Según los especialistas, la mejor solución para el sitio arqueológico de “El Olivar” es la instalación de un museo de sitio en el lugar. Esta opinión se ha difundido ampliamente en la región a diferentes medios escritos, además a autoridades competentes quienes han manifestado un respaldo unánime a esta iniciativa (pero sin soluciones concretas). La importancia científica y cultural de estos hallazgos no está en duda, ya que pueden permitir reinterpretar la fragmentada historia que hasta ahora se tiene sobre el complejo Molle, Ánimas y la cultura Diaguita. Entre algunas hipótesis está una nueva periodización de estas culturas, así  como la existencia de una mayor sofisticación y autonomía de sus elementos culturales.

Ahora bien, aun cuando el aspecto científico es de gran relevancia, consideramos que se debe escuchar  a las comunidades diaguitas y respetar su cosmovisión. Parte de esta comunidad interpreta las excavaciones como un sacrilegio y una profanación de sus antepasados, exigen que no se siga excavando y se devuelvan los restos óseos que se encuentran en proceso de análisis científico en Santiago. Han exigido también, que se cumplan las disposiciones del convenio 169 de la OIT, que se refiere a la necesidad de establecer consultas a las comunidades indígenas en estos casos. Si bien, consideramos que estas peticiones son válidas, pensamos que deben conjugarse con las posturas técnicas. En este sentido, proponemos como Comisión de Ciudades y Territorios de Revolución Democrática (Región de Coquimbo) la siguiente solución al conflicto:

Considerando que el bien mayor de toda la comunidad de la Región de Coquimbo es que el sitio arqueológico de “El Olivar” sea preservado adecuadamente –recordemos que se encuentra amenazado, debido a que a la fecha el MOP no ha presentado un plan alternativo en este tramo que reemplace el proyecto original de la doble vía La Serena-Vallenar, y además no se ha llegado a un acuerdo con el Consejo de Monumentos Nacionales–, proponemos que se establezca una mesa de diálogo entre las diferentes partes que busque elaborar un proyecto que permita la urgente conservación apropiada del sitio y no termine siendo un terreno baldío o una carretera, pero tomando en cuenta la opinión de la comunidad Diaguita y su cosmovisión.  Según nuestra opinión, esto permitiría que se desarrolle una adecuada investigación arqueológica que enriquezca la identidad histórica y patrimonial Diaguita, y se cumpla con el convenio de la OIT. De este modo, no solo se conservará este rico patrimonio cultural de la región, sino que se valorizaría la opinión de nuestros pueblos originarios.

Comisión Ciudades y Territorios, Revolución Democrática

Autor

Imagen de Cedric Steinlen
Historiador, Doctor en Filosofía.