• El sismo de magnitud 7,5 que sacudió la isla de Célebes, justo antes de las 11H00 GMT del viernes, y la posterior ola de 1,5 metros que rompió contra la costa dejaron en Palu coches destrozados, edificios en ruinas, árboles arrancados y postes eléctricos caídos.
Crédito fotografía: 
Efe
El director del programa de Save The Children, Tom Howells, señaló que el acceso a las zonas afectadas es un “gran problema” que dificulta los rescates.

Las autoridades de Indonesia elevaron hoy a 832 la cifra de muertos por el sismo y el tsunami que sacudieron la islas de Célebes el viernes, mientras se abre paso la ayuda a las víctimas, condicionada por la amplia destrucción.

El portavoz de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB), Sutopo Purwo Nugroho, señaló en una rueda de prensa en Yakarta que 821 personas murieron en Palu y las restantes 11 en el distrito de Donggala.

Palu es la capital de la provincia de Célebes Central, tiene una población de 350.000 habitantes y es la zona más castigada por el tsunami, seguida por Donggala, con unos 277.000 habitantes y situado a unos 30 kilómetros al noroeste de la primera.

821 personas murieron en Palu y las restantes 11 en el distrito de Donggala

Sutopo explicó que aunque continúan cortadas las comunicaciones con Donggala han podido recibir informes sobre estas muertes.

Al listado oficial hay que sumarle 540 personas hospitalizadas y 16.732 desplazados, todos ellos víctimas de una catástrofe que comenzó con un sismo de 6,1 grados al que le siguió, tres horas después, un terremoto de 7,5 grados y un inesperado tsunami.

Sutopo informó de que hay cinco extranjeros, de los 71 que saben que se encontraban en Palu el viernes, en paradero desconocido: tres franceses, un surcoreano y un malasio.

Las autoridades creen que el ciudadano surcoreano forma parte de las 50 o 60 personas que quedaron atrapadas en el interior del Hotel Roa Roa de Palu cuando se derrumbó a causa de la catástrofe.

Los equipos de rescate empezaron hoy a sacar los sobrevivientes de entre los escombros de este establecimiento hotelero, una operación que no pudo abordarse antes por la falta de maquinaria pesada.

El presidente de Indonesia, Joko Widodo, llegó hoy a Palu vestido con uniforme militar de faena para reunirse con las autoridades y visitar hospitales y la playa de Talise, donde el tsunami se llevó a su paso las estructuras y vehículos de la costa y llegó hasta una mezquita, ya dañada por el terremoto, entre los gritos de los residentes.

"Carreteras cortadas, no es posible utilizar toda la pista de aterrizaje del aeropuerto, la electricidad está medio muerta y hay escasez de carburante. Espero que la población sea paciente. Estamos trabajando en esto juntos", escribió Widodo en su cuenta de Twitter.

 

Suscríbete a El Día y recibe a diario la información más importante

* campos requeridos

 

 

Contenido relacionado

- {{similar.created}}

No hay contenido relacionado

Cargando ...

 

 

 

Radio elDía

 

 

 

 

Diario El Día

 

 

 

X