Trabajar en mejorar el escenario que nos está presentando la sequía y el desarrollo económico son los objetivos que se ha propuesto desarrollar, en su gestión, el Intendente Claudio Ibáñez. Sin duda, esta priorización no es antojadiza y se relaciona directamente con la realidad que está viviendo nuestra región de Coquimbo y que ya fue conocida por él, en las diversas reuniones que ha sostenido con todos los actores sociales de la zona.
Sin embargo, para lograr estos objetivos es claro que se necesita aunar miradas y voluntades, no solo se requiere un gran compromiso de inversión pública, como los $92 mil millones que destinó el Ministerio de Obras Públicas para la región, sino que, además, se necesita el aporte y compromiso de los privados, un trabajo en conjunto y con sentido de urgencia, como lo ha definido el jefe del Gobierno Regional. 
En ese contexto, los habitantes de nuestra zona y sus necesidades son nuestra principal prioridad. Trabajar por ellos, con justicia social e implementando las políticas públicas necesarias para hacer frente a la crisis hídrica, apoyar a la agricultura y la ganadería y, además, buscando el desarrollo desde una visión de innovación y promoción de la pequeña y mediana industria, es la principal consigna.
Parte de esta tarea con la zona ya se está concretando, ejemplo de ello fue el anuncio de que, por segundo año consecutivo, el Gobierno asumió el compromiso de apoyar y entregar asistencia a 420 crianceros, de las provincias de Limarí y Choapa, que suben a la alta cordillera en la zona de Calingasta en Argentina, para alimentar a sus animales durante las veranadas. Con esta medida evitamos que la sequía los afecte.
Tenemos muchos desafíos como región. Con paso firme, ya vamos integrando a cada uno de los sectores políticos y autoridades para establecer alianzas e impulsar una agenda de desarrollo común para la Región de Coquimbo.

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