededor de la mesa”, expresó Pereira.

Nuevo símbolo

Asimismo, en La Serena se vivirá un nuevo hito a raíz de la redistribución de recursos. El tradicional árbol navideño se reemplazará por uno natural, iluminando el pino araucaria que se encuentra en la Plaza de Armas de la ciudad.

“Lo único que queremos nosotros es entregarles un árbol de pascua a los niños, ya que son ellos quienes más lo disfrutan. Esta vez vamos adornar el hermoso pino que definitivamente, ahora en adelante, será el árbol de Navidad de La Serena”, manifestó el alcalde Roberto Jacob.

Sobre los recursos, el jefe comunal señaló que están siendo distribuidos en giftcard, cajas de alimentos, vales de gas y todos los insumos de primera necesidad para quienes más lo necesiten. “Todo ese dinero que no se gastará en las actividades de celebración, se va a gastar exclusivamente en la gente”, precisó.

Otras ayudas en La Serena

Entre las iniciativas que ha impulsado el municipio para ir en apoyo de los más abatidos por la crisis sanitaria, hace unas semanas presentó la iniciativa de destinar 30 millones de pesos para ir en ayuda de los crianceros del sector rural, los que se han visto fuertemente afectados por la sequía que azota a la región y que en muchos casos, ha significado la muerte de sus animales por la falta de alimentos.

De igual manera el edil serenense dispuso un nuevo camión aljibe, que se suma al que ya está en funcionamiento, para la entrega de agua productiva destinada para el riego en el sector rural.

Fiestas en familia

La pandemia ha cambiado el estilo de vida de la sociedad, que ha tenido que adaptarse a las restricciones y a una “nueva normalidad”. No ha sido fácil, pero de a poco las familias se han ido acostumbrando a enfrentar el día a día bajo las normas Covid. 

La Navidad y Año Nuevo no serán la excepción, ya que en el marco del plan Paso a Paso del Gobierno, la estrategia de prevención de contagios implica limitar el aforo de las reuniones familiares, además de la movilidad.

En conversación con El Día, la familia Rodríguez cuenta que este año las celebraciones serán con mucha precaución. Paz comenta que para resguardar a sus abuelos, los invitados serán los mínimos.

“Ellos (abuelos) pasan la mayor parte del tiempo en el campo para que no estén expuestos a contagios. Por esta razón, este año festejaremos en un grupo más reducido. Para evitar inconvenientes, estas fiestas las pasaremos así, con mucho autocuidado”, cuenta.

Los efectos económicos de la pandemia también ha sido un tema a considerar en estas fiestas de fin de año. Muchos han sido despedidos y otros han visto mermados sus ingresos.

“Si hay que rescatar algo bueno de este año, a pesar de todo, es que esta Navidad podremos apreciar aún más a nuestra familia. Tantas personas que han perdido seres queridos por esta horrible enfermedad. Eso nos ha llevado a reflexionar que la salud no nos ha faltado, lo que podría ser el mejor regalo de Navidad que se pueda tener en esta pandemia, expresó Segundo, uno de los miembros de la familia.

 

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