No hace falta reflexionar con profundidad para poder presenciar lo evidente. Cada vez se toma más a la ligera el tema del aborto, en la contingencia nacional, parecen más extirpaciones de tumores que de fetos. Esto debido a que actualmente, los chilenos hemos ido perdiendo el valor de la vida, el núcleo de la familia que compone nuestra sociedad. Con la evolución del tiempo, pareciera que hablar de feto excusa un asesinato, como si habláramos de cosas, no personas. Respecto a este polémico tema, es predecible que la plena libertad de abortar no está lejos, las tres causales van a ir acotando cada vez más condiciones hasta que sea prácticamente indiferente hablar de causales para abortar. Y como se proyectan las cifras, un descenso aún mayor en la tasa de natalidad comprometerá gravemente a las actuales generaciones en el futuro.

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