Por unanimidad aprobamos en su último trámite la nueva ley de regulación para servicios sanitarios rurales, labor que en nuestra región cumplen los comités de agua potable rural.En la nueva son servicios sanitarios rurales las etapas de producción, distribución, recolección y tratamiento de agua, para entregar así un mejor servicio a las familias y especialmente ahora a comunidades dispersas y alejadas. Se aumentan las atribuciones de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) del Ministerio de Obras Públicas, como también de comités o cooperativas de agua potable rural, y desde lo institucional crea una Subdirección Nacional de Servicios Sanitarios.En lo práctico, la nueva legislación se hace cargo de varias problemáticas que habíamos diagnosticado en conjunto con las organizaciones. Establece que puede haber mayor transferencia de recursos por parte del Estado a los comités o cooperativas de agua potable rural, haciéndose cargo de las asesorías técnicas que no se daban de manera satisfactoria por parte de las empresas sanitarias que tenían esta responsabilidad con la actual ley vigente. Desde ahora la Dirección de Obras Hidráulicas asumirá un rol más activo en la asesoría técnica, tal como lo han pedido desde los comités de agua potable rural.Desde la publicación de esta nueva ley el servicio sanitario en las localidades podrá ser operado por un comité o una cooperativa, siempre sin fines de lucro; y excepcionalmente podrá hacerlo otra persona natural o jurídica. Así también estamos fortaleciendo la capacidad de gestión comunitaria de las organizaciones, reconociendo la labor que han cumplido los comités desde que se crearon por ley el año 1964 en el gobierno del Presidente Eduardo Frei Montalva. También preservando el carácter participativo, estableciendo derechos y obligaciones para la organización, al igual que para socios y socias.Entregar un servicio en mejores condiciones a los habitantes de las distintas localidades es lo que podrán hacer los Comités de Agua Potable Rural con la nueva ley, la que también acoge un planteamiento reiterado; y es que ante situaciones de escasez hídrica los sistemas de agua potable rural y los servicios sanitarios tengan prioridad en la utilización del vital recurso hídrico.