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Clarín
La joven dejó una nota a sus padres explicando el porqué de su actuar. La familia de Daniela vive uno de los peores episodios de sus vidas.

Un adiós, para siempre, y una experiencia extremadamente dolorosa para su familia. Los seres queridos de Daniela Ayelén Delgado, de 26 años, lidian con uno de los peores episodios de sus vidas.

Su madre recibió una inesperada visita cuando apenas llegaba la mañana del pasado domingo 04 de julio. Unos policías llamaron a la puerta para preguntarle si conocía a la joven.

Laura Illescas, de 45 años, pensó que se había ido para alguna fiesta clandestina, según relata el periódico argentino Clarín.

La mujer se dirigió a la pieza de su hija. Estaba vacía, pero encontró una nota que respondía el porqué de su ausencia.

“Perdón por todo, por lo que voy a hacer. Ya no tengo fuerza para seguir. Quiero que quemen todas mis cosas y me quemen a mí, ya no soy feliz. Me cansé de vivir esta vida. Perdón. Los amo. Mi vida está en ruinas por culpa del Gordo. Me voy a matar en la casa del Gordo. Espero que sepan muy bien qué hacer con él. Aye”.

La mujer comenzó a gritar desesperada y en dirección a la construcción de su hermana. A unos metros, vive con su esposo y la hija de ambos de tan sólo cuatro años.

 “Ayelén se mató en lo del Gordo”, le decía llorando. Los policías, según el citado medio, aún no le habían confirmado nada.

Eran cerca de las seis de la mañana. Todo ocurría en Llavallol, en la zona sur del Gran Buenos Aires.

Violencia de género y aborto: la historia de Ayelén Delgado

Las calles Cuyo y Sarratea, en el domicilio de la pareja de “Aye”, como conocían a la joven, eran una escena difícil de asimilar, pero cierta. Era tan real que dos niños descubrieron el cuerpo, colgando frente a la casa del “Gordo”.

La historia de esta pareja es compleja. En la carta que Ayelén Delgado dejó sobre su cama, trataba de explicar el tormento que pasó junto al que también es conocido como el “Chino”, a través de sus redes sociales.

Se conocieron en 2016. Desde entonces, la situación fue un ir y venir de peleas y agresiones denunciadas por la joven. Minutos antes de quitarse la vida, las redes sociales de “Aye” fueron también un muro de lamentos y la explicación final de su proceder.

“Estoy tan triste que no puedo ni pensar, cómo me lastimó este chabón. Me obligó a abortar diciendo que yo lo quería atar con un hijo. Yo lo quería tener. Me decía que no le diga nada a mi familia, yo estaba muy enamorada de él y lo menos que quería era que él se sintiera atado a mí o mal”, publicó la desesperada joven, minutos previos a dirigirse al domicilio de su pareja.

De hecho, su madre desconocía que había abortado.

En 2018, Ayelén había tenido una prueba dolorosa de la forma en que se comportaba su novio. Ambos tuvieron un accidente de tránsito en una motocicleta que ella compró con una indemnización de otro accidente. Uno laboral.

Cuando un auto los embistió, él salió casi ileso. Pero ella fue lanzada por los aires con el impacto, quedando con serias lesiones en ambas piernas. Requirió largo internamiento, operaciones costosas y una silla de ruedas para una lenta recuperación.

“Él no se hizo nada, quedé internada. Necesitaba plata para la operación de mis piernas, con mi familia juntamos lo que tenía, él me dijo que me iba a dar la plata, jamás me dio nada. Me dejó re tirada, ni siquiera en Navidad vino a verme mientras yo estaba en una silla de ruedas en rehabilitación”.

Sin embargo, retomó la relación con el sujeto, la cual su madre describe en sus propios términos: “Siempre fue una relación tóxica, de parte de los dos”, reconoce Laura Illescas, quien recibe un nuevo golpe de la vida. En 2009 ya había perdido a su hijo de 12 años, debido a la Leucemia. Ahora, afronta una nueva tragedia con el suicidio de Ayelén.

El periódico Los Andes también difundió la noticia. En esta, cita a la madre de Aye, asegurando que el “Gordo” y su familia no se acercaron a la escena cuando el cuerpo de la joven yacía, sin vida, afuera del inmueble.

“El maltrato fue psicológico. Hasta el sábado anterior estuvieron juntos, nunca cortaron la relación. Mientras mi hija estaba colgada en la vereda, ellos se fueron de la casa. No salieron ni se acercó ningún familiar, hasta las 10:30 que vino la Policía Científica a descolgar el cuerpo”.

Respecto al aborto que Ayelén denunció que fue obligada a realizarse, no se sabe exactamente cuándo ocurrió y si fue practicado tras la entrada en vigencia en Argentina de la ley IVE (Interrupción Voluntaria del Embarazo) en diciembre del 2020.

Lo que se sabe con certeza, es que hasta los últimos instantes de esta pareja, hubo peleas, reproches y maltrato verbal.

El viernes antes, previo al suicidio, discutieron por WhatsApp. El “Gordo” la acusó de chatear con otra persona. Cuando ella lo negó e intentó replicar más al respecto, él la frenó con un rotundo “Dejá de joderme”. Acto seguido, la bloqueó.

La última y definitiva comunicación entre ambos, fue cuando ella escribió su descargo antes de tomar la decisión de no vivir más.

“Esto lo hago para que sepan la clase de persona que fue conmigo este chabón”. El nombre de su novio lo escribió, pero los medios argentinos no lo dieron a conocer, ya que el sujeto no está siendo investigado o ha sido imputado por alguna causa.

Sin embargo, el mensaje de Ayelén Delgado tenía un objetivo: “Y para que nunca más vuelva a lastimar y estafar a una mujer”, aseguró.

 

 

 

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