Hemos dado un paso importante para Chile y sus trabajadores. Se aprobó la idea de legislar en el Senado el proyecto de Ley que “Moderniza el Sistema de Relaciones Laborales”, estamos frente a una tremenda oportunidad como país, y es cómo cambiamos la cara a las relaciones laborales en Chile haciendo compatibles el crecimiento, la protección al empleo, la productividad y el mejoramiento de las condiciones de trabajo.
El Gobierno de la Presidenta Bachelet ha puesto en el centro un debate que ha sido postergado por décadas, tenemos un Plan Laboral que data más de 35 años y no responde a las necesidades del mundo actual, una legislación con escasa capacidad de adaptarse a los cambios porque desconfía del diálogo y del acuerdo entre las partes.
Esta iniciativa viene a reforzar el irrestricto respeto a la Libertad Sindical y de cada uno de los trabajadores chilenos; lo que buscamos es que ellos puedan ejercer efectivamente los derechos que les asisten en un marco de legalidad y respeto.
Este proyecto  se hace cargo de las principales necesidades del mundo de hoy en orden a tener más y mejor trabajo, porque nuestro mercado laboral se caracteriza por alta rotación, bajas remuneraciones, déficit en la productividad y empleo precario.
Todos queremos que a Chile le vaya bien y para eso debemos trabajar juntos, lograr emparejar la cancha, nivelando las condiciones institucionales de la relación laboral, de manera que trabajadores y empleadores puedan negociar mejores condiciones al interior de la empresa, potenciando la confianza, colaboración y también buscando una mejor distribución de las ganancias de la productividad.
Superar la desigualdad es un imperativo ético, social y político. Es también una exigencia para fortalecer el crecimiento económico y alcanzar el desarrollo. No perdamos esta oportunidad. 

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