Este año Chile tendrá elecciones presidenciales y parlamentarias,  que definirán en buena medida la dirección que tomará el país para los próximos años. El gobierno de la Nueva Mayoría deberá resolver sus intentos de continuidad como proyecto político y de transformación; Chile Vamos procurará llegar a La Moneda para recuperar el crecimiento económico del país y ofrecer una fórmula distinta a la del actual gobierno; por otra parte se organizan ciertos grupos en un Frente Amplio, para luchar contra las dos fuerzas mayoritarias. A todos ellos debemos sumar candidaturas independientes, proyectos que reflotan, descolgados y todas aquellas novedades que traen los procesos electorales.  Será un año intenso,  es lo único claro hasta el momento. El 2016 nos dejó una gran enseñanza sobre la democracia actual en el mundo: los procesos electorales son muy complejos y, en estos tiempos,  bastante impredecibles.  Lo que ocurrió en El Reino Unido con el Brexit, en Colombia con el plebiscito que ganó el “No” o la victoria de Donald Trump en Estados Unidos, son muestras elocuentes de fallas en los análisis, la limitación predictiva de las encuestas y una cierta rebelión en los electorados frente a lo políticamente correcto. como es obvio,  esto nos lleva a considerar sobre qué ocurrirá en Chile el 2017. Este jueves 5 la encuesta CEP dejó contentos a algunos, encendió las alarmas en otros,  y no faltaron los que casi fueron sepultados en sus aspiraciones. Pero la política es muy dinámica y la historia es veleidosa, y se burla de los que pretenden dominarla, por lo que los resultados continúan abiertos. Por eso las encuestas serán superadas por otras y habrá movimientos en distintas direcciones,  hasta que se consoliden los candidatos presidenciales reales (no de mera voluntad)  y estén conformados los pactos y postulantes al Congreso.Mientras tanto conviene tener presente que los partidos organizan, seleccionan y compiten pero, en democracia, es el pueblo el que finalmente elige. Para ello corresponde prepararse y trabajar, si realmente se quiere participar e influir en el futuro de Chile.  

Otras columnas de este autor

 

 

 

X