Ante la muerte del carabinero Óscar Galindo, quien falleció luego de recibir un impacto de bala en su cabeza mientras realizaba un operativo en la comuna de La Pintana. Lo que ha generado una gran conmoción en la ciudadanía e incluso el propio presidente Piñera ha sido quien tajantemente ha repudiado este hecho, entregándole así todo su apoyo a la institución de Carabineros y declarando que su principal estrategia para reducir la delincuencia en el sector será aumentar las rondas policiales con el propósito de atrapar a todos los delincuentes posibles, sin tomar en consideración el efecto negativo que provoca en los tribunales de justicia ante la falta de dotación de los jueces para atender todos los casos.

Dentro de su árbol de problemas, no tomó en consideración diversos factores, entre ellos lo anteriormente señalado por la nula dotación que existe en los tribunales, lo que provocará un nulo efecto ante tal magnitud de detenciones, pues no se podrá llevar a cabo un juicio como corresponde y así otorgar una pena aflictiva según el delito que haya cometido, lo que traerá consigo la ya conocida “puerta giratoria”.

Por otra parte, el problema de la delincuencia en Chile, ocurre por motivos que el presidente no está tomando en cuenta, entre ellos se puede señalar la pobreza, la falta de oportunidades, la falta de educación, la desigualdad, entre otros. Es un tema mucho más profundo y complejo y que no se ha abordado como corresponde, ni como potenciales amenazas a su plan.

El impacto que provocan estas rondas policiales no tendrá el objetivo deseado que es reducir la delincuencia en el país, principalmente en las comunas más conflictivas. Por lo que considero que es una medida parche y centralista, pues el presidente no está velando por el bienestar y la seguridad de todos los chilenos, sino que bien se enfoca en cierto sector y de una manera más bien vengativa ante el asesinato del carabinero, ya que no toma en consideración los diversos delitos que ocurren en las otras regiones de nuestro país.

Es necesario planificar una mejor estrategia a nivel nacional, ya que la delincuencia no proviene exclusivamente de la comuna de La Pintana y, a la vez, se necesita generar un cambio cultural a largo plazo que inste a las personas a no delinquir.

¿Podrá Chile algún día convertirse en una sociedad pacífica con bajos índices delictuales tal como Dinamarca, Canadá o Japón?

Autor

Imagen de Sandro Díaz Galdames

Estudiante de Administración Pública en la Universidad Alberto Hurtado

 

 

 

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