• Si bien existen cuestionamientos respecto de algunas aristas, todos coinciden en que la utilización de las sillas es fundamental para resguardar la seguridad de los menores.
  • Rosa Larenas, vecina: “Yo creo que todo cambio empieza de a poco, paso a paso, y seguramente después esto se va a ir perfeccionando, eso es lo que una espera”.
  • Pedro García, vecino: “Hoy en día la mayor parte de las familias tienen más de tres hijos. ¿Cómo lo van a hacer para andar con los tres en al auto?... Lo único que se me ocurre a mí es que se compren autos con tres corridas de asientos”.
  • Luis Alberto Stuven, Exseremi de Transportes: “Si tú le ponías estas condición a los conductores de la locomoción colectiva, me imagino que el paro al día siguiente se venía de inmediato”.
  • Manuel Correa, Presidente de Asotacol: “La razón más poderosa en es este caso tiene que ver con motivos prácticos que nosotros le hicimos ver a la autoridad cuando se tramitaba la primera ley fue que era inconveniente que a nosotros se nos aplicara esta medida, porque un colectivo no sabe a qué persona va a llevar”.
  • Óscar Pereira, Seremi de Transportes: “Lo primero que hay que entender acá es que a nosotros nos interesa que los padres que los padres tomen conciencia. La finalidad de esta ley no es sacar partes ni multas, sino que disminuir el riesgo”.
  • Francisco Opazo, Coronel de Carabineros: “Nosotros queremos ser lo más comprensivos posibles en este tema y entendemos que no toda la gente está interiorizada de esta normativa, por eso que utilizamos este fin de semana para hacer una marcha blanca e informarle a la gente que está incumpliendo la ley que ahora el traslado tiene una nueva exigencia”.
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El Día
Controversia ha generado la normativa que rige desde el viernes y hay quienes incluso hablan de serias “inconsistencias”. El seremi de Transportes y Telecomunicaciones responde los cuestionamientos y asegura que el espíritu de la ley es únicamente proteger a los menores.

Desde el viernes 17 que comenzó a regir en Chile la nueva normativa de tránsito, que establece que los niños de hasta nueve años (y una estatura de 135 centímetros y 33 kilogramos de peso) deben ser transportados en sillas de autos y/o alzadores en el asiento trasero de los vehículos -antes este requerimiento era sólo para los menores de hasta 4 años-. De no hacerlo, los padres arriesgan multas que van desde 1,5 a 3 UTM (aproximadamente entre $66.000 y $132.000), y en casos de mayor gravedad incluso la suspensión de la licencia de conducir por un plazo de entre 5 y 45 días.

Ya van seis días desde la puesta en marcha de la modificación legal, y todavía persisten dudas entre los usuarios. Y es que pese a que desde un comienzo el cambio fue valorado ya que el espíritu de la norma es el de proteger a los menores, cuya principal causa de muerte externa -circunstancias no naturales-  son precisamente los accidentes de tránsito, a medida que han pasado los días no sólo han surgido interrogantes, sino también algunas críticas por eventuales falencias e “inconsistencias” que tendría la ley.

La calle dividida

Al ser consultados en la calle, la gente tiene opiniones diversas, eso sí, coinciden en que ha faltado difusión por parte de la autoridad para aclarar todo tipo de interrogantes.  

Rosa Larenas, vecina serenense, asegura que la modificación legal ha sido “un tremendo avance. Porque si tú te fijas cuando vas en la carretera, siempre ves a niñitos chicos que van en la parte de atrás totalmente solos, o muchas veces mirando por la ventana con la mitad del cuerpo afuera, entonces me parecer súper importante que se endurezca la normativa”, sostuvo.

Eso sí, asegura que la “ley debe madurar”, ya que admite, ella también tiene algunos reparos, por ejemplo, con el hecho de que existan las mismas exigencias para los vehículos de la locomoción colectiva o los furgones escolares, quienes no están obligados a mantener sillas para niños. “Yo creo que todo cambio empieza de a poco, paso a paso, y seguramente después esto se va a ir perfeccionando, eso es lo que una espera”, agregó Larenas.

En esta misma línea el trabajador Pedro García, habló derechamente de un mal diseño de la normativa. “Hoy en día la mayor parte de las familias tienen más de tres hijos. ¿Cómo lo van a hacer para andar con los tres en al auto?... Lo único que se me acurre a mí es que se compren autos con tres corridas de asientos, porque además la silla para un niño de más de cinco años te ocupa como un espacio y medio en la parte de atrás. Entonces, hay cosas ahí que no cuadran bien”, dijo García.

Cuestionamientos de ex seremi

Quien también se ha mostrado crítico de la actual normativa y cree que es perfectible, es el exseremi de Transportes y Telecomunicaciones durante el Gobierno de Sebastián Piñera, Luis Alberto Stuven, quien además hoy preside la Fundación dedicada a la prevención de accidentes de tránsito, “Corre Conmigo”.

La exautoridad manifiesta que en términos generales el espíritu de la le parece positivo ya que pone de realce la seguridad de los niños. Sin embargo, precisa que todavía encuentra “aristas discordantes”, en términos de poner en práctica la ley. “Primero, creo que la ley implica un mayor costo económico para las familias a la hora de trasladarse con los niños (las sillas van desde los $50.000) y en algunos casos existirá incluso una imposibilidad de viajar con los niños. Con esto me refiero a que cuando haya grupos familiares que tienen tres o más niños deberán tener distintos tipos de silla, cuestión que es inaplicable, porque no caben. De hecho, tengo un ejemplo muy cercano de una persona que trabaja conmigo, la que tuvo que enviar a uno de sus hijos en bus desde Santiago porque no tenía espacio para otra silla en el vehículo, sólo cabían dos. Entonces esas cosas producen algo de ruido”, manifestó.

¿Y el transporte público?

En relación a que no se les esté exigiendo cumplir con esta férrea normativa a los vehículos del transporte público Stuven es categórico. “Aquí se privilegió, más allá de la seguridad de los niños, los interese particulares”. Y claro, el exseremi cree que las actuales autoridades prefirieron no entrar en conflicto con estos gremios y no exigirles la silla. “Si tú le ponías estas condición a los conductores de la locomoción colectiva, me imagino que el paro al día siguiente se venía de inmediato. Eso desde un punto de vista político. Ahora, si yo como colectivero tengo ahora mantener a disposición una silla, alguien tendrá que pagarla y generalmente en estos casos los precios se traspasan al usuario final lo que iba a terminar con un alza en el precio de los pasajes. Entonces lo que el gobierno hizo aquí fue evitarse mayores problemas”, indicó Stuven.

Gremio de taxis colectivos

Pero desde la propia asociación gremial de Taxis Colectivos de La Serena y Coquimbo (ASOTACOL) aclaran que el que ellos no estén obligados a tener sillas para niños en los automóviles obedece a un tema meramente práctico. Así lo consigna el presidente del gremio en la zona Manuel Correa. “Hay varias razones por las que a nosotros no se nos exige la silla y tiene que ver con que somos conductores profesionales y además que presentamos una baja tasa de accidentes. Sin embargo, la razón más poderosa en es este caso tiene que ver con motivos prácticos que nosotros le hicimos ver a la autoridad cuando se tramitaba la primera ley fue que era inconveniente que a nosotros se nos aplicara esta medida, porque un colectivo no sabe a qué persona va a llevar, porque supongamos que tenemos que trasladar a una madre con su bebé, tendríamos que sacar la silla del maletero, instalarla hacer bajar a los otros pasajeros, después hacer subir a la mamá, al bebé, etcétera, eso en términos operativos no funcionaría y así lo entendieron los parlamentarios en su minuto”, precisó Correa.

Seremi responde

El seremi de Transporte y Telecomunicaciones de la Región de Coquimbo, Óscar Pereira está consciente de que la ley puede concitar algunas dudas. Sin embargo, está convencido de que el principio que la rige, el de resguardar al máximo la seguridad de los niños, se antepone a cualquier cuestionamiento. “Lo primero que hay que entender acá es que a nosotros nos interesa que los padres que los padres tomen conciencia. La finalidad de esta ley no es sacar partes ni multas, sino que disminuir el riesgos de que los niños resulten lesionados en caso de sufrir algún tipo de accidente de tránsito”, sostuvo.  

Consultado sobre si se pensó en que la medida perjudicaría a las familias que tienen más de tres hijos, ya que no cabría la misma cantidad de sillas en la parte trasera del vehículo, lo que sería un impedimento para poder viajar en familia, manifestó que esto sólo era una apreciación, ya que todo dependía del automóvil. “Esto es muy relativo y depende del auto, por eso el llamado a los padres es a escoger una silla adecuada y obviamente la silla más grande no siempre es la que nos va a servir. Aquí hay que ser consiente en que pueden ir perfectamente tres niños de distintas edades en las sillas atrás. Recordemos que esta ley salió hace mucho tiempo y lo que hacen estas nuevas modificaciones es en el fondo elevar los estándares para darles mayor seguridad a nuestros niños. Para eso está toda la información en la página de Conaset donde salen especificaciones como por ejemplo que si un niño es menor de dos años tiene que ir mirando hacia atrás y una serie de otros puntos que ojalá las personas pudieran revisar”, sostuvo.

En relación a por qué hoy día la exigencia es sólo para vehículos particulares y no para la locomoción colectiva, Pereira precisó que se debe esencialmente a que la tasa de accidentabilidad es mucho mayor en el transporte privado. “Estamos atacando el problema mayor porque el gran porcentaje de vehículos a nivel nacional corresponde a automóviles particulares, no públicos y es también en este tipo de vehículos donde se producen los accidentes. Además, recordemos que, por ejemplo, hoy día el transporte escolar cuenta con toda la normativa vigente para que el conductor tenga licencia profesional, entonces en ese caso también tenemos un porcentaje de gente muy preparada y experta al volante”, sostuvo.

Los precios

Con respecto a los precios de las sillas, los que, según se ha dicho, serían demasiado altos para las familias de clase media, ya que los valores van desde los $50.000, Pereira indica que, “no necesariamente la silla más cara es la mejor. Además la gente debe pensar que es una inversión, y la seguridad de nuestros niños no tiene precio y así como a veces nos compramos un celular de gama alta, los padres no deben complicarse por comprar una silla. De hecho, creo que ni siquiera deberíamos tener una ley para invertir en la seguridad de nuestros niños”, concluyó. 4601Ir

Carabineros y mirada educadora

Tras el primer fin de semana desde la entrada en vigencia de la nueva ley, desde Carabineros, encargados de efectuar las fiscalizaciones y que se cumpla con la normativa, hicieron un balance positivo y aseguraron que de a poco la gente va internalizando esta nueva exigencia en el traslado de los menores.

Así lo consignó el Coronel de la institución, Francisco Opazo, quien indicó que sí habían sorprendido a gente sin las sillas para los menores, pero que en esta ocasión optaron por no cursar las infracciones. “Lo que pasa es que nosotros queremos ser lo más comprensivos posibles en este tema y entendemos que no toda la gente está interiorizada de esta normativa, por eso que utilizamos este fin de semana para hacer una marcha blanca e informarle a la gente que está incumpliendo la ley que ahora el traslado tiene una nueva exigencia. Ahora que ya ha sido lo suficientemente difundido en los medios vamos a cursar la las infracciones correspondientes. De todas formas, aquí hay una labor educadora y no se trata de sacar un parte por sacar un parte. No es una  cacería de brujas”, indicó.

Las dudas

¿Por qué no el transporte público?

De acuerdo a las autoridades los vehículos pertenecientes al transporte público y furgones escolares, no están obligados a cumplir con la normativa y mantener las sillas. Esto, porque los choferes de estos vehículos tienen licencia profesional, y tienen una baja tasa de accidentabilidad. Además, sería poco eficiente, según señalan desde el gremio.

¿Caben tres sillas?

Es una de las principales críticas que se le hecho a esta ley, ya que no cabrían en la parte trasera por lo que las familias con esta cantidad de hijos se verían perjudicadas. Desde la seremía de transportes sólo han señalado que los padres deben adecuarse a la normativa.  

¿Están sacando partes?

Desde Carabineros aseguran que están fiscalizando, sin embargo, indican que la labor esencial que realizan es de orientación y que están procurando orientar a las personas.

 

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