Esta semana la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados deberá votar en General el proyecto de ley que despenaliza la interrupción del embarazo en 3 casos puntuales. Como lo hemos señalado en ocasiones anteriores, se trata de una legislación compleja que enfrenta el derecho a la vida con situaciones excepcionales.
En este debate, la Democracia Cristiana fijó una posición sobre al respeto del derecho a la vida desde la fecundación, la cual tendremos a la vista los parlamentarios al momento de votar el proyecto de ley que despenaliza la interrupción del embarazo en 3 casos puntuales. Y precisamente considerando el valor de la vida es que no apoyaré despenalizar la interrupción del embarazo en caso de violación, porque como está redactado el proyecto, considero que se pretende una legalización del aborto al permitirlo hasta las 18 semanas, sin la obligación de denunciar el delito de violación del cual la mujer es víctima.
Considero, en cambio, que ante las causales de riesgo de vida de la madre e inviabilidad de vida del feto, el proyecto no pretende establecer la legalización del aborto en general, sino más bien las circunstancias bajo las cuales la mujer y el equipo médico no recibirán sanción penal. 
Hay coincidencia y así fue hasta el año 1989, en que no puede considerarse como aborto la acción del médico destinado a salvar la vida de la madre, aún cuando como consecuencia de aquello irremediablemente se ponga en peligro la vida del feto; pero aún en ese caso el proyecto puede perfeccionarse y se debe precisar que se trata de un riesgo presente e inminente, y no futuro. En el caso de la inviabilidad de vida del feto, debe exigirse una segunda y quizás tercera opinión de un especialista que certifique que la condición del feto es realmente incompatible con la vida extrauterina.
Hoy, sin que exista una ley respecto a la interrupción del embarazo, se practican numerosos abortos en el país y por ello desde la Democracia Cristiana hemos solicitado que se incorporen en este proyecto medidas de prevención, como el desarrollo del programa de acompañamiento, la protección integral de la maternidad, apoyo al niño que nace con dificultades, o la creación de centros de apoyo a madres adolescentes en las universidades y el fortalecimiento de programas de adopción, entre otras, que hagan que más mujeres opten por la vida en casos sensibles.

 

 

 

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