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EFE
Exigen que el Gobierno anule un artículo del nuevo Código Penal que, a su juicio, penaliza la labor médica y un decreto para fiscalizar al sector sanitario en el sistema público.

Los médicos bolivianos en huelga desde hace más de un mes ratificaron hoy que dialogarán con las autoridades, pero sin suspender sus medidas de presión, mientras que el Gobierno insistió en que las protestas de los galenos se han tornado políticas.

El presidente del Colegio Médico de Bolivia, Aníbal Cruz, dijo a los medios en Cochabamba (centro) que las "bases" del sector en los nueve departamentos tienen la voluntad de dialogar, pero a la vez "han determinado no levantar las medidas de presión".

El sector respondió de esta forma a una carta enviada en la víspera por el ministro de la Presidencia, René Martínez, quien había convocado a los médicos a dialogar "al más alto nivel", previa suspensión de la huelga.

La protesta de los médicos ha dejado sin atención desde hace 31 días a los centros de salud estatales, donde sólo funcionan los servicios de emergencia, y ha sumado respaldo de algunos establecimientos privados.

Los galenos reclaman que el Gobierno anule un artículo del nuevo Código Penal que, a su juicio, penaliza la labor médica y un decreto para fiscalizar al sector sanitario en el sistema público.

En los últimos días hubo en La Paz movilizaciones callejeras, sobre todo de estudiantes de Medicina, que acabaron en fuertes enfrentamientos con la Policía.

También ha habido marchas en otras ciudades, además de grupos de médicos que han iniciado huelgas de hambre en distintos lugares.

La protesta de los médicos ha recibido respaldo de otros colegios de profesionales, incluidos los de abogados, ingenieros y arquitectos, que esta semana emitieron comunicados para manifestarse sobre el conflicto.

El ministro de Gobierno (Interior), Carlos Romero, aseguró que la movilización de los médicos "está siendo apropiada por políticos" de oposición que, según el alto funcionario, fueron vistos en algunas marchas.

"Esta violencia que está siendo promovida por agitadores, por grupos de choque dirigidos por políticos neoliberales, de oposición está desnaturalizando la movilización de los médicos, la está convirtiendo en una movilización política y esto es preocupante porque desfigura el carácter de esa movilización", dijo Romero.

El ministro hizo estas declaraciones desde el trópico de Cochabamba (centro), donde el presidente Evo Morales y otros altos funcionarios están reunidos desde esta mañana para evaluar los resultados de la gestión gubernamental de este año.

Cruz negó que la protesta médica busque "desestabilizar" al Ejecutivo y aseguró que quieren dialogar "para exigir al Gobierno una posición respecto al futuro de la salud de Bolivia".

 

 

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