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The Sun
La noche de fiesta del padre Crossan, ocurrió en julio pasado en los terrenos que la iglesia católica posee en San Patricio, Banbridge, Irlanda del Norte.

La iglesia católica ha sido remecida, de nuevo, con las líneas escritas desde los principales periódicos europeos, como The Sun, reportando la noticia.

El escándalo pone de nuevo en primera fila a un sacerdote, pero esta vez, tiene que ver con la fiesta en la que, por dos días, se enfrascó el padre católico norirlandés, Stephen Crossan, de 37 años.

Si verlo en una “carrete” o juerga, olvidando la sotana, ya es de por sí una falta grande a la institución que representa, el agravante tiene que ver con las imágenes que lo muestran levantándose de su silla y aspirando una línea de cocaína, en una secuencia que le está dando la vuelta al mundo.

Crossan, según el relato en The Sun, aseguró antes de aspirar la droga, “no debería hacer esto”, pero lo hace y dentro de una habitación que un testigo ha descrito como una casa llena de recuerdos y simbología nazi.

 

"FUE SOLO UNA NOCHE"

La noche de fiesta del padre Crossan, ocurrió en julio pasado en los terrenos que la iglesia católica posee en San Patricio, Banbridge, Irlanda del Norte.

Consultado por una periodista, Crossan, negó ser un drogadicto, atribuyendo el episodio a una salida momentánea de la iglesia, que analizaba en ese entonces su permanencia en la institución, desde que este tomó los hábitos y completó un curso de teología en 2007.

Dijo que tenía depresión y que estaba enfermo cuando se tomaron las imágenes. El padre Crossan estaba siendo apoyado por su parroquia, en esos momentos.

“Fue solo una noche y eso fue todo. No tengo problemas con las drogas “, le dijo a la periodista Ruth Warrander, pero los testimonios recogidos sobre esa noche, lo describen bebiendo Whiskey Jack Daniels, además de aspirar la cocaína.

Sobre la simpatía que el religioso tiene con los nazis, otros testigos que estuvieron al menos siete horas en la fiesta de dos días, aseguran que al llegar fueron recibidos con un cargado simbolismo de esta.

Los recuerdos incluían banderas, sombreros y un águila con una cruz gamada (esvástica) sobre un pedestal en la repisa de la chimenea del padre Crossan.

Uno de los testimonios, asegura haberlo visto en un momento de la fiesta, realizando el saludo nazi.

No fue solo el saludo. El sacerdote se colocó, según los testimonios, un sombrero del tercer Reich para realizarlo.

SUSPENDIDO INDEFINIDAMENTE DE LA IGLESIA

El obispo de Dromore, John McAreavey, dijo en un comunicado que “no había tenido conocimiento del incidente”, pero confirmó que Crossan se mantendrá alejado del sacerdocio.

Dijo estar preocupado por la salud del padre Crossan. “Rezaré en su apoyo y el de su familia, independiente de la crisis que esté atravesando”, aseguró el obispo irlandés.

Sin embargo, en mayo de 2015, Crossan ya se había alejado del sacerdocio por motivos de salud, sin especificar, qué tipo de afección lo apartó de la fe.

La policía norirlandesa le dijo al Belfast Telegraph que la policía estaba al tanto del artículo publicado sobre el padre Crossan y por lo tanto había iniciado una investigación al respecto.

 

 

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