Mis  queridos lectores, constantes y ocasionales, les comparto este hermoso y motivador mensaje, para que al volver a sus ocupaciones habituales luego de disfrutar de nuestras playas y campos, estén animosos y enfrenten el año con fuerza y entusiasmo.Un campesino cansado de la rutina del campo y de tanto trabajo duro, decidió vender su parcela. Como sabía que su vecino era un destacado poeta, decidió pedirle el favor que le hiciera el letrero de venta. El poeta accedió gustosamente. El aviso decía: -”Vendo un pedacito de cielo, adornado con bellas flores y verdes árboles, hermosos prados y un cristalino río con el agua más pura que jamás hayan visto”.  El poeta tuvo que marcharse por un tiempo, pero a su regreso decidió visitar a sus nuevos vecinos, pensando que aquél hombre del aviso se había mudado. Su sorpresa fue grande al ver al campesino trabajando en sus faenas.El poeta preguntó: ¡Amigo! ¿No se iba de la parcela? El campesino con una sonrisa le respondió: No, mi querido vecino, después de leer el letrero que usted me hizo, comprendí que tenía el lugar más maravilloso de la tierra y que no existe otro mejor... Moraleja: No esperes a que venga un poeta para hacerte un letrero que diga lo maravillosa que es tu vida, tu hogar, tu familia y lo que con tanto trabajo hoy posees. Dale gracias a Dios porque tienes vida, salud y esperanza de poder seguir luchando para alcanzar tus metas... Que el Señor bendiga ese pedacito de cielo que es tu vida… Nacimos para ser felices, no para ser perfectos... El amanecer es la parte más bonita del día porque es cuando Dios te dice: “¡Levántate! Te regalo otra oportunidad de vivir y comenzar nuevamente de mi mano”. Los días buenos te dan felicidad. Los días malos te dan experiencia. Los intentos te mantienen fuerte. Las pruebas te mantienen humano. Las caídas te mantienen humilde.Pero sólo Dios te mantiene de pie. 

Autor

Imagen de Marcial Robledano Perucich

Escritor.

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