señores Padres: No soy docente, pero convivo con una, por favor, escuche mi opinión. Si usted es de esos padres en vías de extinción que se preocupan por la educación de sus hijos, entonces no lea el siguiente texto. En cambio, si es de esa nueva generación de padres  que creen que la escuela es un depósito de niños para que no molesten en casa, porque Uds. están entretenidos o no tienen tiempo, entonces por favor  lean estas definiciones: Los docentes enseñan lengua, pero enseñarle a su hijo a no vagar por la calle a los gritos, faltando el respeto a quienes lo oyen le corresponde a usted.- Los docentes enseñan anatomía, pero enseñarle a su  hija a no embarazarse a los 13 años le corresponde a usted. -Los docentes enseñan informática, pero enseñarles a no pasarse 10 horas por día en las redes sociales le corresponde a usted. - Los docentes enseñan dibujo y pintura, pero enseñarles a no escribir paredes  le corresponde a usted. - Los docentes enseñan contabilidad, pero enseñarle a no gastar la plata en alcohol, tabaco y drogas le corresponde a usted. -Los docentes enseñan ética, pero enseñarles a respetar a los mayores y no burlarse de las personas con discapacidades le corresponde a usted. - Los docentes enseñan gimnasia, pero enseñarle a no correr huyendo de sus actos irresponsables le corresponde a usted. - Los docentes enseñan historia, pero enseñarle a sus hijos a forjarse una propia vida limpia de manchas le corresponde a usted. -Los docentes enseñan matemáticas, pero enseñarles a no sumar errores, a no restar esfuerzos, a no multiplicarse antes de tiempo, y a no dividir familias, eso le corresponde a usted. Las sociedades funcionan cuando todos hacen su aporte. Los docentes, aunque mal pagados, hacen su trabajo con vocación. Usted, señor padre... ¿está haciendo el suyo?

Autor

Imagen de Marcial Robledano Perucich

Escritor.

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