Ya es segunda noche en que el humor se roba la película en la Quinta Vergara. Esta vez el protagonista fue un ilustre desconocido para muchos, Rodrigo González, quien sin embargo lleva más de una década haciendo stand up comedy, junto con trabajar bastante “detrás de cámara” y asesorando a otros artistas. Una persona que, según quienes lo conocen, siempre se ha destacado por su talento y humildad. Hasta que llegó el momento, con 47 años, de consagrarse frente al “Monstruo” y ante todo un país que siguió con expectación (y curiosidad) su rutina, que partió cerca de la medianoche.

Pero antes de las risas fue el momento de un consagrado, el italiano Eros Ramazzotti. Aunque quedó la sensación de que se esperaba más de su show, el italiano hizo gala de su gran presencia, carisma y empatía con el público, que aguardaba con ansias aquellos clásicos que fueron hits radiales en los años 90. Por eso, era obvio que terminaría llevándose los premios. Como el público de Eros, así como el de Ana Torroja (que cerró la jornada) en su mayoría es de 30 años hacia arriba, la rutina de Rodrigo González (enfocada en la nostalgia de los tiempos de niñez y adolescencia) resultó a la perfección.

La Gaviota de Plata y de Oro que recibió un emocionado González, por supuesto que muy merecidas, dieron paso al corte comercial y los artistas en competencia, instante que muchos televidentes aprovechan para hacer zapping (hay que decirlo).

El cierre también vino de la nostalgia. Si bien Ana Torroja brilla con luces propias en solitario, no hay que desconocer que los mejores momentos vienen con los clásicos de Mecano, temas que compusieron los hermanos Cano. Ana se ganó el derecho a interpretarlos, aunque lo hizo con nuevos arreglos que seguramente incomodaron a más de algún acérrimo fan del recordado grupo. El tema “Hijo de la luna”, pedido a través de las redes sociales, fue uno de los instantes más emotivos. 

También hubo invitados sobre el escenario, entre ellos el chileno Gepe. 

Un acierto.
 

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